¿Coches con o sin conductor?

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¿Coches con o sin conductor?

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Opinión sobre "¿Coches con o sin conductor?"

publicada 24/09/2016 | raowl
usuario desde : 08/02/2016
Opiniones : 82
Confianza conseguida : 6
Sobre mí :
Puedes leernos en poessía.blogspot.com... "Somos humanos, no transhumanos"...
Excelente
Ventajas ¿Para quiénes?
Desventajas Muchas
excepcional

"¡Coches con conductor, que lo sepas!"

¿Coches con o sin conductor?, ¡con conductor, por supuesto!

¿Coches con o sin conductor?, ¡con conductor, por supuesto!

¡COCHES CON CONDUCTOR, POR SUPUESTO!...

...pero no artificioso...


La pregunta ¿Coches con o sin conductor? nos sirve de base para hablar sobre una cuestión "de moda", el transhumanismo. Entendemos que lo que subyace de la tecnología desaforada que nos rodea es una inercia de fondo o impulso encubierto. De detalles técnicos relacionados con la conducción en automóviles por inteligencias artificiales ya han comentado compañeros y se supone otros continuarán, pero nosotros entramos en otras profundidades.


HACIA LO POSTHUMANO

Lo post-humano podría comprenderse como un "estar por venir" de lo humano, así, pues, como una ilusión, una proyección mental, incluso un sueño. Entonces, nos centramos en lo "trans" (humano), por ser un trayecto, camino, proceso, etc... En ello nos encontramos, en una inercia artificiosa. Estamos rodeados de artilugios (y los negocios que hay detrás de ellos) que nos guían, adoctrinan, manipulan, y lo que es peor, angustian. Ejemplos..., son tantos, que con mirar lo que nos rodea podemos tomarlos tan solo al extender un poco la mano inquisitiva que todo ser humano posee en su fuero interno...

UNO. Una simple agenda electrónica contenedora de múltiples datos, números telefónicos, recordatorios, efemérides, etc., contiene más apuntes de los, muchas veces, deseados. No se aspira a situaciones puntuales que se escapen a nuestro control, y no recordar una referencia concreta en un momento determinado, es un incordio mental. Habitualmente confiamos mucha información a recursos externos.

DOS. El agua embotellada supone un gran negocio para algunos empresarios. Es un elemento esencial para la vida de cualquier ser vivo, animal o vegetal. Tener que pagar por esto nos hunde en la miseria, sobre todo cuando tomamos conciencia de que la superficie del planeta, en cuanto al líquido elemento, contiene unas 3/4 partes, más otra de tierra. Pagar por el agua es como hacerlo por el aire que respiramos -estar hipotecados de esta guisa se antoja un sinsentido, y un engaño de lesa humanidad; no solo se paga con dinero, sino también con salud, al respirar aire viciado en nuestros pueblos y ciudades; éste es un precio demasiado elevado-. Si decides ahorrar, porque no te compras un nuevo par de zapatos (supongamos que no lo necesitas con urgencia), no pasa nada, pero el agua es una necesidad imperiosa: abonamos facturas de consumo de agua porque la empleamos para fines varios cotidianos, industriales, etc., pero hay una trampa (si preferimos, decimos mejor "riesgo") que subyace de lo aparente: un alto porcentaje de la población mundial emplea agua corriente, y en función del desarrollo o subdesarrollo de un país, más o menos contaminada (problemas micro-biológicos: microorganismos que se transmiten a través del agua). Así las cosas, el "progreso" se asemeja, en cierto modo, a lo espurio.

TRES. Ahora le toca el turno al AUTOMÓVIL de combustión fósil. Imaginemos que una familia decide comprar un robot para limpieza y otros servicios diarios de la casa. El hándicap sería: el autómata, para poder funcionar, precisa carga energética, aunque el inconveniente es que contamina el ambiente familiar. El fabricante tranquiliza al cliente porque asegura que su producto no sobrepasa unos niveles (de contaminación) permitidos por la legislación vigente... Se puede pensar: ¿en qué lugar de trascendencia queda la salud de nuestros hijos, nuestra pareja y la propia?... Lo extrapolamos a lo que ocurre en las calles: ¿qué calidad de aire respiramos?

Los casos pueden extenderse indefinidamente, en esta complejísima senda o travesía social, hacia lo "post" desde lo "trans". Si aquéllo es lo que se divisa en el horizonte, y esto lo que pisamos en la arena de esta playa, preferiríamos girarnos ciento ochenta grados y avanzar hacia la calidad humana (sencilla y natural) que estamos perdiendo día a día y a pasos agigantados.


CONTRADICCIÓN

Parece ser que los llamados transhumanistas entienden que el ser humano ha de avanzar hacia un estadio "natural" superior, desde un punto de vista evolutivo. Hemos entrecomillado lo de natural. ¿Qué entienden ellos por esto? Nosotros vemos en ello una contradicción. Pongamos un ejemplo: ¿un gato necesita algo más para ser mejor gato, o dicho de otro modo: más gato?; ¿no podemos pensar que ya es absolutamente gato y que es una incongruencia pretender elevar su calidad felina a otra fase? En el caso del ser humano nada cambia. Lo que ellos desean es una mezcolanza artificiosa: máquina más humano, y ello equivaldría, sin demasiado lugar a dudas, al concepto "disolución". ¿Alguien, en su sano juicio, anhela disolver, o reducir su calidad profunda de humanidad? Dejamos, en cierta manera, aquí, el asunto de lo transhumano, para reflexionar sobre ello durante un rato... (es una sugerencia).

Nos lo dan todo hecho: los programas en la tele; la máquina que lava la ropa; las zapatillas de marca que compra papá o mamá; la urna donde introducir el voto, que el sistema sabrá cómo amortizar; el trabajo, ya organizado de antemano por el empresario y por supuesto a su gusto, no al nuestro...; el AUTOMÓVIL, el ordenador, la cámara de vídeo, la de fotos, el teléfono móvil... Todos estos artilugios a partir de unas tecnologías complejísimas: si algo se rompe, la mayoría de nosotros no sabremos cómo arreglarlo y tendremos que pagar con religiosidad rigurosa. El caso es que seguimos la senda del consumismo, de la inercia social, económica, política, cultural, etc., que nos marcan desde el nacimiento mismo. En el fondo somos el animal más torpe de la naturaleza, y al paso que vamos, cada vez más incapaces, porque dependemos in crescendo del progreso tecnológico: el espacio que los ingenios científicos ganan día a día, lo pierde la naturaleza humana. Así, pues, ¿avanzamos de manera natural hacia una etapa inmejorable?... Repetimos sugerencia...


INTELIGENCIA PROPIA HUMANA


¿Qué es el talento?, ¿inteligencia humana concreta para una realización? Lo cierto es que las definiciones podrían extenderse con amplitud, pero nos quedamos con esa. ¿Por qué se nos ocurre hablar de ello? Tal vez porque llevamos a cabo un trabajo que debate -nuestros dos entendimientos humanos (intuición y razón) polemizan entre sí- sobre lo "trans" y lo "post" humano. Si cambiásemos la interpretación; mejor dicho, si eliminásemos de la locución el concepto "humana", el talento podría caber sin mayores problemas en el interior de una inteligencia artificial. Esta mínima reflexión nos muestra con claridad la importancia que tiene en nosotros la familia de palabras de dicha voz: humano, humana, humanos, humanidad. El talento de Luisa para cocinar pasteles; el de Alfredo a la hora de construir objetos a base de cartones, pinturas, etc.; el de Manuel, por su agilidad mental; el de Adriana: esa capacidad de intercomunicación mediante el habla oral; el de Juana: gran paciencia y meticulosidad cuando trabaja el barro y lo moldea; el de Eduardo cuando toca el piano; el de Ana y su amor (o inteligencia amorosa) por los animales..., aquí nos paramos, y lo hacemos porque al mismo tiempo seguimos..., continuamos, pero en la dinámica de los sentimientos...: aquello que nunca tendrá una máquina (EJEMPLO: UN COCHE SIN CONDUCTOR), por mucho que lo aparente poseer, o por más sofisticada (pensamos en su ausencia de naturalidad) que sea su tecnología. Podrá cocinar bizcochos; armar coches y barcos de papel o de plástico; pensar (en el sentido de calcular) con rapidez extraordinaria; hablar con otras máquinas, animales y con seres humanos de manera normalizada; crear cerámicas diversas y esculturas de arcilla; utilizar diferentes instrumentos musicales; y un largo etcétera de producciones, composiciones, elaboraciones, etc.; aunque siempre le faltará algo (al autómata) más que un acto de realización (con el sentido de acción o posibilidad de hacer): la auto-cavilación que le permita concluir: "me siento humanamente realizado".


ACABAMOS

No sin antes referirnos un poco al tema que dicta el título de la sugerencia de opinión... Nos gustan los coches antiguos, revisados, engrasados, puestos a punto y a ser posible impolutos, de chapa, pintura, interiores, etc. Lo de ahora, si te fijas con detalle, parecen todos de la misma estética o similar, incluso los fabricantes se copian unos a otros (o sus ingenieros), con el fin de tratar de dar en la diana en pro de los beneficios económicos, que a fin de cuentas es lo que le importa a las grandes multinacionales, a las industrias del automóvil. Dicho esto, también agregamos que conducir es un placer, otra cosa es correr como un loco, porque para ello están los circuitos especializados o las carreteras abandonadas o en la noche, que hay menos gente por ahí: si te matas, te matas tú sol@, así no pones en peligro la vida del otro (es una obviedad, pero a base de recordarlo quizás alguno entre en razón, de igual modo que si te machacan de continuo que es bueno que se fabriquen coches de la guisa que nos ocupa, ya que al final acabas convenciéndote de ello; ¿una de las bases de la publicidad, marqueting, etc.?). Además, en mi caso, si viésemos coches conducidos por la invisibilidad o por autómatas, la sensación (intuimos) sería de horror: uno más a sumar en este mundo que nos tocó vivir, aunque no podemos dejar de reconocer y con mucho gusto, que también tiene aspectos de verdadera maravilla, y a ellos habrá que agarrarse, como a un clavo al rojo, entre ellos, sentarse al volante de un trasto que nos desplaza y a menudo nos aporta una cierta sensación de libertad. y autonomía, aunque sea imaginaria. Esperemos que no nos quiten de la cabeza el placer de la conducción. Los seres humanos no somos perfectos, ni queremos serlo.


INCISO

El grueso de esta opinión está basada en ciertas reflexiones, racionales pero también intuitivas: que el camino transhumano nos puede llevar a unos pueblos y ciudades masificados de coches autónomos, primero acompañados por conductores humanos, pero después solos, en un posible (no deseable) mundo, ya posthumano, ya inhumano, ya horroroso.


APUNTE FINAL

Le recomendaríamos esto a un amigo (esta opinión), no lo de coches sin conductor humano.

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Comentarios en esta opinión

  • courteney publicada 03/10/2016
    pueden presentar fallos
  • monesteban publicada 28/09/2016
    me gusta
  • raowl publicada 27/09/2016
    Coincidimos con lo que dices, Rebequilla, porque quizá el asunto no sea "contra la técnica y la tecnología", sino algo muy sencillo de comprender y asimilar, "frente a un progreso tecnológico desenfrenado, una reflexión profunda acerca de lo que es un ser humano"... Que un ser humano es libre de poner freno a todos los adelantos que se le vienen encima, y que detrás de ello hay intereses económicos y de otra índole (que a muchos asusta y por ello esconden la cabeza debajo del ala, para no ver el horror tras bambalinas; pero con decir ¡eso no puede ser! no basta). Muchas gracias, un saludo
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Información técnica : ¿Coches con o sin conductor?

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Incluido en Ciao desde: 22/09/2016