FABES CON ALMEJAS
Ingredientes para dos personas: 3 ó 4 puerros, 3 dientes de ajo, 1/2 cebolla, pimentón picante, sal, 2 latas de "fabes con almejas" (yo uso Litoral que salen bien de precio y están muy buenas).

Con tan peculiar reparto de ingredientes se inicia la receta que inaugura este libro no menos singular. Leídos en voz alta, ante el asombro de todos los asistentes, en mitad de la fiesta de cumpleaños en que lo recibí como regalo de una de mis mejores amigas. He de decir que no fue aquí donde descubrí a Falsarius Chef, "el profeta de las latas", sino en casa de otra entrañable amiga, una señora ya octogenaria pero de espíritu más que juvenil y jovial y a quien entusiasman todas las novedades. Y Falsarius Chef sin duda lo es, y mucho. Me sorprendió ver en la mesa de mi amiga, abuela con nietos ya de casi mi edad, esta peculiar obra de literatura gastronómica. Me admiró no poco la filosofía de este libro y su autor, y mi novia y yo decidimos que lo adquiriríamos en cuanto tuviésemos ocasión. No hizo falta: antes de que volviese a acordarme, ya me lo han regalado. Y antes de que nadie lo esperase, ya me he puesto manos a la obra (y con respetables resultados, según mi "conejillo de Indias").
Pues sí, Falsarius Chef (que luego he descubierto que tiene un práctico blog en Internet: http://cocinaparaimpostores.blogspot.com; y que sale en la tele de vez en cuando) decidió escribir un libro (ya ha escrito dos) "para los que no saben, no pueden, no tienen tiempo o nunca se atrevieron a cocinar". Un libro para aquellos que no nos manejamos demasiado entre fogones y demasiadas veces recurrimos a botes, latas, conservas y precocinados diversos. Un libro para cocinar de forma sencilla, rápida y además SABROSA (incluso SANA), pues con ingredientes fáciles de conseguir en los estantes de cualquier supermercado y con poca manipulación nos permite realizar platos no espectaculares ni sofisticados pero sí decentes y muy apañados. ¿Cocinar con latas? ¿Y por qué no?
Pues claro que sí. Hace poco que mi novia me descubría los muy prácticos y versátiles paquetitos de arroz precocido congelado que venden en Mercadona, con los que puedo prepararme sencillos platos de arroz de forma rápida y fácil, y comer sano sin romperme demasiado la cabeza. Para alguien como yo, fue un enorme descubrimiento, incluso a estas alturas, y puede parecer una tontería. En mi familia me educaron a la antigua usanza (si hubiera nacido niña me habrían puesto a poner y quitar la mesa, cocinar, fregar, limpiar, tender, planchar, guardar..., pero como nací niño pues nada de nada, y lo poco marujo que soy es fruto de 10 años viviendo solo y haciéndome las tareas básicas que necesito para sobrevivir). No culpo con esto a mis padres ni mucho menos: la falta de tiempo también ha hecho mucho para no conseguir aprender demasiado sobre defenderme en la cocina, y mi escaso interés hacia el asunto y la comodidad que supone hoy en día la enorme oferta de productos precocinados, congelados, etc., han hecho el resto.
En torno a la treintena me hallo con escasa habilidad culinaria y ante el reto de hacer algo mínimamente presentable (y no digamos comestible) con el handicap de no tener apenas tiempo para aprender y practicar. ¿Falsarius Chef será mi salvación? Tal vez no, aunque tal vez sí, pero desde luego lo que es seguro es que ha sido un descubrimiento aún más descomunal que el del arroz del Mercadona y que ha logrado algo muuuuuuuuuuuy importante: entusiasmarme ante la realidad de que puedo realizar platos sencillos, baratos, rápidos y a los que puedo llamar COMIDA y no COMISTRAJOS...

Puede parecer un poco perversa la filosofía de Falsarius Chef, no lo niego. En la portada del libro describe su contenido como "astutas recetas de cocina usando congelados, latas y conservas para quedar como un chef". Se habla de impostores, de impostura..., de engaño, en definitiva. No hay que negarlo: La receta de fabes con almejas cuyo ingrediente principal es una lata de fabes con almejas precocinadas es un ejemplo más que palmario de que algunas recetas tienen poco de receta y mucho de engaño, de "aliño" a un producto industrial para "disimularlo" y hacerlo pasar por una laboriosa y artesanal receta casera. Puede tomarse así, o puede tomarse de otra manera. Hay platos con esa filosofía y otros más elaborados (por ejemplo, con patatas son de bote, ya peladas, langostinos congelados y no frescos, etc., pero ningún "ingrediente" precocinado). La idea en conjunto es hacer una cocina para todos, al alcance de todos, en la que no haya que patearse media España buscando ingredientes exóticos y extravagantes (que encima suelen ser bastante caros). Una cocina humilde, para la gente de la calle, sobre todo de las ciudades, que compran en supermercados y viven a toda prisa y, en muchos casos (cada vez más), solos. Otro de los lemas de la portada y que también es toda una declaración de intenciones es el siguiente:"Incluye proporciones para un solo comensal. ¡¡Basta de 'ingredientes para 4 personas'!! ¿Y los que estamos solos qué?"
Desde luego, con una filosofía que me suena tan cercana, tan a "mi propio idioma", Falsarius Chef se ha convertido casi en un héroe, en un semidios a adorar y seguir, y a quien honrar poniendo en práctica sus recetas y sus sabios consejos. Sinceramente, y ojalá no me equivoque puesto que es un futurible, ha significado para mí el nuevo despertar del interés por meterme en la cocina y por aprender cada vez más, empezando como se debe empezar todo aprendizaje: por lo más sencillo y cercano, en este caso las latas, botes y congelados.
¿Más cosas buenas de este libro? Pues sin ir más lejos que está escrito con un sentido del humor más que admirable. Es verdaderamente divertido y está lleno de toda clase de chistes y comentarios ingeniosos. Pues claro, si estamos aquí para divertirnos y pasarlo bien... Faltaría más. Y lo mejor de todo, sin duda: que me ha entusiasmado tanto que dos días después de caer en mis manos ya había preparado cuatro de sus recetas. ¡Y me quedaron bastante ricas!
(Pidan referencias sin miedo)
Lo primero que decidí preparar fueron unas navajas a la plancha. Un platito sencillísimo (ningún misterio, unas navajas de lata y un poquitín de ajo picado, perejil y limón, más fácil imposible) al que decidí completar con el pomposamente denominado "acompañamiento universal Falsarius Chef", consistente en unas patatas, unos pimientos asados y unos ajos. Fácil, eficaz y sabroso. A las fotos os remito para que veáis el resultado tal y como me quedó. ¡Y era la primera receta! Ay, dios mío. Me lancé y para la cena tenía que preparar algo más. ¡Hay que hacer la compra, que necesito ingredientes! Vamos pallá...

En la cena me "atreví" con un plato que no viene en este libro, pero consulté en el blog de Falsarius Chef (http://cocinaparaimpostores.blogspot.com): una ensalada tibia de langostinos. Su tiempo me llevó, entre pelar langostinos, cocer patatas y separar cuidadosamente las guindillas de unas banderillas que teníamos por casa porque no queríamos arriesgarnos con el picante, entre otras tareíllas. Experiencia que me llevó a la conclusión de que no toda la cocina de Falsarius es falsaria, sino que algunos platos, si nos esmeramos, tienen cierta dosis de elaboración y trabajo (sin llegar a ser difíciles ni que tengamos que encerrarnos en la cocina como si fuesen parte de un castigo divino). El resultado fue suculento, y también podéis verlo en las fotos.
Menú del día siguiente: un "osado jamón asado" hecho con magro de cerdo de lata que, una vez sacado del horno (en nuestro caso, microondas con grill), difícilmente hubiera declarado abiertamente su "bastardo" origen (crujientito y sabrosito de especias, y con un aceitito de lo más aromático resbalando por los platos). Tenéis que verlo en la foto, insisto. Aquí abajo.
En casa de mi octogenaria y querida amiga no vi este libro, sino la segunda parte, ya publicada por Falsarius Chef dado el éxito de la primera (que va por la 5ª edición, a mí me han regalado la 4ª, ¿sería de saldo?). Sus apariciones televisivas, en programas tan populares como el de Andreu Buenafuente, y su presencia constante en Internet, con frecuentes nuevas entregas, hacen de Falsarius un personaje al que merece la pena seguir y del que hay que aprender. Aprender para desmitifica la cocina, bajarla de los vertiginosos pedestales a la que la han encaramado los últimos divinos divos del refinamiento empingorotado y pasado de rosca (y de euros) y acercarla de nuevo a todo el mundo, ayudando a elevar la autoestima de quienes antes no se hacían ni un huevo frito y ahora, poquito a poquito, pueden recuperar el interés y las ganas por ir haciendo cositas con sus manos (y unos cuantos cacharros). ¡Y luego comérselas! Qué rico. ¿Qué comeré mañana? Voy a ver qué me recomienda Falsarius... ;-)
Os dejo el índice de las recetas de este libro:
- Fabes con almejas
- Homenaje de gambones
- Acompañamiento universal "Falsarius Chef"
- Papas "aliñás"
- Chipirones en su media tinta
- Paella dominguera
- Ensalada de pimientos
- Osado jamón asado
- Gazpacho a los finos fraudes
- Pisto, pisto gorgoristo
- Impostura de bacalao
- Asado para no iniciados
- Salsa para carnes
- Navajas a la plancha
- Patatas ali-oli con salmón
- Lentejas con chorizo
- Arroz negro
- Mejillones a la vinagreta
- Solomillo Perrins
- Fabada (sin olla) express
- Pincho antiresaca
- Almejas a la marinera
- Merluza en salsa verde (de envidia)
- Cocido completo
- Ropa vieja (pero de marca)
- Tosta de aguacate
- Empedrado de judías pintas
- Migas bucólico-pastoriles
- Tortilla guisada
- Patatas al Emmental (querido Watson)
- Bonito con tomate
- Huevo luxury
- Crema de calabacines del caserío
- Tomate inclinado de Pisa
Bon apetit!!!