Si hace unos años me hubieran dicho que iría a ver una película de Disney el día de su estreno, me habría partido el pecho. Desde pequeño soy anti-Disney y pro-Warner: ¡Muerte a Mickey Mouse! ¡Larga vida al conejo Buggs! Las cosas cambian por supuesto y la paternidad te convierte casi en un zombie irreconocible. Mi hijo llevaba varias semanas delirando por ver la peli, gracias a la pasmosa campaña publicitaria con la que Disney ha inundado los comercios. Gracias a ella ya conocía lo nombres de sus protagonistas de memoria y su padre se tuvo que tragar unas 150 veces el trailer de la película. Así que, llegado el fatídico 6 de Julio, no había excusa posible: toda la familia al cine a celebrar el evento.
Por suerte, el tiempo no le cambia tan sólo a uno sino que los productos de la factoría Disney ha experimentado también un cambio respecto de su época 'gloriosa' de los años 40 y 50. Un cambio a mejor, huelga decir. Se acabó el pastelón sentimental tipo Blancanieves y empezaron los guiños al espectador adulto, quizá sabedores los productores de que por cada menor que acude a ver sus cintas hay una par de adultos que tienen que zampárselas. Con la llegada de la animación por ordenador las cosas parece que incluso pintan mejor para los papás y las mamás que tienen que cumplir con sus deberes familiares. Ya se sabe, los programadores son unos cachondos mentales y no dejan pasar una para demostrarlo...
En este caso, los guionistas hacen un guiño bastante difícil de percibir para quienes no tengan unos añitos a cuestas y sitúa la acción en la antigua Ruta 66, la autopista que unía Chicago con Los Angeles y que, hasta mediados de los 50, fue la vía principal de acceso al eldorado californiano hasta ser reemplazada por la Interestatal 40, una autopista moderna que seguía un trazado rectilíneo. La presencia de la Ruta 66 en la cultura popular norteamericana es constante y resultaría largo y fatigoso enumerar todas las películas, canciones, series de televisión o novelas en las que aparece. Baste con decir que esta carretera se ha convertido en un símbolo de la escapada que protagonizaron los hippies de lo 60 hacia la permisiva California, pero también de esa América crepuscular y deprimida de los road-movies. En cualquier caso, siendo una cinta de Disney, no es de esperar que vaya a profundizar mucho en el tema, pero la referencia está ahí y es un bonito homenaje a una parte importante de la historia de ese país.
ARGUMENTO
Intentaré ser breve. Rayo McQueen (otra referencia a uno de los grandes actores 'automovilísticos' de Hollywood) es una coche de carreras que compite en la última y decisiva competición por la Copa Pistón. Empatado a puntos con El Rey (actual campeón y a un paso de su retirada) y Chick Hicks (el malo-maloso, eterno segundón y aficionado a los mamporros), McQueen es el novato de oro, aspirante a la corona del campeonato organizado por Dinoco (una referencia a Toy Story, donde aparece una gasolinera de esta marca). La carrera acaba con un triple empate, por lo que una semana después deberá correrse una nueva tanda en California para romper la igualdad. Durante el traslado, McQueen es abandonado accidentalmente por su trailer Mack y acaba en Radiador Springs, un pueblo perdido y en semi-abandono en la olvidad Ruta 66. Allí, McQueen, un chulito de corte alonsiano, se meterá en líos con la justicia y acabará entre rejas, condenado a cumplir unos trabajos forzados que, de prolongarse, le impedirán competir en la gran carrera del siglo...
MORALEJA
En una cinta destinada al público infantil no es de esperar que los guionistas vayan a apostar por una historia demasiado complicada. En Radiador Springs McQueen descubrirá de la mano de diversos personajes entrañables los valores de la amistad (con Tow Mater, la grúa del pueblo), el amor (con Sally Carrera, una Porsche muy sexy), la solidaridad (con Doc Hudson, un héroe crepuscular, juez y médico de la población) y, en general, a valorar a las personas sencillas de Radiador Springs. Y es que he olvidado decir que en el mundo de Cars no hay personas; las personas son coches. Incluso las moscas son diminutos escarabajos Volkswagen... Es Disney, claro, y el mensaje no es nada subliminal, pero también es Pixar, garantía de calidad y de creatividad, algo que los adultos pueden apreciar más que los pequeñajos, cuya atención se centrará más en las monerías de los personajes. Y lo que es personajes, no faltan: el sheriff (un coche de policía), Luigi y Guido (dos vendedores de neumáticos italos),... Las vacas son tractores y los campesinos enormes cosechadoras. Pero mi favorito es Fillmore, una furgoneta Volkswagen de los 60, expendedora de extrañas mixturas 'orgánicas', tan hippy que despierta cada día al vecindario con el himno americano ¡interpretado por Jimmy Hendrix!
LA PELI
Innegablemente, cumple todos sus objetivos de potenciar al máximo su capacidad de atraer al publico infantil y se rodea de toda una parafernalia iconográfica que va a hacer las delicias de los promotores del mechandising de la cadena Disney. A pesar de lo dicho, la cinta adolece a ratos de falta de ritmo, con demasiados altibajos, y se hace larga. No lo digo yo; lo dicen los niños que en los últimos 15 minutos empezaron a moverse incómodos en sus butacas, algunos lloriqueando, con su capacidad de concentración llevada al límite. Por lo demás, la cinta es una gozada, un auténtico derroche de ingenio y detallismo al máximo nivel cuyo disfrute probablemente exija media docena de visionados para poder captarlos en su plenitud (hay que preparar el terreno para el DVD ¿verdad?). La calidad técnica es indescriptible y le hace preguntarse a uno hasta donde llegará esta carrera hacia el foto-realismo. Cada película de Pixar es un nuevo paso hacia ese momento histórico en el que la imagen de síntesis destronará a la analógica.... Ya sabéis papás, si queréis pasar un rato a la fresca y ejercitar un rato vuestra capacidad para reconocer guiños (y lo hay a mogollón), Cars os brindará un momento de relax en las tórridas tardes estivales. La adaptación española, además, está muy cuidada e incluso pueden reconocerse las voces de algunos presentadores de televisión haciendo de comentaristas en las carreras. Lo dicho: a disfrutarla, que aún queda mucho verano por delante...
21.12.2006 22:15
a mi megustó mucho la peli, un besote
13.12.2006 23:15
La verdad es que tengo muchas ganas de ver CARS... he oido buenos comentarios de ella, claro, como película infantil, pero que va! me entretienen mucho. A ver si me hago un tiempito y la veo.. saludos, te leooo!!!
13.09.2006 11:40
Buff, llevo todo un mes diciendo “ hoy la veo, hoy la veo” y por supuesto aún no lo he conseguido.