Este libro llegó a mi vida por casualidad. Estaba yo una noche en el campamento sin hacer nada cuando se me ocurrió entrar en la oficina a ver qué libros había y me topé con un ejemplar de este Cherokee Legends and the Trail of Tears. Lo ojeé un poco y como parecían fábulas tipo La cigarra y la hormiga pero en versión cherokee me lo fotocopié allí mismo, incurriendo en un delito grave de apropiación indebida de los derechos de autor ajenos, por no hablar del delito de allanamiento de morada, ya que se suponía que yo no debía entrar en la oficina para nada y mucho menos para delinquir. Pero yo ...
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