LA CATEDRAL GUERRERA
05.10.2011
Ventajas:
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Desventajas:
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Recomendable:
Sí
 dextrosa
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Supongo que como a muchas personas, sin ser especialmente religiosa, siento una atracción especial por los lugares de culto, especialmente iglesias y catedrales, aunque también los conventos y monasterios me atraen, sólo que en proporcionalidad los visito menos. El caso es que el fin de semana pasado estuvimos en Sigüenza, elección esta porque se juntaron un par de razones de peso, bueno, debería decir tres, en realidad. Primero porque había sido nuestro aniversario unos días antes y nos apetecía irnos fuera, pero no lejísimos, he aquí la segunda razón, la cercanía de Sigüenza desde nuestro lugar de residencia, y tercera, no conocíamos esta villa medieval.
Total, que alquilamos un apartamentito rural del que ya os hablaré y pasamos allí el fin de semana. Entre visitas más culturales, otras más por el campo y algún descubrimiento gastronómico simpático, lo primero de lo que os voy a hablar es, precisamente, de su catedral, de la Catedral de Sigüenza.
Me llama la atención que en la provincia de Guadalajara exista un sitio como Sigüenza, lleno de encanto y de historia. A ver, me explico… Guadalajara en sí misma como capital no tiene demasiado que ver, no es una ciudad bonita o especial, la verdad. Tiene alguna zona más atractiva de cara al visitante, pero poca cosa; realmente creo que el encanto de esta provincia está en sus pueblos y en sus parajes naturales. Es posible que de manera ignorante muchas veces digamos: “¡Buah! ¿Y para qué ir a Guadalajara?”. Pues bien, quizás no merezca la pena venir a ver su capital solamente, pero sí es una buena opción perderse por alguno de sus pueblecitos, mismamente Sigüenza.
LA CATEDRAL GUERRERA
He llamado así la opinión no por propia inventiva, sino porque lo leí en uno de los folletos de turismo que nos dieron en una de sus oficinas y en él se hablaba de la Catedral de Sigüenza como una auténtica fortaleza.
De hecho, muchas veces encontraremos su nombre como el de catedral-fortaleza debido a su aspecto bravo y algo belicoso. En general, su estilo cisterciense y sus torres almenadas sugieren una fortaleza o lugar donde resguardarse. Verdad es que la fachada parece más un castillo que una iglesia, lo cual responde a las necesidades de una iglesia fortificada, con torres almenadas y dos gruesos contrafuertes.
Se empezó a levantar en el siglo XII como fortaleza defensiva en estilo románico, su construcción y su decoración se prologaron varios siglos dando lugar a la ejecución de varios estilos arquitectónicos (prácticamente están todos: románico, cisterciense, gótico, barroco, renacentista, neoclásico, plateresco y mudéjar)
Fue Don Bernardo de Agén, conquistador de Sigüenza, el iniciador de la obra catedralicia en 1124. Continuó la obra el obispo Don Pedro de Leucate, siendo impulsada, definitivamente durante el pontificado del tercer obispo Don Cerebruno antes de 1166.
El románico se combina con el gótico, renacentista, plateresco, barroco y neoclásico. La nave principal comenzó a construirse según las normas cisterciense en el siglo XII, pero se terminó en 1495 en estilo gótico final. La girola y el claustro son ligeramente posteriores. Los distintos materiales
Fotos de Catedral de Sigüenza, Sigüenza
y formas llaman tremendamente la atención, desde la famosa capilla donde se encuentra el Doncel, con sus sepulturas de alabastro, a la pequeña capilla mudéjar al lado del trascoro, que a mí me pareció especialmente bonita por el contraste con la imagen de la Inmaculada en su interior apenas iluminada.
En general, se trata de una catedral muy sobria, con poca luz, puesto que el rosetón y los ventanales románicos, con algunas vidrieras antiguas, atenúan débilmente la sobriedad general, pero están a demasiada altura como para dar suficiente luminosidad a semejante planta.
Por todo ello, nos encontramos con un exterior sobrio, magnánimo y con un aspecto similar al del propio castillo de Sigüenza.
En su interior, destaca en un primer momento su sobriedad y su luz más bien escasa, y sobre todo, su tamaño. Me quedé muy sorprendida por el tamaño de la catedral, no esperaba que pudiera existir un templo católico de semejante importancia y tamaño en una ciudad perteneciente a una provincia que, en principio, no llama mucho la atención.
NOS VAMOS DE VISITA GUIADA
Siempre he creído que una buena visita guiada hace milagros porque nos permite ver las cosas con otros ojos, sobre todo si no somos unos expertos en el tema. En este caso, nos pasamos el sábado por la tarde por la catedral, pero fuera de los horarios de las visitas guiadas, y estuvimos deambulando por allí intentando verlo todo de la mejor manera posible.
En primer lugar hacer la visita por tu cuenta nunca tiene tanto atractivo porque hay muchísimos detalles que se pasan por alto, además de que, en este caso, al ir por libre no es posible acceder a la capilla de Santa Catalina donde descansan los restos del Doncel Don Martín Vázquez de Arce, ni al claustro, ni tampoco a la sacristía, con lo cual, parte de las joyas de la catedral te las dejas por ver.
La capilla de Santa Catalina, o capilla del Doncel, está custodiada por una reja obra de Juan Francés, con lo cual verla la puedes ver, pero precisamente la estatua del mismo no se aprecia bien, y teniendo en cuenta que muchas veces la catedral es nombrada como la Catedral del Doncel, es una pena irse de allí sin entrar a dicha capilla.
Por esta razón, el domingo antes de marcharnos, decidimos ir de nuevo a la catedral y hacer la visita guiada que se ofrecía a las 12 y que se iniciaba en la capilla del Doncel precisamente. La visita, con una duración aproximada de 45 minutos, y un precio de 4 euros por persona, nos resultó muy instructiva porque la persona que nos la hizo (un argentino, curioso) explicó todo fenomenalmente bien y además se notaba que entendía del tema y más que soltar una retahíla de datos, lo explicaba de un modo mucho más natural y agradable.
Allí mismo en la capilla pagabas la entrada y a continuación se accedía a la misma donde se inició la visita. El grupo mínimo es de seis personas y dependiendo de la época del año las visitas son a diferentes horas, normalmente una por la mañana y dos por la tarde.
¿QUIÉN FUE EL DONCEL?
Sigüenza está llena de guiños a la figura del Doncel, o hablando bien, de su vástago más renombrado, Don Martín Vázquez de Arce.
Además de poder visitar los restos que descansan bajo la estatua de la capilla más famosa de la catedral, podremos visitar la que fue casa de su familia, la Casa del Doncel, que hoy día ya rehabilitada por la Universidad de Alcalá de Henares, es sede del Archivo Histórico Municipal. También encontraremos, como no, recuerdos con su figura, y por supuesto, los doncelitos, o pastelitos típicos con cobertura de chocolate y virutas de coco.
En fin, una figura de renombre que ha pasado a la historia de Sigüenza. Pues bien, Don Martín Vázquez de Arce, “El Doncel” por antonomasia, fue un joven comendador, noble y guerrero que rindió a Dios su alma y su vida guerreando contra los moros en la vega de Granada (1486). Murió a la edad de 25 años en Granada, que tal y como nos comentó el guía, hoy puede parecernos jovencísimo, pero en aquella época, Don Martín ya había vivido media vida. Dejó esposa y una hija.
Es celebérrima su estatua por su originalidad y su realismo. Normalmente cuando alguien moría, se le representaba en postura yacente, con los ojos cerrados y, en su caso, lo más obvio hubiera sido plantarle una espada, cual guerrero que fue. Sin embargo, nos encontramos con una estatua semiyacente, en posición lectora, es decir, con los ojos abiertos, y con un libro entre las manos. Esta lectura hace referencia a que fue un hombre culto, instruido en las letras y las artes, en la corte de los Mendoza en Guadalajara.
Esta posición tan “extraña” fue requerida por sus padres, que a su vez descansan en el centro de la capilla en sendos sepulcros, así como los abuelos maternos del Doncel, cada uno a un lado de la entrada a la capilla en posición perpendicular respecto del suelo.
Nos encontramos pues con una estatua de alabastro tallado, con una figura con las piernas cruzadas, un libro entre las manos y la mirada perdida más allá de éste. A sus pies, en vez de un perro (como símbolo de lealtad que sí aparecen en el mausoleo de sus padres, un perro a los pies de cada uno), encontramos la figura de un pequeño paje, otro guiño a su paso por la corte de los Mendoza.
Destaca en su pecho una cruz roja de la Orden de Santiago de la que es caballero. En definitiva, el Doncel de Sigüenza es la representación máxima de la cultura medieval: el uso de las armas para defender la fe y la lectura para alcanzar la sabiduría.
OTRAS JOYAS PARA NO PERDERSE
Otra de las joyas de la catedral es su sacristía, llamada Sacristía de las Cabezas por lo que encontramos en su interior. Esta sacristía es única en España y es una joya del renacimiento.
Lo primero que nos llama la atención es su puerta de madera de nogal tallada, donde aparece la figura de catorce mujeres, entre ellas, las ocho hermanas de Santa Librada (ésta a su vez tiene una capilla en la catedral). Como anécdota, en su parte inferior derecha, la puerta tiene una gatera, un perfecto círculo por donde uno se imagina pasando un gato orondo y comodón al más puro estilo del gato de un obispo, por ejemplo.
Se trata del primer del primer diseño manierista trazado por Covarrubias (siglo XVI). Su interior guarda un secreto que se desvela si miramos hacia arriba, y es que su bóveda tiene centenares de casetones a base de cabezas, rosas y querubines, el guía nos comentó que está cubierta por más 2000 cabezas, todas distintas entre sí. Muchas de ellas labradas directamente en un mismo bloque de piedra. El techo de la sacristía tardó 30 años en realizarse, así que os podéis imaginar lo que debe ser aquello. Por desgracia, algunas zonas se han perdido con el paso del tiempo debido a las filtraciones del agua, aunque no hay demasiadas cabezas perdidas.
Entre la capilla del Doncel y la Sacristía de la cabeza, encontramos el prebisterio, que cierra la capilla una bellísima reja (siglo XVII) entre dos púlpitos de alabastro, uno gótico y otro renacentista y donde podremos apreciar el retablo de Giraldo de Merlo (siglo XVII); en los muros, están los sepulcros del Cardenal Carrilo de Albornoz y sus sobrinos. El prebisterio es una de las partes que más impresiona, tanto por su tamaño como por su impresionante reja, que es casi tan monumental como su retablo.
Justo enfrente nos encontramos el coro, también custodiado por una imponente reja de hierro forjado, con escasa luz que aún así nos permite distinguir un gran órgano que pronto tendrá compañía, ya que según nos comentó el guía, en breve instalaran un segundo.
Otra de las zonas que no debemos perdernos es la Puerta de jaspes (siglo XVI-XVII), de estilo plateresco, de color amarillo y rojo, da acceso al claustro.
El claustro es de estilo gótico, aunque se construyó en el siglo XVI. Tiene varias portadas platerescas que comunican con capillas. Una de estas conserva tapices flamencos del siglo XVII. Es bastante sencillo, sin apenas decoración, a excepción de algunas inscripciones casi a ras del suelo de personas enterradas en dichas zonas. Me llamó la atención que el guía nos comentó que la familia de Natalia Figueroa posee una capilla en el claustro.
Estas capillas en su momento fueron los dormitorios de los monjes, el refectorio o la cocina, pero acabaron constituyéndose como zonas de mausoleos para las familias adineradas. Importante es también el altar de Santa Librada (siglo XV), en la línea del sepulcro del Cardenal Mendoza de Toledo, que fue concebido por Alonso de Covarrubias a la manera de retablo, con un altar en la hornacina central y sobre éste, hay una serie de paneles pintados con el martirio de la santa y sus ocho hermanas, nacidas todas, según la leyenda, en el mismo día. Se dice de Santa Librada que es la protectora de las embarazadas porque según nos contaron, actuó como madre de sus hermanas.
Por último, comentaros alguna cosilla sobre el Trascoro, que es lo primero vemos nada más entrar en la catedral. Se trata de un gran retablo barroco donde se encuentra la imagen de Santa María la Mayor, patrona de Sigüenza. Es una imagen que ha sufrido lo suyo, como por ejemplo, que fue tirada a una hoguera por las tropas de Napoleón. No obstante, es del siglo XII.
Es una imagen bastante pequeña que queda literalmente atrapada por seis grandes columnas salomónicas en mármol negro, traído desde Zaragoza, y luego por otras cuatro más pequeñas en rojo, también de mármol traído desde Cehegín en Murcia.
La catedral fue restaurada tras los daños sufridos en 1936. Es Monumento Histórico-Artístico desde 1931.
NUESTRA EXPERIENCIA
Nos gustó mucho la Catedral de Sigüenza, nos sorprendió su aspecto externo y nos llamó la atención su imponente y sobrio interior, en principio demasiado sencillo, pero que si te fijas guarda muchísimos rincones llenos de encanto y de historia.
La catedral es una muestra de capillas góticas, ábsides ojivales, frescos murales, óleos en sus altares y crucerías en sus bóvedas. Creo que merece mucho la pena hacer la visita guiada, os permitirá ver todos esos detalles que se escapan a la vista de cualquier profano, además de que esos detalles de siglos atrás (como si hablásemos de hace dos días) en sus imágenes, sus rejas, sus retablos, sus puertas, no hacen más que sorprendernos.
Totalmente recomendable, como Sigüenza en sí misma, toda una villa medieval por la que casi no pasa el tiempo.
Gracias por leerme.
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10.11.2011 19:31
debe ser precioso, saluditos.
01.11.2011 20:22
Es una catedral impresionante, como el nombre que le das. Bonita estatua la del doncel. Un besazo.
30.10.2011 12:48
Dificil hacer algo mejor en opinión de viajes amiga.Y dificil hacer de viajero peor que yo, pensaba haber visitado Sigüenza con cierto detalle, y me doy cuenta de haber dejado un montón de huecos imperdonables.Tendré pronto ocasión de remediar, con visita guiada, a mi también me gusto muchísimo la ciudad, y la comarca también.Un beso