Largo y tendido podríamos hablar de CAMPOFRIO, empresa líder en el sector del embutido en España, que justamente este año ha cumplido el 50 aniversario de su fundación. Con un crecimiento único, que han hecho de ella una empresa modélica y competitiva en plena campaña de expansión. De hecho este año ha participado en la feria de Alimentación de Moscú presentando su nueva imagen “CampoMos”, celebrada en febrero, destacando por su modernidad en comparación con otros competidores mucho más tradicionales, de hecho el stand fue uno de los mayores de la feria.
Otro punto importante es su interés en proteger la salud de los consumidores y lograr la máxima calidad sus productos, al menos es lo que intenta transmitir en sus muchas campañas de TV para sus productos estrellas.Entre los productos estrella tenemos tres especialmente importantes:
Las salchichas Oscar Mayer
Pavo frío
Y “El jamón cocido extra”.Es sobre este último del que voy a opinar, siguiendo con el tema de mi anterior opinión.
El jamón de york o jamón cocido es un producto que se encuentra con seguridad en cualquier domicilio, es uno de los primeros alimentos sólidos que damos a nuestros hijos aun bebés, eso si muy bien picadito, quien no ha tenido la tripa mal y se ha tomado una loncha de este jamón, o cuando has estado a régimen antes de lucir el biquini, o simplemente por rapidez para dar un bocado y salir corriendo.Hubo un tiempo en que la vox populi decía que “este tipo de jamones” engordaba más que cualquier otro producto, pues le añadían patatas, fosfatos y no sé cuantos productos más, que precisamente no hacían de él un producto sano. Es quizás por esa leyenda urbana, que desde hace bastante tiempo no he vuelto a comprar otra marca que no sea la de Campofrio, porque es el que me da más confianza, está en su punto de sal, es jugoso, es natural… es bueno.
Os voy a contar un secretillo, como no es cuestión de estar todos los días comprando 100 gr. yo compro cantidad y más si está en oferta y luego lo congelo en lonchas cada 2 o 3 por paquete, por lo que lo tienes a la mano siempre, sólo lo tienes que sacar del congelador 30’ antes y listo para comer, no lo nota nadie, garantizado.Lo utilizo, para sándwiches, para mis platos de pasta, con queso fresco, después de darle una vueltecita por la sartén, encima de una patata cocida con un poquito de pimentón y pasado por el microondas medio minuto, en San Jacobos…. En multitud de ocasiones.
Tenemos también la opción de comprarlo envasado, un poquito más caro, `pero también más práctico pues se conserva durante más tiempo, eso si, siempre que no lo hayas abierto.Por todos estos motivos y porque su precio no está nada mal, en mi congelador no falta, a propósito, está noche cenamos sándwiches ¿si quieres? No te preocupes por el jamón que tengo ½ kilo.
11.12.2002 01:20
Pues este no lo compro porque se me abren todas las lonchas y como lo suelo empanar me resulta imposible. Por cierto, mi madre tambien congela el jamón cocido. Un saludete, Paz.
11.12.2002 00:44
Yo quiero un sandwich!!!!!! :)
10.12.2002 20:29
Noto mcuho la diferencia en el jamon york dependiendo de las marcas.Este es el unico que compro.UN saludo!