La trayectoria de Caminero ha sido un poco rocambolesca desde sus comienzos. Con el Valladolid alcanzó un gran nivel de juego cuando Pacho Maturana era entrenador (aquellos tiempos con Higuita y Valderrama: recuerden a Michel). Entonces el Real Madrid de Mendoza, lo presentó como jugador madridista con foto incluida de blanco, para luego desprenderse de él al no cerrar el fichaje de Maturana. Las críticas por el fichaje y el desembolso económico dio al traste con el fichaje. Aguantó un par de años más en el equipo pucelano hasta que el Atlético de Madrid lo fichó. Allí tuvo sus mejores años donde destacó como media punta y su capacidad goleadora. En la selección tuvo un protagonismo importantísimo durante varios años (fue el jugador más destacado en el Mundial de Estados Unidos). Su mal carácter que le hacía perder los papeles en fases del encuentro jugaban en su contra. Hace un par de años el Atlético se desprendió de uno de sus estandartes de la última década y recaló en su equipo de toda la vida, en el Valladolid donde en cada partido deja su impronta y su valía. Al lado de otro consagrado del fútbol español. El gran Eusebio.