Yo no hablo japonés
08.09.2002
Ventajas:
Los países que visitas son maravillosos
Desventajas:
Te sientes un poco abandonada
Recomendable:
No
Detalles:
Variedad de la oferta
Relación calidad precio
Atención al cliente
Eficiencia
 myrijs
Sobre mí:
Este nuevo color, que tan bien me sienta (:P) está dedicado a Wala y a Alkaline, que... aunque parez...
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Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 30 miembros de Ciao
Por el título que he puesto podríais pensar que he viajado a Japón... Pues no. La ilusión de toda mi vida era visitar la India y Nepal, y cuando reuní el dinero (que no es precisamente barato el viajecito) lo hice. Para un viaje así pensé en no escatimar dinero, ya que son países tan especiales, tan lejanos, así que tras leer y preguntar me decidí por la mayorista Catai, que es especialista en viajes a esa zona. Yo siempre tengo las vacaciones en invierno, concretamente ese año (ha sido hace 4) las tenía en enero, así que en diciembre fuí a la agencia de viajes para elegir el viaje. Era un circuito por catálogo, de 17 días de duración, para un grupo mínimo de 15 personas, y en la agencia me dijeron que no había todavía grupo suficiente formado, así que tenía que esperar a que hubiese más reservas para salir el viaje (contando toda España). Pasó el tiempo y ya en enero, a una semana de la fecha de salida, me llamaron y me comunicaron que no se había formado grupo, es más, sólo habíamos reservado mi amiga y yo, así que Catai nos ofrecía hacer el viaje a nosotras dos solas al mismo precio que si fuera un grupo. Por supuesto que aceptamos. El viaje no os lo voy a contar aquí, pues no me parece el sitio apropiado, pero no me resistiré a hacerlo en otra ocasión. Fue maravilloso. La India es increible, y Nepal me maravilló. Me quedé enamorada de los dos países y sigo pensando en volver otra vez... pero creo que no con Catai. Y me explico. Al ser nosotras dos solas por supuesto no nos acompañaba nadie de la mayorista, y el viaje no fue mal hasta que llegamos a Pakistán, donde teníamos que hacer otro trasbordo (el viaje fue Madrid-París-Islamabad-Karachi). Cuando llegamos a Karachi nos comunicaron en el aeropuerto que nuestro avión con destino a Katmandú (Nepal) ya había salido, 1 hora antes de la prevista. Es el primer vuelo que sale antes de la hora! Bueno, qué le vamos a hacer... Nos informan que tenemos hotel con todos los gastos pagados por la compañía aérea (Pakistan Airlines) hasta el día siguente, que salía otro avión. Nos suben en un minibus, sin cristales, con los muelles de los asientos al aire y nos llevan a un hotel. Por fuera el hotel no tenía mala pinta, pero por dentro... El baño no había sido limpiado desde que Mahoma subió a los cielos, lo mismo que el resto de la habitación. La comida en el buffet se componía de un puchero de aluminio en medio del comedor, donde tenías que servirte lo que quiera Dios que fuese aquello. Nos lo tomamos con filosofía y hasta nos divertía la situación, pues de todas formas sabíamos dónde estábamos y la situación del país. Tampoco somos tan escrupulosas y no pedimos lujo. Pero lo peor fue la noche, porque al tratarse de dos mujeres solas fue la atracción del hotel. Llamaban y llamaban al teléfono para preguntar que si estábamos solas, que si estábamos casadas... en fin, una gozada. No nos atrevimos a meternos en la cama, entre las llamadas de teléfono y más tarde a la puerta para darnos, ¡a las dos de la mañana!, una factura de teléfono de una llamada que ya habíamos pagado. Por supuesto ni abrimos. En el comedor habíamos visto a dos chicos catalanes que les había pasado lo mismo que a nosotras y con los que nos habíamos ido a dar una vuelta por la ciudad y ya que estábamos allí conocerla, con tal de no estar en el hotel... Ellos eran montañeros e iban a Nepal a escalar un 6.000 y se reunirían con el resto de la expedición en Katmandú. Eramos los únicos occidentales. Así que en una de esas que dejaron de llamar a la puerta me fui a su habitación y uno de ellos se vistió y vino a la nuestra, hasta que volvieron a llamar. Cuando él abrió la puerta, le dieron una explicación absurda y se acabaron las llamadas. No dormimos, por supuesto, con todo el rollo talibán metido en la cabeza después de lo ocurrido, y al día siguiente nos llevaron al aeropuerto para coger el avión. En mi vida he pasado tantos controles de policía, registros, cacheos... pero supongo que es normal en esos países. El resto del viaje fue una maravilla. Los hoteles eran impresionantes. Ya sabéis que suele pasar que cuanto más pobre es un país más lujosos son los hoteles, y estos eran de caerse de espaldas. Aunque no los disfrutamos mucho, porque casi no estábamos en el hotel, sólo para dormir. Para las visitas y traslados nos ponían taxis, lo cual resulta más divertido que viajar en un autobús normal, porque imagináos cómo son los taxis allí... Las visitas eran guiadas, en cada ciudad un guía diferente que se ponía en contacto con nosotras al llegar al hotel. Eran todos nativos, lo cual me parece genial, porque sus conocimientos sobre la ciudad que vas a visitar son más completos, pero... de las 6 ciudades que visitamos tres de los guías no hablaban ni gota de español. Catai pone guía de habla castellano para los grupos de 15 asegurado, pero cuando son menos no. Pero hablábamos con los guías y todos nos decían que no había más grupos de Catai, que no es que estuviesen ocupados los que hablaban español. Lo más fuerte fue con el guía de la ciudad de Jaipur, que hablaba hindú, chapurreaba inglés casi ininteligible, pero eso sí, HABLABA PERFECTAMENTE EL JAPONES!!!!!! Incluso en una de las visitas acogimos a una japonesita que estaba como perdida, viajaba por libre, y ella lo pasó genial y se enteró de toda la historia de Jaipur, porque lo que es nosotras... Y después del recorrido por India y Nepal, regreso a Karachi. Otra vez lo mismo, el mismo hotel, y esta vez sin los chicos catalanes. Y otra vez la pesadilla, incluso esta vez intentó venderme droga el mismo recepcionista del hotel! A eso le llamo yo servicio completo! Cuando volvimos a España, escribí una carta (por consejo de la agencia de viajes) contándoles lo ocurrido, e incluso les adjunté una foto de la baza del hotel de Karachi. La chica de la agencia de viajes no lo podía creer, y me recomendó mandarla también a Catai, para que supiesen como era el hotel donde nos metían. Recibí una carta disculpándose. Algo es algo. Pero siguen haciendo los trasbordos en Karachi, viajando con la misma compañía Pakistan Airlines, y supongo que metiendo a la gente en el mismo hotel. Y eso que el viaje no es barato precisamente... Lo dicho, el viaje es maravilloso, los dos países son para enamorar, y repetiré en cuanto pueda, pero desde luego no con Cathay. Ya he tenido suficiente. Besos y gracias por aguantar el rollo.
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01.08.2006 13:32
Yo creo que también voy a elegir a este tour operador para mi Luna de Miel... Pero yo quiero ir a Thailandia (y con un hombre, je, je, je). Un saludo... ¡¡menudo mal rato!!!!
18.07.2006 19:14
Uf! Estoy nerviosa porque viajamos con ese Tour Operador a Maldivas... pero claro, si no ¡con quién viajas a esos sitios? Porque se cuentan con los dedos de una mano los TO que trabajan esos sitios en España... Yo de Kuoni ya leí dos quejas en http://www.quejasonline.com/queja.php?idqueja=7295 que le llega... Saludos y gracias por el aviso.
19.05.2003 00:53
Ya te digo... los sitios que visitas pueden ser fantásticos, pero con lo pijotero que soy yo para los hoteles no sé yo si lo habría disfrutado :) Saludos