Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 10 miembros de Ciao
¡Buenas!, hoy quiero compartir con todos vosotros algo que me sucedió hace algunos meses, que tiene que ver con una de las experiencias más duras de mi vida y que me hizo ver que, a veces, las personas no nos comportamos con humanidad ni compasión. Hablo de algo que me sucedió el día que murió mi mascota, un conejito Belier de 4 años y medio.
Como llegue a parar a esta clínica
Teniendo en cuenta que es un establecimiento de este tipo de los que más cerca me quedan de casa, ya que al final de la calle tengo otro, pero el "señor" que la lleva es un cara dura que encima de cobrar un pastizal por cualquier cosa, no hace nada bien. Y para colmo, la otra tienda donde había un chico simpatiquísimo que me atendía genial, cerró. Entonces empecé a llevar a la clínica veterinaria "La Florida", de la que estoy hablando, a mi Paco (así se llamaba mi mascota) para cortar las uñas, vacunar dos veces al año, y cada vez que tenía algún problema, raramente porque era un animal realmente sano. La clínica se encuentra en el bajo nº5 del paseo de La Florida, en Oviedo, Asturias.
Experiencias positivas
Obviamente, no fue todo malo, en varias visitas se portaron perfectamente conmigo.
* Lo llevaba a cortar las uñas, aunque fue en pocas ocasiones porque cuando acababan de cortárselas y les preguntaba que qué les debía, me decían que nada. Una vez pasa, y dos también, pero ya me parecía abusar mucho y lo acabé por llevar a otro sitio a que se lo hicieran, por vergüenza más que otra cosa.
* También le puse algunas vacunas en este centro, aunque luego me enteré de que en otro veterinario vendían las dosis para ponérselas en casa y salía más barato. Entonces, como era un ahorro considerable, también dejé de ir a vacunarlo a esta clínica.
* La última experiencia positiva de este lugar, es que cuando el conejito contaba con un año y medio de vida, al llevarlo de fin de semana al pueblo, le dio un golpe de calor. Volví para mi ciudad y llamé rápidamente para que me atendiesen de urgencia. La chica le dio suero y recuerdo que le cogió muestras para hacerle no sé qué pruebas. El conejito mejoró esa misma noche considerablemente, pagando 60€ de urgencia que aseguro que no me dolieron para nada, pero vamos, que hizo el día conmigo en media hora de trabajo.
Llegó lo negativo...
En noviembre de este año pasado, notábamos al animalito dejó de comer, pero como había temporadas que lo hacía sin más, y estábamos acostumbrados a que al poco tiempo volvía a la normalidad. Pero un fin de semana, un domingo para ser más exactos, yo estaba durmiendo fuera de casa y recibí una llamada de mis padres: El conejito estaba muy malo. Rápidamente le dije en qué lugar guardaba la cartilla que tenía de este centro veterinario, en la que traía los números de teléfono y al que había que llamar en caso de urgencia. Cogí mis cosas, monté en el coche y me dirigí a mi casa, en la otra punta de la ciudad pensando que ya habrían avisado a la veterinaria y que se lo habrían llevado allí.
Cual sería mi sorpresa cuando llegué y seguían en casa, buscando números de otros veterinarios por internet porque esta señora se había NEGADO a atenderlos. Imaginad la rabia que me entró, cogí el teléfono y la llamé yo. Su respuesta fue la siguiente, palabras textuales: "Es que no atendemos animales exóticos". A cuadros me quedé. ¿Como que un conejo es "exótico"? Un conejo es un conejo aquí, en mi pueblo, en casa del vecino y en la India. Y aunque sea exótico o deje de serlo, lo atendió en muchas ocasiones y ante todo es un ANIMAL, si esta señora trabaja de veterinaria, por lo tanto tiene su carrera, ¿la hizo por hacer?. Porque vocación se ve que tiene poca. Ya con el cabreo monumental y con todo lo que le dije, de lo que no me siento orgullosa pero en esos momentos no me controlé, tuvo al menos la decencia de darme el teléfono de otra clínica que me quedaba algo lejos y para ir en coche, con el tráfico espantoso que hay en esta ciudad, TELA para llegar. La chica que me atendió por teléfono (Clínica Buenavista) me dijo que fuésemos de camino, que estaría allí en 15 minutos, así que nos montamos en el coche y nos pusimos en camino. El pobre animal se murió antes de llegar. La chica de la clínica Buenavista ya no pudo hacer nada, solo darme a escoger entre llevármelo si tenía sitio donde enterrarlo o dejarlo allí a incinerar. Fue muy agradable ya que me ofreció ir al baño (imaginarse el panorama: En pijama, zapatillas, sin peinar, recién levantada y con el disgusto). Y a esta pobre chica le tengo que agradecer que, aun despertándola un domingo de mañana, hacerla desplazarse hasta la consulta, atendernos, darnos una caja y una sábana para meter al conejo no me cobró NADA. Bendita mujer, me dio hasta vergüenza haberla molestado.
Conclusión
Desde la primera llamada que hicieron a la "veterinaria", si se puede llamar así, que no me quiso atender, hasta que nos pusimos en camino al otro centro, pasó más de una hora. No sé si mi Paco hubiese podido sobrevivir a lo que tuviese, pero me hubiese quedado sin el cargo de conciencia de no haber hecho todo lo que se podía hacer por su vida. ¿Qué le agradezco a día de hoy? Que me hubiese dado el teléfono de la otra clínica, pues el día que vuelva a tener problemas con una mascota sé a donde acudir y a donde NO, pero por lo demás, me parece de auténtica vergüenza que se negase a atender una vida animal cuando esa es su profesión y eso es de lo que vive. Solo me queda por desearle a esta señora que nunca jamás se le muera su mascota en los brazos como me pasó a mí, que al fin y al cabo no le guardo rencor porque no me sale tenérselo ni a la peor de las personas que haya en este mundo.
Espero que con esta información pueda ayudar a alguien y que no pase por esos momentos tan duros ni por esas injusticias. ¡Un saludo a todos!
02.07.2012 17:52
Una experiencia bien negativa, un saludo
30.06.2012 23:46
madre mia!!si es que tiene que haber de todo en este mundo!!que rabia!
30.06.2012 17:31
Vaya tela con la veterinaria, si es que se le puede llamar así.....