Mi sección personal : pasarlo bien, o no
No me gusta el boxeo, no soy capaz de expresar una opinión decente sobre cine, en Ciao hay verdaderos artistas que transforman en obra maestra una opinión sobre una película, se preguntarán, me preguntarían – y un poco yo también me lo pregunto – a que viene esta opinión sobre Cinderella Man, que por cierto no es una peli de primer pelo, es del 2005 y ha sido argumento de unas 40 opiniones.
Contesto, ayer noche zapeando por aquí y por allá sin decidirme y sin mucha gana, y humor tirando a negro, caí en el satélite en una cadena que emitía la película. Y dejé de zapear, sabía más o menos de que trataba – factor en contra - y sabía que el interprete principal era Russell Crowe, uno de mis actores preferidos – factor a favor. Desde luego, si hubiese sido una de la serie Rocky con Stallone me hubiese alejado con la velocidad de la luz, también porque un amigo me regaló hace tiempo todos sus DVD en elegante estuche, todavía precintado, lo que más luce en mi poco estética colección. Que poco me conocen mis amigos.
Así que la presencia del apuesto Australiano-Neozelandés es la primera razón.
La segunda, por los títulos de cola me enteré de que Cinderella Man se inspira en una historia real, tan bonita como la fábula de Cenicienta y que profundicé algo navegando en el Web esta mañana. Así, en desbandada controlada entre ficción y realidad, posiblemente salga algo menos indecente.
Y finalmente, ¿porqué no?Siempre hay una primera vez, y ocasiones para hacerlo mejor, también.
La trama
James Walter Braddock es un joven Americano de origen Irlandés que parece nacido para el boxeo. Después de una brillante carrera como aficionado, pasa a profesional y logra mantener su mujer y tres hijos con relativa prosperidad, acumulando victorias, muchas por KO, hasta cuando una fractura a la mano derecha pone un brusco freno a su carrera, con numerosas derrotas, como también se desmorona el sistema económico financiero Norteamericano con la crisis de 1929, precipitando en la más absoluta miseria decenas de millones de ciudadanos.
Para Braddock , sancionado con la suspensión de su licencia de boxeador por haber ocultado su lesión en un encuentro, empieza un periodo de pesadilla. Los pocos dolares que gana como descargador en el puerto, cuando le contratan, en competencia cada mañana con muchos otros desesperados, no bastan para las necesidades familiares. El no lo sabe, pero el sobre-ejercicio al cual somete su brazo izquierdo para compensar el derecho lesionado, le vendrá muy bien cuando la suerte vuelve a catapultarlo en el ring. Hay que vender todo lo vendible, excepto la dignidad. Cuando uno de los hijos roba a un tendero un fiambre, Braddock con el muchacho se presenta a la tienda y devuelve el botín. El clímax llega cuando le cortan la luz, su mujer desplaza en casa de parientes los niños para que no se mueran de frio y Braddock se humilia hasta ir al club de la asociación de boxeo para pedir limosna a los tiburones que aparentemente no sufren para nada la crisis, lo necesario para que vuelvan a conectar la luz y para que los niños vuelvan a casa.
Su manager, Joe Gould, aporta los $ necesarios para completar la modesta suma requerida. Y , como no, se pone en las largas colas para recibir el subsidio de los servicios asistenciales.
En el hundimiento más total, parece que el boxeo no puede estar más lejos, cuando la casualidad presenta al hombre una oportunidad. Joe Gould le propone de sustituir en un combate de relleno para la noche siguiente un boxeador que se había puesto enfermo. Hacía meses que Braddock no entrenaba ni se ponía los guantes de boxeo. Parecía que era demasiado viejo (era el 1934, Braddock tenía 29 años), demasiado hambriento, demasiado lesionado para poder ser un serio contrincante para su joven prorompente adversario. La enamorada esposa, asustada por todo esto, decidida a renunciar a las pocas decenas de pavos de la prima con tal de preservar la incolumidad de su hombre, la misma noche se presenta al elegante piso de Joe Gould, que no quiere dejarla entrar. Ante las insistencias de la airada mujer, al fin, la deja : el grande salón está totalmente vacío, excepto un sobre apoyado a dos caballetes y un par de sillas. El tampoco ´pasaba indemne por la crisis, había tenido que vender cualquier objeto de valor. Mae entiende, se suaviza, su Jim peleará. Y, contra todo pronóstico, ganará, KO al tercer round. También arrollará Max Baer en el combate principal de la noche, masacrando al Italiano campeón del mundo Primo Carnera, que sin embargo logrará orgullosamente terminar el encuentro de pié, habiendo tocado 11 veces el suelo del ring. Periódicos y radios dan gran relieve a los dos acontecimientos y a sus facetas humanas, un periodista acuña la expresión de Cinderella Man, hombre Cenicienta y en el repunte del “viejo” Braddock los Americanos ven un símbolo, una señal que cuando todo parece perdido la esperanza puede y debe abrirse paso.
Este sentimiento se refuerza con las sucesivas dos victorias con campeones de mayor relieve, aunque en el segundo match, con Art Lasky, un tremendo puñetazo de este lo hace tambalear y hasta le hace volar el para dientes, que en la peli vemos voltolear en el aire y rebotar en el suelo en un inolvidable pasaje a cámara lenta.
En perspectiva queda solamente el combate para el título con la apisonadora Max Baer, responsable de la muerte de dos contrincantes, arrogante y altivo, un personaje de rara antipatía. Y, sí, Braddock acepta el combate final. Parece el único tranquilo, consabido que peleará, cualquier cosa pase, para dar una tranquilidad económica a su familia duramente probada. El áspero combate acaba con una victoria a los puntos de Cinderella, entre el entusiasmo de amigos y familiares que le acompañaban en una iglesia con sus plegarias. Millones de Americanos siguieron el combate, a ver si un final feliz de la fábula de Cinderella Man ofrecía un fausto presagio para una población que, lentamente, salía de largos años de indecible sufrimiento.
Mi comentario
Interpretación.Genial y muy bien en su parte Crowe, correcta Renee Zellweger, muy expresivo Paul Giamatti como Joe Gould, verosímil Bruce McGill en la parte de Jimmy Johnston, el Bernie Ecclestone del boxeo de los años 30.
Craig Bierko como Max Baer es un poco sobre las líneas, seguramente por indicación del realizador, que es Ron Howard.Le toca la parte del malo y la hace perfectamente.
Ritmo.No hay bajones de tensión, ni momentos aburridos.
Ambiente .Impecable la reconstrucción de la desesperada New York de 1929 , el barrio de Hell's Kitchen (la cocina del diablo, un nombre que es todo un panorama) donde Braddock residía y las escenas en el puerto
Guión Es un tema clásico en el cine Americano, cambia el entorno, pero la secuencia no : normalidad – o mediocridad -, hundimiento, rescate, triunfo. En línea con el American Dream, que sanciona que con la fuerza del amor, o de la voluntad, o de la solidaridad de grupo no hay objetivos inalcanzables, por muy bajo sea el punto de arranque.Lo hemos visto en el caso del football (Americano), del golf, del cine bélico, del atletismo, del hockey sobre hielo, del baseball y desde luego de algo me olvido. Con pocas excepciones - el grande Clint Eastwood con su Millon Dollar Baby es una - y con extensiones fuera de las fronteras, como en la excelente Invictus sobre la adjudicación del campeonato del mundo de rugby a Sud Africa. Lo bonito de Invictus y Cinderella Man es que ambas pelis son
FIEL REFLEJO de lo que pasó. Bueno, amigos, fiel hasta cierto punto, descargué un resumen del combate real entre Max Baer y Braddock y casi me dormía de aburrimiento, los dos colosos estaban todo el rato “abrazados”, las violentas escenas de combate de la peli parecen aceleradas a 4X .No alcanzo a entender como a gente puede gustar eso.
Puntos álgidos Aparte la comentada visita de Mae a casa de Joe Gould, es impresionante cuando Braddock se presenta a los servicios asistenciales, sin que su situación económica esté fuera de peligro, hace su cola y devuelve el dinero que recibió, argumentando que otros pueden estar más necesitados.Se cuenta que Russell Crowe compró durante el rodaje el recibo que la administración extendió a Braddock cuando hizo el ingreso.¿quedó admirado por la nobleza del personaje que interpretaba o habrá sido un golpe de marketing de su agente de prensa?
Y cuando su compañero de trabajo en el puerto oculta al capataz que Jim tiene una mano lesionada, salvándole su día de trabajo, y los potenciales siguientes también.
Justo antes del combate de su regreso, Jim está en ayunas, su manager le procura un guisado como puede, sin tenedor ni cuchara, y Jim, ya con las manos vendadas, come un par de bocados hundiendo su cara en el plato. Después de obligar al arbitro a suspender el combate por manifiesta incapacidad a continuar del adversario, comentará Jim a los periodistas (en la realidad) : si he hecho esto con unos bocados de guisado, imagínense lo que puedo hacer después de zamparme un buen bistec
Entre la cinta y la realidad
No hay discrepancias sustanciales, por lo visto. Caracteriales sí. Y de detalle también. Presentar Max Baer como asesino de 2 boxeadores es incorrecto. Uno, Frankie Campbell, que ya es bastante. Una investigación determinó que no había responsabilidad alguna del boxeador en su muerte, en cambio inculpó indirectamente al arbitro suspendiéndolo por no haber tempestivamente interrumpido el match.
El otro, Ernie Schaft, quedó tocado pero quien le arrebató la vida fue Primo Carnera, seis meses después.
Max Baer era sí un poco chulo, antes del combate decisivo no se entrenó como procedía, ya que minusvaloraba Cinderella Man (y la gente también, las apuestas estaban 10;1 en favor de Baer), y en el curso del match tuvo que ser amonestado por las actitudes de payaso y las frases, por así decir, poco simpáticas que le dirigía, indignas de un encuentro por el título. A pesar de ser católico, pero de madre Judía, en protesta por las incipientes persecuciones que el Nazismo reservaba a los Judíos, tenía bordada una gran estrella de David en los shorts, que se nota perfectamente en las cintas del combate con Jim Braddock, en la peli, nada. Quizás porque la productora temía que no podrían acceder a los mercados Árabes?Resulta además que Max destinó a la familia de Campbell las primas de los combates sucesivos, y que tenía frecuentes crisis de depresión a consecuencia del fatal acontecimiento. Lo cierto es que después de la derrota con Braddock no paró de coleccionar más derrotas.
¿y después de la peli?
Joe Gould fue muy cauteloso, permitió a Braddock intervenir nada más en fáciles encuentros de exhibición, aplazando la hora de la verdad del desafio por el título por más de 2 años. Y entre el Alemán Max Schmeling, benjamin de la triunfante ideología Nazi, y el bombardero negro Joe Louis, nueva estrella del mundo del boxeo, el listo manager se decantó por Joe Louis, encuentro en Chicago y contrato de compromiso a corresponder por 10 años el 10% de las primas ganadas a Jim Braddock si se daba la precedencia a Joe Louis en la posibilidad de escalada al título. Una oferta irresistible y ni Braddock ni Gould resistieron. Los problemas económicos se habían acabado para siempre.
El match tuvo lugar en Junio 1937.Era uno, por lo que he leído, de los raros casos en que se daba como favorito al aspirante, un contundente 10 : 1 en favor de Louis.Y Braddock estuvo a punto de hacer otro milagro, en el primer round envió el Black Bomber a sentarse sobre sus shorts. Pero no fue suficiente, el aspirante le remató por KO en el séptimo round. Era el primer KO en 85 encuentros de este hombre y atleta excepcional, en una carrera que duró 15 años.
Pero aquí no acaba la historia..........Jim Braddock se concedió una ultima ocasión de sellar su carrera con una victoria, y lo consiguió superando, 6 meses más tarde a Tommy Farr, que había resistido 15 rounds a Joe Louis.
Joe Louis declaró sucesivamente que en su vida había conocido un hombre con más valor de Jimmy Braddock.
Braddock y Gould siguieron juntos también después, se enrollaron voluntarios en las fuerzas armadas cuando la guerra contra Japón estalló y fueron destinados como instructores en Saipan.
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En fin, amig@s, no obstante mi opinión sobre boxeo no haya cambiado una coma, a pesar de la interpretación del buen Crowe, debo admitir que también en este deporte tan inútilmente cruel pueden encontrarse los mejores sentimientos y ejemplos de humanidad, la historia de Jim Braddock es paradigmática, y la peli la presenta con grande efectividad.
A mi también me gusto, en lo que más coincido contigo es el ritmo de la película que no baja, pero en la interpretación no estoy de acuerdo creo que el protagonista esta bien, que no genial.