Segunda película del joven realizador James Mangold, tras obtener con su primer largometraje "Heavy" el premio a la mejor dirección en el Festival de Sundance de 1995. El proyecto no puede ser mas ambicioso y mas comprometido, teniendo en cuenta el impresionante reparto que ha reunido para dar vida a una interesante historia de corrupción policial con final a lo "Solo ante el peligro". El guión de Mangold contiene una apropiada mezcla de cine negro y western neoyorquino en el que el contenido viene marcado por clásicos del género como "El Dorado" de Howard Hawks. Pero aun así, está dotado de la personalidad necesaria para ser tratado como un producto novedoso y de una calidad mas que aceptable.
El planteamiento de la trama resulta impecable. Con un ritmo pausado, pero sin dejar de provocar la excitación del espectador, el realizador ha sabido combinar elementos descriptivos con secuencias de acción e intriga policial -algunas de ellas verdaderamente fascinantes - de tal forma que ni agobia ni da motivo al desaliento. La corrección de la realización es absoluta y solo en el ecuador de la película desfallece el pulso de la dirección ante lo que podria calificarse como un desesperado intento de mantener la historia cuando ya todo está dicho y conviene, sin dilación, entrar en la resolución final.
De agradable sorpresa ha de calificarse la interpretación de Stallone que consigue, aunque parezca imposible, no torcer la boca ni una sola vez. Perfectos De Niro , Keitel y Liotta y una verdadera lastima que esa deliciosa actriz que es J. Garofalo, tenga un papel tan secundario como prescindible.