Copenhague

5  14.09.2007

Ventajas:
Gente muy amable .  Lugar bonito .  No más caro que Madrid .

Desventajas:
Hoteles en el centro muy, muy caros .

Recomendable: Sí 

elesola

Sobre mí:

usuario desde:27.02.2006

Opiniones:28

Confianza conseguida:6

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Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 5 miembros de Ciao

Me ha resultado una ciudad fácil de visitar. Bonita, acogedora, diría yo. Calles muy transitables, que invitan al paseo, incluso con frío y viento, que es bastante frecuente.

Te encuentras canales con barcos por todas partes de la ciudad, cosa que a mí me resulta deliciosa, porque adoro el paisaje con agua. La sirenita decepciona, no nos engañemos. !Es pequeñita y está estratégicamente colocada para que no te puedas subir a ella! Aunque el paisaje en el que está, cerca del puerto y del palacio de Ameliensborg, es muy chulo.

Hay un montón de sitios para visitar: Museo nacional, en el qu puedes pasarte el día entero, si quieres. Yo estuve más de 4 horas el primer día de vsitas por Copenhague y, la verdad, me sobraron dos. Tiene cosas interesantes, exposiciones sobre todo antropológicas, de utensilios, ropas y detalles (incluso músicas) de muchas culturas varias. Imposible describirlo todo.

Están los palacios reales (Amaliensborg y Rosenborg) que, para mi gusto, merecen la pena como construcción arquitectónica. Los jardines de Rosenborg son una pasada y la gente de Copenhague va allí a tomar el sol y sacan a los niños de las guarderías para que tomen el aire y corran a sus anchas. Nos pareció que las exposiciones que tenían dentro no merecían mucho tiempo, así que tomamos la decisión de no entrar e ir directamente desde los jardines de Rosenborg al museo de arte, que tiene una amalgama de artistas expuestos; sobre todo arte moderno danés, que a mí me gustó mucho.

El jardín botánico está muy cerca tanto de Rosenborg como del museo de arte y no es especialmente bonito ni está muy cuidado, pero da gusto pasear por él, porque la gente es muy respetuosa con los demás, todos pasean en silencio. y puedes ver algún bicho que otro: tortugas, ardillas, patos, ... andando libres por allí. Es muy relajante.

Vimos también la catedral de Copenhague, reconstruida unas dos mil veces.... o eso me pareció a mí. Es demasiado moderna. Nada comparable con las nuestras.

Tienen en pleno centro un parque de atracciones muy "retro", diría yo. Se llama Tívoli y va la gente a subirse en montañas rusas, sillas voladoras, comer algodón de azúcar y cenar en restaurantes muy monos.

Hablando de restaurantes, la comida en Dinamarca, para mi gusto, está demasiado especiada, tanto, que descubrí especias que no conocía allí, como el Basilikum, cuyo sabor es comoe l de la pimienta, ¡pero no pica! Eso me gustó mucho, jajaja.

Las tiendas del centro de la ciudad son de quitar el hipo, especialmente las que ofrecen una variedad ingente de diseños escandinavos: diseño útil. ¡¡Una pasada!! Entrad en www.royalshopping.com y podreis ver todo lo que ofrecen que es muy, muy ingenioso y de líneas ideales, en general.

Muchísima gente va en bicicleta y, curiosamente, no vi a casi ningún danés con sobrepeso. Quizás tenga algo que ver con eso. Nosotros alquilamos bicis en el hotel un día, pero mi culo a no está acostumbrado y me costaba sentarme al final del día, jajjaja.

Un día hicimos un par de excursiones a dos pueblos de la isla en la que está Copenhague: Roskilde y Helsingor.
El primero fue capital de Dinamarca en su época y en su catedral, más bonita que la de Copenhague, con ladrillo caravista y pequeñita, están las tumbas de todos los reyes daneses desde Margarita I, creo recordar.
En este pueblo también está el museo vikingo, donde te explican y recrean desde cómo se hacían los barcos, hasta las costumbres en su forma de vestir, comer, viajar, ...

En Helsingor está el castillo que inspiró Hamlet a Shakespeare. Impresionan las mazmorras y el enorme foso, !que los suecos llegaron a traspasar!

Estos dos pueblos sí reflejaban las edificaciones típicas danesas, con casitas de planta y piso, con el ladrillo caravista o pintado, cada casa de diferente color, lo cuál le da un dinamismo al paisaje urbano que pocas ciudades tienen.

En realidad, lo que más me gustó de mi estancia en Copenhague fueron estos dos pueblecitos y el trato de su gente.
Son todos muy, muy amables. Todo el mundo habla inglés: desde el último mono hasta la persona más influyente de cualquier parte con lo que, si hablas inglés, te entenderás perfectamente con cualquiera en Copenhague y alrededores.

Otra cosa que me sorprendió muy gratamente es la increíble puntualidad del transporte público, incluso del autobús urbano... ¡No llegues un minuto tarde! Ya no lo pillas. Sabes que no te van a dejar tirados en ningún momento.

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Comentarios sobre esta opinión
Maripio

Maripio

03.11.2009 11:38

Haré caso a tus consejos en dos semanas estoy allí1!!!

Boo9692

Boo9692

20.10.2007 12:47

A mí me encantaría ir... Saludos

Gatita87

Gatita87

14.09.2007 21:54

Debe ser super bonito, con lo que me gusta a mí viajar... xD

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  1. Pirireis
  2. jrc84
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