Precio, calidad y cualidad son tres factores que no siempre guardan una relación directa entre sí y buena prueba de esto la tenemos con el aceite de oliva virgen Carbonell, que lo suelo comprar a 3,25 euros el litro. Es uno de los más caros que hay en el mercado y después de estar consumiéndolo durante mucho tiempo aún no me explico la razón (o razones) que justifiquen tal precio. También suelo consumir con frecuencia otras marcas de aceites de oliva virgen extra como Ybarra, La Masía, Córdoba, Elosúa, Koipe, etc, y todos estos me resultan a un precio más reducido que el de Carbonell; tan sólo el de La Española me suele costar aproximadamente igual. La relación calidad/precio, en el caso de Carbonell, no es de las mejores, así como tampoco lo es la relación precio/cualidad.
Por su sabor lo suelo utilizar preferiblemente en cocinados o fritos porque –para mi gusto- en el consumo de aceite crudo, como puede ser en las ensaladas o directamente rociado en el pan, prefiero otros como el de la marca Olidor. El aceite de oliva virgen Carbonell, al tomarlo crudo le noto cierto sabor amargo picante por encima de lo que debiera y un gusto –aunque ligeramente afrutado- a aceituna madura. El casi imperceptible sabor residual tampoco denota la justificación del mayor precio. No le encuentro ninguna relevancia que pueda destacar sobre los demás aceites.
Aunque para mi no es nada importante, sí he de reconocer que tanto el diseño del envase (botella de cristal) como el del etiquetado (ya un clásico) siguen teniendo una presentación excelente, hasta el punto de que en ocasiones he llegado a dudar sobre la preferencia global que tenemos el conjunto (colectivo) de consumidores a la hora de tener que optar entre la presentación del continente o la conveniencia del contenido. A mi, particularmente, lo que me interesa es que el contenido sea de calidad y que me agrade al consumirlo; el envase me es indiferente que sea de cristal, de plástico o de cartón.
A excepción de algunos como La Masía u Olidor, el aceite de oliva virgen Carbonell es de los que contiene mayor cantidad de ácidos grasos insaturados y menor cantidad de ácido oleico. En los que respecta al colesterol, guarda la misma proporción que los demás aceites, a excepción de Ybarra que tiene menos cantidad. Como un aceite de oliva virgen extra que es, Carbonell no contiene conservantes ni aditivos.
Esto es lo que puedo comentaros sobre el aceite de oliva virgen Carbonell, que en mi casa se consume con frecuencia. No obstante mi pequeño consejo es no perder de vista los de otras marcas porque el sabor y el conjunto de cualidades pueden variar de una cosecha a otra, pues son muchos los factores que intervienen.
22.08.2004 00:57
Estoy totalmente de acuerdo contigo en que el aceite Carbonell, es muy bueno para la cocina, pero no es agradable cuando se toma crudo, como es el caso de las ensaladas
30.11.2003 00:04
Buena marca de aceite,un saludo.
28.11.2003 14:43
El aceite de toda la vida.