Fui 3 veces a Colonia y estoy a punto de ir otra vez. Lugares históricos para sentirse en el pasado. Si consiguen un buen guía, de esos que sienten pasión por SU lugar, mejor; sino con información que pueden bajar de internet, se arman su propio tour. Restaurants para todos los gustos y bolsillos. Gente amabilísima. Ciudad segura. Buenas artesanías. Alojamiento variado en precio, estilo y servicios. Para todos los gustos. Serenidad, lugares para sacar miles de fotos y mirar esos inexplicables atardeceres... para reconciliarse con el mundo y con uno mismo. La mística de la ciudad te atrapa desde el momento que empezás a recorrer sus calles con ojos de niño, para dejar asombrase a cada paso por lo que se descubre en cada rincón. No dejen de ir al Barrio Histórico y caminar por la costanera, también de noche... mientras las luces amarillentas tiñen el lugar de embrujo colonial. Imperdible!