No sé si ya he comentado en alguna otra ocasión que los juguetes de Chicco me gustan mucho, es una marca que me inspira confianza, me gusta su colorido y creo los juguetes tiene bastante buen acabado, al menos los que hasta el momento he ido viendo para bebitos de menos de un año.
Con el Capitán Salpica y loquesea, este trasto para el agua que se hundía y no valía para nada, pinchamos totalmente, pero ha sido la única mala compra que hemos hecho de Chicco, con todas las demás cosas he salido muy contenta.
Compramos el tambor porque mi hijo entró en fase "aporreo todo lo que pillo" y nos pareció gracioso que tuviera un sitio donde golpear y hacer algo de sonido. Este tambor es muy completo porque tiene dos caras con actividades y además es un juguete para estimular el gateo, lo explico a continuación.
LA CARA TAMBOR
Una de las caras es el tambor propiamente dicho. Tiene una superficie grande donde al pulsar se emite un sonido, que realmente no se puede describir como "toque de tambor" pero tiene su gracia. No es un sonido irritante sino bastante aceptable, algo que nuestros oídos agradecen bastante.
Junto a esta tecla grande, hay tres teclas más pequeñas. Dos de ellas emiten musiquitas de menos de un minuto de duración, que pueden acompasarse con los toques de la tecla grande que hace de tambor. La tecla más pequeñita de todas hace varios sonidos, que sirven de acompañamiento a las melodias de los otros dos botones.
Vamos, que si combinamos una melodía con los sonidos de la tecla pequeñita y los toques del tambor, puede quedar algo bastante chulo.
Se acompaña de una especie de baqueta, de plástico, que no sirve realmente para nada... aunque a mi hijo le hace gracia para golpear otras cosas.
Afortunadamente, el chisme trae control de volumen (dos posiciones) y permite apagarlo, para descanso también de los vecinos.
LA CARA DE LOS ENCAJABLES
Si damos la vuelta al tambor, tenemos una cara con una tapa (que se quita muy fácilmente) con tres agujeros: círculo, cuadrado y triángulo. Y sus tres encajables correspondientes.
El juguete está pensado para bebés de 6 meses en adelante. Es un poco ambicioso pretender que un bebé de 6 meses encaje ninguna pieza, pero oye, cosas más raras se han visto... Mi hijo va camino de los 10 meses y es ahora cuando encaja alguna pieza, antes es que no tenía interés ni por intentarlo.
Lo bueno de este lado es que la tapa se quita muy fácilmente, de hecho mi hijo la quita solo, y deja abierto un hueco con el que los bebés se lo pasan pipa. Mi bebito se entretiene un montón metiendo y sacando cosas de ese agujero grande, es uno de sus mayores entretenimientos hasta el momento (lo cual demuestra que muchas veces compramos un juguete con toda nuestra ilusión y al final, ni lo usan ni ná).
Los encajables no son macizos, están huecos, por lo que pesan poco y son ideales para que mi hijo se los meta en la boca... y también facilitan que los pueda coger. Además de tener un colorido muy bonito, me gustan mucho.
PARA ESTIMULAR EL GATEO
El tambor se puede tumbar y por su forma, rueda. Al llevar piezas dentro (los encajables), hace ruido y es curioso. Además, al rodar se bambolea de delante atrás antes de pararse, a mi hijo le hace bastante gracia.
Eso sí, como todos los juguetes para estimular el gateo, los vecinos de abajo deben estar encantados por el ruido que hace, no digamos ya si se pone a aporrerarlo... así que recomiendo no abusar porque el día menos pensado nos tiran la puerta abajo.
NUESTRA EXPERIENCIA
Estamos bastante contentos con el tambor. Tiene muchas posibilidades y nuestro hijo juega bastante con él. La parte a la que menos partido le está sacando, curiosamente, es a la del tambor en sí, porque le veo algo pequeño todavía para entender el mecanismo. Pero la parte de meter y sacar cosas sí que le gusta y la utiliza mucho, metiendo y sacando otros juguetes que tiene.
¿INCONVENIENTES?
Quizá su punto débil sea que la tapa de los encajables se quita con demasiada facilidad. A veces, al poner el tambor del lado de la música, se sale la tapa. Debería encajar más duro, pero bueno.
Otro inconveniente sería el peso, que pesa bastante. Aunque supongo que lo hacen para que tenga estabilidad porque con lo brutito que es mi hijo si no no podría ni jugar con él, así que probablemente esté pensado así por algo.
PRECIO Y DÓNDE COMPRARLO
El precio puede variar un montón, lo he visto por algo más de 25 euros y hasta por 35. A nosotros nos costó unos 30 en Prenatal, si no recuerdo mal.
Lo he visto a la venta en un montón de sitios, en Toys'rUs, en Prenatal, en el Corte Inglés... problema para encontrarlo no hay ninguno.
¿LO RECOMIENDO?
Sí, sí que lo recomiendo, me gusta el juguete y lo encuentro muy completo, por las posibilidades que tiene creo que lo podrá usar todavía muchos meses sin que se aburra de él porque irá descubriendo nuevas formas de utilizarlo.
25.08.2010 16:42
Que gracioso el tambor
21.08.2010 22:30
Ay, qué bonito el tambor!! Me hace ilusión para mi peque, aunque aún es chiquitín para jugar con uno así. Excelente opi. Besines.
14.08.2010 19:45
Pues si parece un buen juguete...Ciao, besos!