Mdina es en mi opinión la ciudad más bella de Malta. La llaman la ciudad del silencio (aunque silencio hay poco por "culpa" de los turistas) ya que en su época era una ciudad fortificada y amurallada. A nuestros días nos han llegado esas murallas y los numerosos palacios y casas señoriales. Respecto a la Catedral que se encuentra en una plaza en pleno centro de Mdina, destaca su sencilla fachada. Es pequeñita pero muy bonita especialmente por dentro.
Como anécdota os puedo contar que lo primero que llama la atención de ella cuando la ves es que los relojes de su fachada marcan horas distintas. Lo construyeron así a propósito: un reloj marca la hora correcta, el otro marca una hora incorrecta para despistar al diablo. Interesante, verdad?