¡Hola a todos! ¿Qué tal os va? Hace un día y medio que volví de mi última escapadita veraniega, y digo escapadita porque irse cuatro días no son vacaciones en sentido estricto… Cómo se echa de menos eso de irse semanas y semanas por ahí, pero claro, el tiempo y la economía son los que mandan y en esta ocasión, he tenido que conformarme solo con unos días en la playa (ya veremos qué más planes salen), que eso sí, me han sabido a gloria. Me han servido para descansar y desconectar de la ciudad y eso es algo que siempre se agradece.
Todo comenzó cuando una amiga me llamó para decirme que tenía un bono descuento con Easyjet para cualquier destino con salida desde Madrid. Es evidente que pocos argumentos me hacen falta a mí para animarme a salir de viaje, así que ya teníamos media selección hecha, pues vuelos directos desde Madrid hay unos cuantos, pero apetecibles en pleno mes de agosto, no tantos. Comenzamos a echar un vistazo y pronto nos decantamos por MENORCA.

Una vez seleccionado el destino, ahora había que encontrar alojamiento. Como buena buscadora de ofertas por la web, entré en varios portales para ver qué zona era la más apropiada para unos días, y además, pregunté a unos amigos que llevan yendo a la isla varios años. Fue unánime: CALA GALDANA. Teniendo clara la zona, ahora ya podíamos empezar a buscar por allí. El hotel más famoso por sus estrellas y ubicación (a pie de playa) es el “Sol Gavilanes”, pero en cuanto vimos los precios, supimos que no era lo que buscábamos y es que se escapaba un poquito de nuestro presupuesto. Entré en trivago para las comparativas y finamente, reservamos a través de Booking en un apartahotel que tenía buenas críticas. Todo perfecto. Sin problemas.
Ubicación
Como os decía, Cala Galdana es un enclave privilegiado en Menorca. Ya el taxista que nos llevó desde el aeropuerto nos dijo que para él, era la playa más bonita, su favorita.
Esta zona es
reserva de la Biosfera, declarada patrimonio de la Unesco en 1993 y desde luego, a mí me ha encantado. Está todo cuidadísimo y el contraste es una maravilla. Grandes pinares que se acercan hasta la misma playa, haciendo las veces de sombrilla, con lo cual es precioso el contraste, una playa natural.
El hotel se encuentra a 300 metros de la playa, aunque eso sí, está en lo alto de la colina, de modo que no son 300 metros en línea recta, sino que encontraremos una cuesta algo empinada para llegar hasta allí. Se puede ir perfectamente andando, pero sí que es cierto que haremos buenas piernas, sobre todo si vais cargados con carritos de bebé, por ejemplo.
Es una
zona muy tranquila y está especialmente indicada para familias con niños porque el agua, además de ser cristalina (como en el resto de la isla) está muy tranquila en esta cala por la forma que tiene, de modo que es una gran balsa sin olas y hay que caminar bastante antes de que cubra. Está claro que para niños pequeños es ideal porque no hay peligro.
Pues bien, el hotel tiene un acceso perfecto para ir en coche, y para ir andando simplemente hay que tener en cuenta que la cuesta de subida puede hacerse durilla a medio día, por ejemplo, pero sin problemas para adultos con una forma física normal y corriente (digo esto porque no lo aconsejaría para personas muy mayores o con movilidad reducida, salvo que puedan disponer de coche para ir a la playa).
El hotel
O mejor dicho, el apartahotel es de
tres estrellas y tiene
123 apartamentos y podremos elegir entre uno y dos dormitorios. Todos ellos tienen aire acondicionado tanto en el salón como en las habitaciones.
Dispone de piscina con zona de baño infantil, y en esa zona había tumbonas y sillas de los que poder hacer uso gratuitamente (no hay servicio de toallas, eso sí). En esta área tienen música ambiente y está al lado del bar, de modo que se veía a la gente con sus bebidas. Al lado había un pequeño escenario en el que por las noches había espectáculo (poco puedo decir sobre él porque no vimos ninguno).
Cuenta con
restaurante tipo buffet pero nosotras no contratamos este servicio, ni siquiera para el desayuno porque vimos que por persona salía por 9,83 euros (sin IVA), así que por ese precio desayunábamos las tres en cualquier cafetería camino de la playa… Me pareció carísimo cuando lo leí así que por esa razón, no lo seleccionamos. Por tanto, no puedo opinar sobre este punto.
Tiene otras zonas comunes aparte de la piscina y es que además de las
zonas ajardinadas, hay un
parque infantil con columpios y un áera de juegos en los que había, entre otros, un futbolín y una mesa de ping pong.La zona de la
recepción era bastante amplia y en ella había un par de ordenadores desde los que poder conectarse a internet. Por cierto, todo el hotel disponía de
wifi gratuito para clientes.
Allí mismo tenían la consigna, de la que sí hicimos uso el último día, pues el chek out era a las 13h y nuestro vuelo no salía hasta las 20.30h.
La habitación
Nosotras íbamos tres y optamos por el
apartamento de un dormitorio, solicitando que nos pusieran una cama supletoria. La habitación es
enorme pues además de las tres camas individuales, había una cuna (todas las habitaciones disponen de una), una mesa de escritorio y una mesita supletoria. Todo ello entraba perfectamente, sin sensación de agobio.
Además, tenía un salón con cocina incorporada. En el salón encontraremos un sofá de tres plazas y dos butacas grandes independientes con una mesa en el centro. Al lado de una de las butacas, una mesa con la televisión y al lado de la otra butaca, la puerta de acceso a la terraza, donde había una mesa con cuatro sillas y un tendedero.
La cocina constaba de una placa de dos fuegos eléctricos, un horno, una nevera pequeña y un fregadero. Junto a ella, una mesa alta con cuatro sillas y un microondas (este estaba puesto sobre una repisa colgada de la pared). En los armarios encontramos platos, vasos y cubiertos para cuatro comensales, y todo lo necesario para cocinar: ollas, sartenes, escurrepasta, ensaladera… Solo echamos en falta los utensilios para fregar los platos, pero al informarnos nos dijeron que eso lo teníamos que comprar nosotras.
Por último, el baño, también muy grande y con bañera.
Encontramos todo
muy limpio y recogido.
La única pega que le pongo es que la cama supletoria (que fue la que me tocó a mí) hubiera sido insufrible sin dos colchones porque el somier era como una mesa de tortura con una gran barra central… Todo se solucionó poniendo además del colchón de la supletoria, el del sofá (que era sofá cama).
Lo comentamos en recepción y a la mañana siguiente nos trajeron otro para el sofá, de modo que sin problemas, pero hubiera estado bien que lo previeran de alguna forma, que está claro que con un colchón tan finito como el que me pusieron inicialmente no había forma de dormir.
En cualquier caso, nos gustó mucho la distribución, la luz que tenía, la amplitud del apartamento, la tranquilidad que se respiraba… Vamos, que nos pareció una gran opción.
Personal
Todos nos parecieron tremendamente amables, desde el personal de la recepción, que enseguida estuvieron pendientes del cambio de colchón que os comentaba, solícitos a la hora de pedirnos un taxi o darnos cualquier tipo de información relacionada con horarios de autobuses y demás, como el personal de limpieza, que siempre tenían una sonrisa en la boca y que hicieron perfectamente su trabajo.
La máxima puntuación en este aspecto por mi parte.
Factura
Es curioso como a través de internet podemos ver el desglose de precio por noche y esto fue lo que más me llamó la atención, que
cada noche tenía un precio diferente. Al ir en temporada alta ya imaginaréis que no fue barato, pero tampoco me pareció especialmente caro teniendo en cuenta que se paga por habitación, no por persona.
El total ascendió a 580 euros por tres noches. O lo que es lo mismo, por persona pagamos 194 euros, que dividido en tres noches supone un precio de 64,40 euros por noche. Lo ideal hubiera sido pagar este precio con el desayuno incluido, pero claro, eso ya era pedir demasiado.
En cualquier caso, ya digo que no es barato, pero me pareció asumible, teniendo en cuenta que no es una isla barata y que he ido en pleno mes de agosto.
Opinión y conclusión
Mi valoración final es de cuatro estrellas. Creo que es un apartahotel muy recomendable por la tranquilidad y el ambiente familiar que se respira, que tiene unas habitaciones/apartamentos muy amplios y bien distribuidos, que está en una zona preciosa y que no está nada lejos de la playa.
Especialmente indicado para familias con niños pequeños, sobre todo si ya no tienen que llevar carrito porque así se puede ir andando perfectamente a la playa sin cargar con demasiados bártulos, de cara fundamentalmente a la subida.
Creo que la relación calidad precio es buena, el personal del hotel fue muy agradable y estaba todo muy limpio y recogido. Para ser un tres estrellas,
cumplió perfectamente con mis expectativas.
Por todo ello, os recomiendo que lo tengáis en cuenta si tenéis pensado ir unos días Menorca, pues merece la pena.
Espero que sigáis mi consejo y ya me contaréis vuestras impresiones si os animáis a ir.
Muchas gracias a todos por vuestras lecturas, comentarios y valoraciones.
Besos.
Nunca he estado en Menorca, pero antes prefiero volver a Mallorca, que ya han pasado más de 30 años de mi visita a dicha isla