Viejas Heridas… al Descubierto
"Vino de noche. Dijo que regresaba para morir. Traía la muerte en los ojos, ¿sabe usted? Pero no la de esos pobres desgraciados que están en el depósito. No. Traía en los ojos la propia muerte, la suya, la de él."
Título: Cielos de Barro
Autora: Dulce Chacón
Páginas: 300
♦Argumento♦
Ha habido un terrible asesinato en el Cortijo "Los Negrales". Cuatro personas han sido asesinadas a bocajarro, cuatro miembros de la importante familia propietaria.
La noticia ha sobrecogido al pequeño pueblo.
Un comisario, buscando al causante de tal matanza, interrogará a Antonio, un viejo alfarero ya que, el sospechoso principal, estuvo en su casa horas después y allí, limpió sus manos, manchadas de sangre.
Antonio relatará, a partir de ahí, todo lo que su desgastada memoria va recordando, tejiendo un entramado de historias, en donde el amor, la venganza, la guerra, el odio y el miedo entre la buena familia y los sirvientes del cortijo.
Y, paralelamente, una voz se remontará al pasado más secreto, haciendo que ambas historias se fundan, presente y pasado, para llegar a descubrir la verdad.
◙La Autora: Dulce Chacón◙
Dulce Chacón nació en Zafra (Badajoz) en 1954, gemela en una familia tradicional y conservadora. Con doce años pierde a su padre, poeta y alcalde de la ciudad.
Un año después se trasladaría junto con su familia a Madrid. Su hermana Inma y ella asistirían allí a un colegio interno.
Dulce, en aquella situación tan traumática, habiendo perdido a su padre, cambiado de ciudad y estudiando en un colegio interno, se refugió en la literatura y comenzó a escribir su poesía más íntima para desahogarse y huir de todo.
No publica su primer libro hasta 1992. "Querrán ponerle nombre", "Las palabras de la piedra" y "Contra el desprestigio de la altura", con el que ganaría el Premio de Poesía Ciudad de Irán en 1995, serían obras de poesía.
Su primera novela fue "Algún amor que no mate"en 1996, en el que trata el tema de los malos tratos y que ella misma adaptaría para su representación en el teatro. La seguirían "Blanca vuela mañana" (1997), "Háblame, musa, de aquel verano" (1998), y en el mismo año, "Matadora", una biografía sobre la torera, Cristina Sánchez. Además de "Segunda mano", de teatro, y Matar al ángel, de poesía.
Su obra, "Cielos de Barro" ganaría el Premio Azorín en 2000. El tema de la posguerra sería utilizado también su obra posterior, "La voz dormida" (2002) para la que Dulce se pasó casi cuatro años investigando, compilando y entrevistando. Por ella ganó el Premio Libro del Año 2003, concedido por el Gremio de Libreros de Madrid.
Tristemente, en octubre de 2003 le diagnosticarían un cáncer en estado avanzado, al que no pudo vencer. Dulce Chacón murió en el 3 de diciembre de ese mismo año, en su casa de Madrid, con 49 años y una corta pero intensa y maravillosa carrera como escritora.
☼Opinión personal☼
Los libros dejan huella. Y los escritores también. Conocer la historia de Dulce Chacón me ha dejado huella.
Cuando comencé a leer este libro, sin información previa de la autora, pensaba que era latinoamericana, que seguía viva y hasta le ponía rostro.
Siento terriblemente mi error, tanto como siento la muerte de esta maravillosa escritora, de una manera tan triste.
Y creo que merece mi sincero homenaje, no sólo por el precioso libro con el que he disfrutado tanto, gracias a ella, sino por su amor por la literatura.
Ya os digo, no sabía nada de este libro, como vengo haciendo últimamente, comienzo una novela que desconozco, de la que no tengo información previa y me llevo una gratísima sorpresa al devorarla y comprobar que he aprovechado muy bien mi tiempo.
Casi temo desvelar algún secreto en un desliz. Porque, las historias de este libro están tan bien enlazadas, los recuerdos tan bien construidos y la vida tan bien plasmada, que no me gustaría, por nada, estropear las sorpresas.
Algo que achaco como defecto, por sacarle pero también porque es evidente, es el lío con el que comienzas la lectura. Porque la oleada de nombres en la voz de Antonio me confundió en el principio y luego, tuve que volver hacia atrás para entender.
Os presento brevemente a los personajes "principales", aunque con la falta de uno, la historia ya, queda coja:
*Antonio: Es un viejo alfarero, viudo de Catalina, "la nina", sirvienta en casa de los Albuera. De su sabia voz iremos conociendo la historia más relacionada con el terrible asesinato. Sin embargo, su memoria cuenta anécdotas, retazos, sentimientos personales, íntimos…es imprescindible su narración, da vida propia al libro, con su acento más rural y familiar.
*El comisario: Es un personaje-fantasma. Sabemos que existe pero en ningún momento habla, aunque su presencia es clara, escuchando a Antonio, al que pregunta (aunque nunca llegamos a verlas escritas) interrogándole, buscando la verdad para aclarar el caso.
*El hijo de la Isidora: Fue arrancado de los brazos de sus padres por Doña Victoria, cuando ésta no tenía hijos y no creía poder tenerlos. Es el principal sospechoso del asesinato múltiple.
*Doña Victoria: la hija mayor de la familia Albuera. Déspota y cruel, contra ella se guarda el rencor y el odio por sus maldades.
*Isidora: sirvienta en el cortijo. De carácter noble y bueno, casada con Modesto, otro trabajador del cortijo, sufrirá conociendo toda la maldad del mundo contra ella.
*Catalina: recogida cuando su madre fue asesinada y quedó huérfana, fue sirvienta en el cortijo.
La historia de la familia engloba a otros miembros como Leandro de Senara, marido de Victoria, Felipe, su hermano, Doña Carmen y Don Ángel, padres de Victoria, Aurora, hermana menor de Victoria, Agustín, Aurora y Julián, los hijos de Victoria…
En ellos gira la historia, son sus vidas, sus secretos, sus amores, desamores, dolores…la verdadera historia del libro.
Me gustan mucho las sagas familiares, del estilo que crea García Márquez e Isabel Allende. Dulce Chacón no se queda atrás. Maneja magistralmente las historias, haciéndose dueña de sus secretos y desvelándolos en momentos cumbres, uno tras otro, a la vez que se mezclan con la voz de Antonio, el alfarero.
Otro tema del que se habla, aunque levemente, no centrándose en la parte bélica, sino más bien en las consecuencias que tuvo es, la guerra civil y la desgraciada posguerra.
Es un retrato fiel de vencedores y vencidos, ganadores y perdedores, culpables e inocentes, ricos y pobres…
El lenguaje culto de la clase alta contrasta con la familiaridad del lenguaje más rural:
" - Sí, yo he oído que la Elisa, la maestra, y el Fino, se salvaron por eso.
- Lo mismo que la Pepa, la de la tahona que hace los molletes tan ricos.
- ¿El Fino y la Elisa son esos que dejan a los chiquillo se que se bañen en su alberca?
- Al compadre de mi Paco y al vecino que vivía puerta con puerta los sacaron a la calle para que todos viéramos que llevaban la señal de la culata."
" - La finolis ésa. ¿Pues no que va y dice que las paneras no son para lavar, que son para el pan? Y se pone que yo no sé nada porque no sé leer. Y le he entrado la mano en la lavaza, para que se entere, y le he dicho que no sé leer pero sé lo que es una panera. Toma castaña.
- Anda, ven aquí. Y no te enfades. ¿Quieres que yo te enseñe a leer? - dijo la señorita Aurora.
- ¡Fo!, ¿usted puede eso?
- Sí. Y a escribir también. Y no digas fo, que está muy feo. Ni cucha, ni chacha.
- ¿Y por qué está feo?
- Porque está feo. Acércate que vamos a empezar."
El ambiente está muy bien reflejado. He leído en la contraportada, Crónica de la sociedad extremeña en la posguerra. Pero en ningún momento se hace alusión a Extremadura, tan sólo se habla del tiempo caluroso y de que no ha habido nevadas en años.
El estilo, la mezcla entre el relato de Antonio y la voz pasada que habla de la primera generación de los Albuera, remontándose muchos años atrás y, sobre todo, el final, donde toda la intriga te carcome porque quieres respuestas a los secretos pero, la llegada del final te asusta, porque se acaba, se acaba…es magnífico, simplemente, pasado y presente fundiéndose en la narración.
La lectura es amena, sencilla, te engancha, por la red de secretos, que anhelas continuar cuando lo dejas. Se hacen muy rápidas sus trescientas páginas, sin ningún momento de pesadez ni aburrimiento.
¿Defectos?
El que encuentro es la confusión primera ante la avalancha de nombres y parentescos que no logras enfocar hasta que la narración del pasado comienza a situarte. Además, hay nombres que se repiten y otros que ni siquiera se mencionan o, que no se desvelan hasta el fin.
Es el único defecto que le encuentro, algo ínfimo e insignificante, ya que puedes volver atrás y situarte definitivamente. Aunque creo que sólo por eso, merece una segunda lectura. Para disfrutar aún más con los detalles.
Por desgracia, no he subrayado ninguna frase, porque las mejores son las más reveladoras y, no quiero estropearos la lectura, que espero, hagáis.
¿Por qué debéis leerlo? Para disfrutar de una historia inolvidable. Una historia de pasiones, de secretos, de emociones, de dolores, de venganza, de injusticia, de la realidad más cruda de la época.
Os aseguro que disfrutaréis, de una lectura ávida, especial, enternecedora.