El príncipe destronado

3  04.04.2007

Ventajas:
El más grande, el más intenso, el más azucarado .  .  .

Desventajas:
El menos sano, el de sabor menos duradero, el más empalagoso .  .  .

Recomendable: Sí 

alexperto

Sobre mí: Álex Casanova, experto en nada.

usuario desde:25.09.2006

Opiniones:43

Confianza conseguida:43

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.::. INTRODUCCIÓN .::.

Costaban 5 pesetas, tenían un tamaño normal y eran los reyes de las tiendas de chucherías... Llegó el €uro, arrasó con todo, su precio se elevó a 5 céntimos, pero también se incrementó su tamaño sin perder calidad... Y ahora..., ahora es una masa rosa que se deshace en la boca y pierde todo su sabor en escasos minutos.

Así ha acabado nuestro Boomer de fresa, de toda la vida, el que te daban en cualquier quiosco cuando pedías "un chicle"... Ahora prefieren darte un Clix, que pese a ser sin azúcar y ser menos intenso que Boomer durante los primeros segundos, pasan las horas y aún sigue sabiendo a algo.

Y no lo dice cualquiera, lo dice un chico que ha pasado más de 12 horas seguidas mascando el mismo chicle (pocas veces y cuando era pequeño, no os vayáis a pensar que sin chicle no duermo...xD!) y que ha probado con todas las marcas y sabores del mercado.

Pero dejemos el pasado... ¿Cómo es ahora nuestro Boomer con sabor a fresa? ¿Qué cualidades tiene? ¿En qué se ha convertido?


.::. EL CHICLE .::.

Con un envoltorio grande y muy fácil de abrir sin tener que usar los dientes, se nos presenta nuestro amigo pijo, bajo esa capa de plástico rosado y rojo intenso que llama la atención desde el fondo del mostrador, pareciendo que el señor de Boomer, vestido con su traje de neopreno azul y con sus pectorales formados por "oes" de color rosa, nos está pidiendo que nos lo comamos (al chicle, ¡no al señor de Boomer...!). Sus bordes, recortados en picos para que sean tan sencillos de abrir son una de sus mejores ventajas, y además, para los menos hábiles, vienen marcadas 2 pequeñas franjas de color amarillo indicando cuál es el lugar idóneo para tirar de los márgenes y abrirlo. Por dentro, el plástico se vuelve de intenso color gris, casi un espejo, que protege directamente al chicle.

Y aquí ya viene la primera desventaja...: ¿o nunca os ha sucedido que al ir a desenvolver el chicle, parte de él se queda adherido a esa superficie brillante y es necesario despreciarlo dada la imposibilidad de arrancarlo del plástico? Y esto, cuando llegan los más calurosos días de verano, se hace rutinario, y el chicle, que en principio era perfectamente geométrico, plano y perfecto, queda convertido en una masa pringosa, sin forma, destartalado...

Pero imaginemos que el chicle

Fotos de Chicle Boomer Fresa
  • Chicle Boomer Fresa Fotografía 8179232 tb
  • Chicle Boomer Fresa Fotografía 8179233 tb
  • Chicle Boomer Fresa Fotografía 8181844 tb
  • Chicle Boomer Fresa Fotografía 8181845 tb
Chicle Boomer Fresa Fotografía 8179232 tb
El lavado de imagen de los Boomer..., dejando en el olvido a los de fresa...
se conserva en perfecto estado. ¿Cómo es? Pues viene creado con una estructura perfecta. Un perfecto ortoedro o cuboide, de superficies planas con unas líneas finas y rectas que marcan su forma. Además, el chicle se divide en franjas blancas y rosadas, que le dan más vistosidad aún, frente a la homogeneidad ovalada de los Clix, o la estructura rectangular y sin volumen de los Happydent o Trident. Se nota, por tanto, un aspecto mucho más superficial, basado en la forma, en la imagen, menos artesanal, con mucho trabajo mecánico, a lo que nuestro cerebro responderá con un frío: "esto no es sano".

Y si seguimos lo que nos dicta nuestro cerebro, no iremos muy desencaminados: azúcar, goma base con lecitina de soja, jarabe de glucosa, humectante, glicerina, aromatizantes, antioxidante BHA, y colorantes E120 y E100... En principio, nada apetecibles.


.::. EL SABOR .::.

Sabor a fresa, en eso estamos de acuerdo, pero..., ¿durante cuánto tiempo?

Los 5 primeros minutos, desde que colocamos ese chicle que parece un taco de madera en nuestra boca, son de lo más variopinto:

- Minuto nº1: el chicle entra completamente petrificado, de tal modo que los 10 primeros mordiscos son, directamente, para ablandarlo. Es duro y de bordes picudos, y es necesario hundir bien los dientes en su cuerpecito de chicle ingenuo hasta poder darle la forma que queramos. Es un minuto agresivo, con lucha interna de hombre a Boomer.

- Minuto nº2: esa goma de mascar, ya va haciendo honor a su nombre, y durante este minuto notamos cómo el azúcar va chocando con nuestros dientes, notamos y casí oímos el "cricrí" y el "frufrús" y el chicle cobra un sabor explosivo.

- Minuto nº3: los minúsculos granos de azúcar ya se han desvanecido casi completamente, y sobre la lengua ya sólo nos queda algo suave, que en cada movimiento de mandíbula desprende una cantidad enorme de sabor, aplacando a cualquier otro para hacerse con el control del paladar. Hemos ganado la batalla.

- Minuto nº4: la masa, ahora esférica, aún sigue haciendo que nos vayamos adaptando a su tamaño. Es mucho mayor a un Chupa-Chups, y por supuesto, a un Clix o Happydent. Mascar 3 a la vez es algo insufrible (DEMOSTRADO), y aún no sabemos dónde colocarlo. Este es uno de esos chicles que no podemos esconder detrás de los dientes si nos preguntan eso de "¿Estás mascando chicle?". Su sabor sigue desprendiéndose, pero ahora en una menor cantidad.

- Minuto nº5: su estructura ha pasado de ser completamente sólida a rozar lo acuoso. Las tiras de chicle se despegan y se enredan y el sabor ha menguado considerablemente. Ya podemos adaptárnoslo a nuestro gusto, puesto que su elasticidad y fragilidad es infinita.

A partir de aquí, en los próximos cinco minutos, todo irá a peor...:

Irá perdiendo el sabor por completo, en cuestión de escasos minutos, pasando de un sabor tremendamente agradable, a un sabor incluso amargo, al compararlo con su estado anterior, el que nos ha dejado más dulzura en el estómago que ver un capítulo de Heidi. Y en cierto modo, todo se desarrolla al estilo de Heidi..., los primeros capítulos (minutos) te parecen enternecedores y tremendamente dulces (el azúcar "estridente" y chocante del chicle), pero cuando ya llevas vistos varios capítulos seguidos (siguientes minutos), te acaba cansando, y decides ponerte a ver un capítulo que tenías grabado de House (amargo) y contrarrestar el efecto.

Ahora el chicle es suave, sí, tanto que algunos pedazos deciden viajar en libertad y lanzarse a conocer mundo, gritando aquello de "¡sin ira!" mientras se lanzan de cabeza al estómago. Es blando, demasiado dúctil y enormemente esponjoso... Imparable.

Cuánto ha cambiado este chicle, desde que yo era pequeño, y duraba su sabor y su dureza infinitamente, soportando la sed de los partidos de fútbol, los escondites y demás carreras. ¿¡Qué han hecho contigo, Boomer!?


.::. LA AMARGA HISTORIA DE UN PRÍNCIPE DESTRONADO .::.

Y así, se ha ido notando, cómo otros chicles que en la época de esplendor del Boomer quedaban en un horrible segundo plano, despreciados por su escasa popularidad, ahora arrebatan los puestos en las tiendas y quioscos a los antiguos príncipes..., ahora destronados.

Tras un período de transición en la época de implantación del €uro, en la que los Boomer comenzaron a costar 5 céntimos de golpe y porrazo, los otros, los marginados, aún costaban 3 céntimos y el vendedor preguntaba si los querías "con o sin azúcar", lo que era una manera sutil de perguntar "los caros o los baratos". Definitivamente, pasado el tiempo, los "sin azúcar" se acabaron haciendo con el poder de tal forma, que cuando se decidieron por igualar sus precios con el rey de los chicles, la gente los seguía prefiriendo "sanos" y dejaron en el recuerdo a los del señor de neopreno.

Por eso, me ha costado bastante encontrar un chicle Boomer con el que poder escribir está opinión, pues en todas partes, al pedir "un chicle" me ofrecían directamente un Clix porque "con azúcar no tenían". Si ahora triunfa alguno con Boomer es el de plátano y chocolate, con el que han tratado de lavar su imagen, presentando incluso otro formato de envoltorio. Los de fresa para "Wrigley's"..., son cosa del pasado.


.::. PUBLICIDAD Y SALUD .::.

Tanto poder han perdido, que de hecho, ya no se ven aquellos inolvidables anuncios de "el señor de Boomer" que estiraba sus brazos para alcanzar los chicles de fresa favoritos de los niños y darles su amor y felicidad. Puede que quizá también se deba su desaparición a la ardua tarea que se sigue actualmente de prohibir los anuncios sobre alimentos poco sanos o de "malos hábitos", como ya se hizo no hace mucho con un anuncio de "Casa Tarradellas" en el que se veía a un niño comiéndose una pizza entera, "fomentando la obesidad".

Los chicles de Boomer, por defecto, no son sanos y no puede decirse que tengan grandes ventajas. Empezando por el cáncer de mandíbula y acabando por el exceso de salivación que hace que nuestro estómago nunca deje de trabajar, pensando que le está llegando alimento. Por otro lado, sí tiene otro tipo de ventajas, como la mitigación del estrés, el incremento de concentración, y hasta la capacidad de mejorar nuestra pronunciación del inglés, algo difícil aquí en España.


.::. CONCLUSIÓN .::.

Y con esto concluye la opinión más larga sobre un chicle jamás contada...

Pese a todo, este sigue siendo el único con el que podemos hacer aquellas enormes pompas, el que sigue calmando la sed, aquel que sigue entreteniendo y quien, tras el paso de los años, los 5-10 primeros minutos sabe como ninguno.

Y a mí me dará igual lo que digan..., ¡puede que abandone mis Boomer de fresa, pero jamás me quitarán mis chicles de piña colada! (Aunque no aparezca en el envoltorio ese fornido hombre o mujer calva, de tetas rosas y cuerpo azul...) Dicen que sabe como a "Malibú con piña", para los que estéis desintoxicandoos y queráis calmar el mono con algo dulce... Disponible en Trex y Clix.

Que el señor de Boomer os acompañe...


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Comentarios sobre esta opinión
jl_mofli

jl_mofli

11.04.2008 23:26

Qué recuerdos el Boomer. Me encantaba las ranuras que tiene al metértelo en la boca y morderlo hasta hacerlo blando... :)

Mazinkaiser_

Mazinkaiser_

22.08.2007 02:44

Me dejas impresionado, te lo juro. Has escrito una opinión y lo has bordado de algo tan simple con un chicle. Me parece magistral, Alex. Yo no podría ni escribir dos párrafos al respecto. Enhorabuena !!

laura_de_julian

laura_de_julian

15.08.2007 21:06

Recuerdo cuando los boomer eran los chicles que todo el mundo comía. Ysu envoltorío, que buenos estaban, echaría marcha atrás para volver a comerlos... Saludos.

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