Voy a contar mi historia con el Chevrolet Lacetti 1.4 de gasolina... Necesitaba un coche para ir a trabajar, fundamentalmente, y tras pensarlo decidí que lo más adecuado para mí era un compacto (segmento de los Renault Megane, Citroen C4, Ford Focus, Opel Astra...) de 5 puertas, gasolina, y unos 100 CV. No me hacía falta un coche más potente, ya que practico una conducción tranquila y no suelo cargar el coche. Para los kilómetros al año que tenía previstos tampoco me hacía falta un coche de gasóleo, y no tengo previsto hacer muchos viajes largos. Tampoco quería gastarme mucho dinero en el coche, así que en principio quería comprar uno de segunda mano, con 4 ó 5 años, 70.000 Km como mucho y en buen estado. Pero pronto me encontré con que el mercado de segunda mano está copado abrumadoramente por coches de gasóleo, y que los precios no eran tan bajos como deseaba. Como soy partidario decidido de comprar realmente lo que necesito, no cambié de idea respecto a comprarme un coche de gasolina, pero sí respecto a comprar un coche de 2ª mano. Por la crisis actual los precios de los coches nuevos han bajado apreciablemente, y no faltan ofertas atractivas de varios fabricantes. La oferta que me hizo decidir definitivamente fue la "oferta de liquidación" del Chevrolet Lacetti: se trataba de un modelo veterano, que todavía coexistía con su sustituto (el Chevrolet Cruze), y que desde Mayo tenía un descuento de 4000 euros (ojo, sin necesidad de dar un coche viejo a cambio). Así que fui a un concesionario a preguntar por un Lacetti de gasolina, y la respuesta fue que les quedaba el Lacetti 1.4, con todos los extras (aire acondicionado y pintura metalizada, color gris plateado) por 10.700 euros puesto en la calle. Y de gasolina era ése, o ninguno. Lo probé, me convenció, y lo compré. No iba a encontrar un coche nuevo de ese segmento por un precio menor. Eso no significa que sea "barato", como ya explicaré más adelante, pero sí que es un coche económico; y conseguí un coche como el que quería, nuevo, sin gastar mucho dinero, que era también lo que quería.
El Chevrolet Lacetti apareció en 2002, y se ha mantenido en el mercado desde entonces sin grandes variaciones. En España se lanzó como Daewoo Lacetti, y desde 2005 se vende como Chevrolet, pero es el mismo coche. Eso lleva a confusión al público, pero Chevrolet y Daewoo GMC son dos marcas del mismo grupo, el gigante de la automoción General Motors. En realidad el Lacetti se vende bajo cuatro marcas distintas (Buick, Chevrolet, Holden, Suzuki), y ocho denominaciones diferentes (Excelle, Lacetti, Nubira, Optra, SRV, Viva, Forenza, Reno), en países de todo el mundo. ¡Y se supone que es el mismo coche, más o menos! El caso es que se trata de un modelo ya veterano, y ha quedado algo desfasado en varios aspectos frente a la competencia. Eso se nota en el diseño, en la falta de equipamiento que es común en los coches de "ahora", pero sin duda también en el precio. Otro dato a destacar es que el coche es "coreano"... aunque es una forma de hablar: General Motors es de EE.
UU. y fabricaba el Lacetti en 3 factorías, en Corea del Sur, Colombia y Tailandia. Sin embargo, ha quedado entre el gran público como coche "coreano", como los Hyundai y los Kia, y por ello también como "económico". Con todas las virtudes, defectos y prejuicios que se les achacan a los coches coreanos.
Ahora voy a contar la impresión que me ha dado mi flamante coche, en la que las palabras "correcto" y "sencillo" aparecerán varias veces. Empezaré por lo primero que se ve del coche, la carrocería. Su diseño es veterano, no realmente porque sea "viejo" sino porque la apariencia externa de los coches evoluciona a velocidad de vértigo. Así, tiene un aspecto algo afilado, mientras que los coches actuales tienen carrocerías más abombadas y menos estilizadas. Particularmente eso me gusta, no son de mi agrado las formas tan "hinchadas" de los coches de última hornada. Varias personas me han dicho que es muy bonito, ¡a mi gusto demasiado! Los espejos y paragolpes tienen el mismo color de la carrocería, sí hace bonito, pero es poco práctico para los paragolpes que con el uso quedarán deslucidos con rayones y desconchones de la pintura. Como ya dije, la carrocería es de 5 puertas, tiene una longitud generosa (para un coche del 2002) de 4295 milímetros. Eso facilita que el habitáculo sea amplio, que el espacio para los ocupantes de los asientos delanteros sea cómodo, y sobre todo que quede espacio suficiente para que los ocupantes de los asientos traseros también vayan cómodos (por dentro es más amplio que un Opel Astra de 2009). Cuatro personas viajan espaciosas en el Lacetti, si son cinco ya no tanto. El maletero es algo pequeño, 275 litros, se debe a que lleva la rueda de repuesto (de emergencia) en el fondo. El suelo del maletero, que hace las veces de tapa de la rueda de repuesto, es bastante fino y liviano, fácil de remover pero me parece algo frágil; así que le añadí un refuerzo (un suelo de caucho) para no dañarlo cuando meta bultos pesados. Los asientos traseros tienen respaldo abatible asimétrico (40/60), con la banqueta fija, aumentando la capacidad de carga hasta 1045 litros. Por eso soy partidario de los coches con portón trasero, permiten cargar objetos de mayores dimensiones que las berlinas de 4 puertas, y eso acaba siendo muy útil algún día. La altura y anchura del Lacetti son las habituales en modelos compactos de hoy en día. La visibilidad hacia delante es buena, hacia atrás no tanto por la distribución en "cuña" de los cuerpos del coche. Aparcando es imposible ver lo que tienes bajo el portón trasero... defecto demasiado habitual en el mundo de la automoción desde hace tiempo.
Pasamos al interior, que puedo describir como correcto. La tapicería es gris, adecuada a las pretensiones del coche, y a los colores del resto del interior también. Parece sufrida, aunque tras sólo un mes de uso el asiento del conductor ya tenía "huellas" por el roce con los botones de mis pantalones... Los asientos son confortables, y cumplen su función correctamente; no son muy rígidos (se agradece en desplazamientos cortos pero provoca fatiga en los largos) ni tampoco andan sobrados de sujeción lateral.
El del conductor se regula en inclinación y altura, el del acompañante en inclinación sólo. Los apoyacabezas son regulables en altura. Los tapizados de puertas y techo también son correctos, le dan un toque acogedor al interior. La calidad de los materiales... pues la correspondiente al precio pagado por el vehículo. No tiene cajoncitos, huecos ocultos ni similares para guardar pequeños objetos, sólo pueden colocarse en las puertas. Junto al freno de mano tiene huecos para colocar unos botellines, latas o similares. Tiene unas bolsas portaobjetos en los asientos, dos guanteras en el salpicadero, y eso es todo. La del lado izquierdo es pequeña (para las monedas, dice el manual de instrucciones), la del derecho es mucho mayor, pero no me parece que el cierre sea muy resistente. Al menos, puede cerrarse con la llave del vehículo, y es "refrigerada" al menos cuando se conecta el aire acondicionado. Un detalle que no me acaba de convencer, es que la luz del habitáculo permanece encendida si se cierra mal una de las puertas. Es útil para saber que la puerta ha quedado mal cerrada, y por tanto hay que abrirla y cerrarla bien. Pero si se aparca en la calle de día, y la luz se queda encendida por eso, no es fácil verlo. Lo fácil es que el conductor se marche y la luz quede encendida, con el consiguiente gasto inútil (y posible descarga) de la batería. Con el tiempo, me di cuenta de que las intermitencias parpadean al cerrar el coche con el mando, pero no lo hacen si alguna puerta quedó mal cerrada, lo que es un buen aviso si se presta atención al detalle. En cuanto al salpicadero, correcto y sencillo también. Abunda el plástico, que tiene buen tacto y buen aspecto, y no tiene a mi gusto el aspecto "plasticoso" de otros modelos competidores. Ahora todo ajusta bien, he leído que en un par de años comenzarán los crujidos y desajustes... nada nuevo bajo el sol. El cuadro de instrumentos es sencillo: velocímetro, revoluciones, niveles de gasolina y temperatura del motor, cuentakilómetros, y los habituales testigos luminosos de aviso. Claro y fácil de consultar, eso me gusta. Pero a mi gusto le faltan testigos de sobrecalentamiento del motor y de desgaste de las pastillas de freno. Aunque de lo primero avise una aguja, y de lo segundo el ruido al frenar, es mucho más evidente una lucecita en el cuadro de instrumentos. Los mandos de luces y limpiaparabrisas se agrupan en dos palancas alrededor del volante, sencillas e intuitivas de manejar. El resto de los mandos está en el salpicadero: inclinación de luces, luces de emergencia, mandos calefacción y aire acondicionado, recirculación de aire, luneta térmica, encendedor y poco más. No tiene termómetro interior/exterior, algo que echo en falta (y que solucioné fácilmente comprando uno). Es un coche sencillo con equipamiento escueto, por eso es "económico" pero no "barato". Justo lo que necesitaba. Los mandos del coche van suaves en general. El volante de plástico tiene un tacto correcto, el aro no es muy grueso, tiene regulación en altura pero no profundidad.
De todas formas a mí me resultó sencillo encontrar la posición más cómoda para conducir con él. La dirección es asistida, pero no de asistencia variable; por tanto no se endurece a medida que aumenta la velocidad, y en autovía resulta algo blandengue. Para "compensarlo" está muy desmultiplicada, hacen falta 3 vueltas de volante para girar las ruedas de un extremo a otro. Es algo a lo que el conductor se debe acostumbrar, y debe contar con ello para manejar el vehículo adecuadamente en vías rápidas. La palanca de cambios también es de plástico, correcta sin más. Los recorridos no son muy largos, las marchas entran y salen bien, y se maneja con agrado, que es lo importante. El tacto y posición de los pedales me parece correcto, salvo el embrague que me sorprendió porque era muy blando, comparado con otros coches que he conducido. No sé si se ha endurecido algo con el uso, o bien me he acostumbrado rápido... ¡pero cuando cambio de coche sí noto la diferencia! Junto al embrague hay un apoyapiés para el pie izquierdo, algo muy básico pero muy de agradecer para gente con pies grandes como yo.
En cuanto al equipamiento de confort más destacado: dirección asistida, elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con (un) mando a distancia, retrovisores exteriores eléctricos, luz de maletero, equipo de audio Blaupunkt integrado con radio y reproductor de CD y MP3, 4 altavoces que suenan decente... y poco más. La radio es sencilla y fácil de manejar; tiene frontal extraíble (algo grande) y funda para guardarlo. El aire acondicionado era opcional, por supuesto que lo cogí con AA o no lo hubiera comprado. Enfría lo suficiente, sumado a la ventilación de 4 velocidades. Un equipamiento básico y sencillo. Más o menos "todos" los coches llevan eso ahora, y más cosas; para mí es suficiente. ¿Qué no tiene? Climatizador, control de estabilidad o de tracción, ordenador de a bordo, control de velocidad... algunos de esos equipos puede que los eche de menos, otros no. Todo eso también lo llevan casi todos los coches de otras marcas en ese segmento, pero está claro que si el Lacetti lo equipara, su precio se incrementaría y ya no sería tan atractivo. El equipamiento de seguridad me parece correcto: ABS, frenos de disco, airbags conductor, acompañante y laterales, cinturones delanteros con pretensores, luz antiniebla trasera (pero no delantera), anclajes Isofix. Como de costumbre, los coches de "ahora" llevan más, y cuestan más también. Ahí se nota la veteranía del modelo, pero no es un demérito. No ha pasado el test EuroNCAP, pero en una prueba similar de EE.UU., el modelo equivalente (Suzuki Forenza) obtuvo una calificación de 3 puntos ("good") sobre 4 posibles. Suficiente para mí, yo me encuentro cómodo y seguro en el Lacetti, y creo que voy bien protegido aunque no sea un coche 5 estrellas EuroNCAP. Sin embargo, para otros compradores que piensen hacer viajes largos la carencia de control de estabilidad es algo que debería hacerles pensar mucho sobre si el Lacetti es la opción más adecuada.
Los neumáticos son Hankook, 195/55 (con llantas de 15 pulgadas) y no me han hablado bien de ellos. Tampoco tengo queja de momento, ya que practico una conducción tranquila y no tengo intención de buscar los límites del coche. Para ese uso los Hankook sujetan bien el coche a la carretera. De todas formas, cuando se gasten los cambiaré por unos buenos Michelín.
Pasamos al motor, el más bajo de gama, 4 cilindros en línea con 16 válvulas, inyección multi-punto, 1400 centímetros cúbicos, potencia de 95 CV a 6200 rpm, par máximo de 131 Nm a 4400 rpm, emisión Euro IV. Lo catalogo como correcto, salvo el consumo. Es un motor "pequeño" que tiene que mover los 1170 Kg que pesa el coche en vacío (tampoco son demasiados para los tiempos que corren). Pero se estira bastante, hasta 6000 rpm, e invita a llevarlo alegre estirando los cambios de marcha. Con eso es suficiente para ir más rápido que la mayor parte del tráfico rodado en ciudad... pero también sube mucho el consumo de combustible. Tiene homologado un consumo medio de 7.2 litros a los 100 Km, y un consumo urbano alto de 9.8 l/100 Km. ¡Ahí lo barato sí que sale caro! Yo procuro llevarlo tranquilo, cambiar a 3000 rpm o menos (por suerte la curva de par es bastante "plana" y el motor da el 90% del par máximo desde 2000 rpm), y así mi Lacetti consume sobre 7.5 l/100 Km. El depósito de combustible tiene 60 litros de capacidad, bastante grande, así que la autonomía es buena (más de 700 Km) pese a que el consumo no es reducido. Un posible comprador de este Lacetti debería hacer cuentas, y calcular el gasto en gasolina que puede hacer en un año. Si se superan los 10000 Km anuales, lo más probable es que sea más rentable decantarse por otro coche, con consumo más bajo: aunque este Lacetti sea más barato, la diferencia se acabaría amortizando con los años. Una vez en marcha se nota que el coche va suave en general. A mi gusto el motor no empuja mucho, lo que tampoco me disgusta porque no lo necesito... ¡ya dije que me parecía "correcto"! Si quisiera algo más potente, me habría gastado más dinero. Con el aire acondicionado conectado, o varios ocupantes a bordo, se nota bastante que al motor le cuesta más tirar del coche... lo que implica un uso mayor del cambio de marchas para mover el coche con alegría, y que el consumo de gasolina se dispare. Para moverse en los límites de velocidad legales y practicar una conducción relajada es suficiente. El sonido del motor que llega al habitáculo es poco rumoroso (en conducción tranquila), y como la carrocería tampoco aporta mucho ruido a alta velocidad, en ese aspecto el confort de marcha es apreciable. A los 3 meses de comprarlo empecé a oír "ruiditos", en los aireadores centrales y junto a la puerta del conductor; nada grave por ahora, aunque yo soy un tiquismiquis con los ruidos. De noche las luces iluminan lo que tienen que iluminar, ni más ni menos. Es sencillo regular la inclinación correcta de los faros delanteros con el mando del salpicadero, siempre que se hayan leído las instrucciones antes...
El coche no tiene avisador sonoro de luces encendidas tras apagar el contacto, simplemente las luces se apagan tras retirar la llave del contacto (salvo que se abra antes la puerta, lo que es un poco lioso... mejor tener cuidado de no dejarlas dadas, como siempre se ha hecho). El comportamiento en marcha me parece correcto también. Siempre he rodado con aplomo, y espero no comprobar lo que he leído: que en frenadas fuertes en curva se va de atrás. Rodando a 100 Km/h es poco sensible al viento lateral, a 130 Km/h sin embargo lo he notado menos estable cerca de la estela de aire que mueven los vehículos pesados. La caja de cambios es de 5 marchas + reversa en "H", los desarrollos facilitan la conducción del coche, y en 5ª marcha a 100 Km/h el motor gira a 3000 rpm. Si hay que adelantar o subir repechos, conviene reducir a 4ª (o 3ª incluso) y pisar fuerte el acelerador porque el motor no da para más. Pero en conjunto la conducción es agradable y permite afrontar viajes largos - esporádicos - con garantías, lo que está bien para un modelo que no deja de ser el más bajo de la gama.
Para terminar, el coche tiene una garantía de 3 años o 100.000 Km. Además cuenta con el Chevrolet Euroservice, un servicio gratuito de asistencia en carretera, durante los primeros 3 años. La marca recomienda revisiones anuales, o cada 15.000 Km. La red de Chevrolet en España es bastante amplia, con presencia en todas las provincias. Como Chevrolet y Opel son marcas del grupo General Motors, en cualquier taller de Opel también deberían atender a un Lacetti. La página web de Chevrolet trae abundante información sobre sus modelos, precios incluidos, y eso me ayudó mucho a conocer el Lacetti antes de verlo en persona.
Hablando de información, por algún motivo misterioso el coche vino sin manual de instrucciones (sólo traía la guía de mantenimiento). Como es un vehículo de manejo sencillo me pude apañar para descubrir cómo funcionaban todos los mandos, y dónde estaban los distintos depósitos de líquidos del motor... pero hubiera preferido leerlo en el librito. El manual me lo entregó el concesionario casi dos meses después, y tras leerlo lo puedo catalogar de... correcto. Recoge más o menos todo lo que hay que saber del coche, y de la radio también. Me hizo gracia leer los consejos que daban sobre el trato que convenía dar al coche durante los primeros cientos de kilómetros, porque los leí cuando le había hecho más de 1000 km ya. Por suerte se resumen en tratarlo con suavidad y usar el sentido común, así que no hice ningún estropicio sin saberlo.
Por ahora soy un usuario satisfecho del Chevrolet Lacetti. Varias personas me han dicho que hice una buena compra, ¡veremos si eso se mantiene en el futuro! Yo deseo que no me dé más problemas que los habituales por el uso, y que me dé servicio satisfactorio durante muchos años... el valor de reventa de estos coches es bajo, pero tampoco tengo intención de venderlo pronto. Si surge alguna incidencia digna de mencionar con el tiempo, volveré por aquí para contarla a los amigos de Ciao!