Recuerdo cuando mis padres me llevaban al circo para las fiestas del Pilar y me parecía todo increíble, pasados más de veinte años he vuelto a disfrutar de esta sensación pero esta vez han cambiado las tornas, yo soy el padre que lleva a su hijo al circo.
En los últimos seis meses hemos disfrutado de dos espectáculos circenses, el del Circo Mundial y el del Circo Raluy que es el que hoy me lleva a realizar esta opinión. Ambos nos gustaron pero son dos espectáculos bastante diferentes, el circo mundial lo basa en números con animales como elefantes, tigres, loros..., en cambio el circo Raluy realiza un espectáculo clásico donde los animales apenas tienen repercusión, apareciendo tan solo en la actuación un poni.
Además al tratarse de un circo centenario, este en sí es un museo en el que además del espectáculo nos ofrece una gran variedad de carromatos de época que podremos disfrutar.
HISTORIA
El circo Raluy nace el 11 de Febrero de 1911 de la mano de Luis Raluy Iglesias, de padres aragoneses y catalanes pero por una de estas casualidades nace en Carcasona. Desde muy pequeño se vio atraído por este mundo y unos cuantos años más tarde vio cumplido su sueño, trabajando como acróbata en el trío Keystone.
Luis Raluy siempre fue una persona innovadora en el mundo del circo siendo el creador del mítico hombre bala o el triple salto mortal en automóvil. Pero Luis Raluy además del circo tenía otro hobby, se dedicaba a comprar carromatos antiguos para restaurarlos, de esta forma en los años 70 consiguió tener su propio circo, creando el primer Circo Museo Raluy. 100 años después de su nacimiento, su hijo le hace un merecido homenaje creando saltimbanqui.
LOCALIZACION - COMPRA DE ENTRADAS
Como os podéis imaginar el circo es un espectáculo itinerante así que la ubicación de un año para otro puede cambiar, esta vez se ubicaba en el descampado que hay en Vía Universitas frente a la jefatura de tráfico, aparcar en la zona no es fácil por lo que la mejor opción es hacerlo en el parquin subterráneo del centro comercial Aragonia que es gratuito las 3 primeras horas, además si escoges una de las actuaciones finales después puedes cenar por esas zona ya que existen numerosos restaurantes de todo tipo.
En cuanto al precio de las entradas es muy variado, se puede comprar en taquilla y a través de internet en las diferentes web que existen para ello, pero sin duda la mejor opción es hacerlo a través de atrápalo donde podrás comprar las entradas por un precio ridículo. Nosotros así lo hicimos y pagamos 5 € por el niño y 10 € por la entrada de adulto, además el pago no hace falta realizarlo por adelantado sino que se hace en la taquilla, así que si te surge algún problemilla y no puedes acudir no pierdes el dinero.
Los precios generales (sin descuentos), van desde los 15-30 € los adultos y de 8-20 € los niños, todo depende del la butaca que escojáis aunque si no os queréis gastar mucho dinero os aconsejo que compréis la entrada más barata ya que se trata de un circo familiar, y la butaca más lejana de la pista no está a más de 20 metros.
Los horarios son diversos habiendo actuaciones tanto por la mañana como por la tarde.
INSTALACIONES - SERVICIOS
Aun tratandose de un circo pequeño y familiar esto no le quita que tenga unas variadas instalaciones, además al situarse en los carromatos, estas tienen un cierto encanto. El circo se divide en varias zonas, a las afueras se encuentran las taquillas donde los más retrasados podrán comprar las entradas, aunque comprarlas en taquilla siempre nos saldrá algo más caras, allí también podremos canjear nuestros bonos.
En la zona de la entrada se presenta una zona cubierta donde se encuentra una tienda donde comprar algo de comer o beber, a precios como suele ser habitual algo elevados, una cafetería donde tomarse un café con encanto antes del comienzo, en el intermedio o al finalizar la actuación y en el medio de ambas una pequeño puesto donde poder comprar algún recuerdo de nuestra estancia en el circo como postales, llaveros y demás suvenirs.
Una vez pasada esta zona esta
el museo rodeando toda la carpa y donde sacaremos las pertinentes fotografías, en uno de estos carromatos se encuentran
los baños, divididos para hombres y para mujeres que vienen muy bien sobre todo con los niños que ya sabemos que siempre les entran ganas en el momento más inoportunos, los baños están limpios, aunque desprenden una olor no muy agradable.
SALTIMBANQUI, UNA TARDE EN EL CIRCO
De todas las sesiones escogimos la de las 16:15 ya que la siguiente era demasiado tarde para ir con el niño, acudimos a las taquillas para canjear nuestro bono (obligatorio enseñar el DNI de la persona que hace la reserva) y a continuación entramos al recinto, , nada más entrar a mano izquierda hay un carromato habilitado como tienda, donde comprar algo de comer como palomitas y bebidas, aunque como suele ser habitual los precios son elevados y como muestra un botón, un botellín de agua y un chupachus 2,50 €. Después de comprar algo y echar un vistazo a un bonito órgano, nos dirigimos a la carpa donde los acomodadores nos van conduciendo alrededor de la carpa hasta llegar a la zona que habíamos elegido, la Tribuna B.
Al entrar al recinto uno se da cuenta de que se trata de un circo familiar, pequeñito y con mucho encanto, un encanto que comienza ya en los asientos, unos bancos de madera alargados muy parecidos a los que nos podemos encontrar en cualquier parque, la zona intermedia con sillas y la zona de palcos, con pequeños palcos de cuatro personas y sillas cubiertas de terciopelo rojo desde las cuales casi puedes tocar a los artistas.
Todo el interior de la carpa está perfectamente decorado, con sendos carruajes en la zona de entrada de los artistas, una cúpula con frescos que nos hace recordar a la capilla Sixtina y una luz tenue, consiguen que nos relajemos y prestemos máxima atención al espectáculo.
Con unos minutos de retraso la actuación comienza, el encargado de dirigirlos es Carlos Raluy con una voz muy particular y es que por sus venas corre sangre francesa, catalana y aragonesa, a lo largo de las casi dos horas de actuación nos irá presentando a los diferentes artistas hasta llegar a un total de 15.
Los ejercicios que nos muestran son variados, destacando en las acrobacias el grupo La troupe Cretu que nos ofrecen una gran variedad de saltos, en los que poco a poco van elevando su dificultad llegando a conseguir dar un último salto superando a cuatro personas con la ayuda de una báscula que los catapulta a lo más alto, en este mismo apartado también podremos ver la actuación de Christophe y Kerry Raluy con un bello ejercicio aéreo donde se mezcla en baile y con diferentes elementos que agolpan fuerza y la habilidad, completan este grupo las hermanas Raluy donde nos demostrarán sus habilidades con el monociclo.
Los
malabares empiezan con la actuación de
William Tebas donde nos presenta su número con las cajas, recogiendo una a una las que su ayudante le va lanzado sin que ninguna de ellas se caiga al suelo y otros malabares que combina con giros y otras suertes. En este apartado también destacar a
Rogerio Gonçalves en el que consigue realizar un excelente número de malabares utilizando dos elementos muy simples, como dos palos y una raqueta, golpeándola con los palos y realizando al mismo tiempo distintos movimientos sin que la raqueta se caiga al suelo.
Y en todo acto circense no puede falta la parte humorística, estas se reparten a lo largo de toda la actuación y algunos de ellos corren de la mano de Lluiset Raluy en el que nos presentan gatges clásicos pero que tanto hacen reír a los más pequeños, otras actuaciones de este tipo las dirige Sandro Roque y en los que utiliza a parte del público para realizarlas.
Estas dos horas se completan con otras actuaciones como la de
Louise Raluy que nos presenta un número muy simple con pompas de jabón y
Aurora Vaicle en el que realiza un número con un poni.
Ya una vez finalizada la función salimos al exterior y aprovechamos para realizar un recorrido por la explanada y ver los carromatos, unos carromatos que son autenticas reliquias. En cada uno de ellos hay una pequeña placa donde viene el año de construcción, como os he comentado al principio algunos son casi centenarios. Además si os apetece disfrutar de su interior, uno de ellos lo han habilitado con cafetería.
CONCLUSIONES
Después de muchos años sin ir al circo, he tenido la oportunidad de acudir con mi hijo a una actuación del circo Raluy, los principales factores para ver este espectáculo es que se trata de un circo familiar, pequeño y que se puede ver perfectamente desde cualquier punto de la grada sin necesidad de desembolsar una gran cantidad de dinero poder verlo bien. Además nos ofrece un espectáculo de circo clásico donde el hombre es el principal protagonista y no necesita la ayuda de los animales para hacerlo atractivo, tan solo en este aspecto cabe destacar una escena con un poni. Si a esto encima le sumas que el circo nos ofrece un pequeño museo con carromatos centenarios y nos aprovechamos de los chollos que atrápalo nos ofrece habitualmente, pudiendo comprar entradas de niños por 5 € y 10 los adultos. Así que por todos estos motivos si tenéis la oportunidad de acudir os lo recomiendo al 100%.
Al circo siempre iba con mi abuelo cuando era pequeña y ya no he vuelto a ir.