Hemos estado casi 1 semana en este hotel, 2 adultos y 2 niños de 5 y 12 años. Teníamos hecha la reserva para el Cardor Holiday Complex, pero al llegar nos dijeron que la entrada tenía que ser a las 14h y tuvimos que volver a esa hora, cuando nos dijeron que como éramos 4 y la habitación disponible sería demasiado justa nos ofrecían quedarnos 1 noche en el Canifor (de la misma cadena), donde estuvimos muy bien. A la mañana siguiente fuimos a recepción pidiendo dejar las maletas donde nos tocaba y para nuestra sorpresa nos dijeron que nos tenían que cambiar al Coral, pero que estaríamos en todo incluído para compensarnos las molestias... no nos hizo mucha gracia en un principio, pero allá fuimos, con un cierto miedo de lo que nos esperaría allí... Nuestra sorpresa fue muy grata, la habitación estaba bien y tenía una pequeña terraza interior, que como no íbamos a estar mucho por allí, nos pareció bien. Los desayunos no eran muy variados, muy tirando al estilo inglés, ya que muchos turistas lo son, pero por suerte habían también cosas más habituales para nosotros como tostadas, cereales y alguna cosa más, que nos iba mejor. Las comidas era lo que no estaba muy bien, pues tenían una pequeña carta con comida tipo fast-food, pero como solíamos estar fuera a esa hora, sólo la probamos un día y no estuvo tan mal. Las cenas eran lo mejor, había mucha variedad y algunos días habían platos parecidos, pero si se come de todo no hay problema alguno, al contrario. El personal del hotel, muy atento y sobretodo el del restaurante, de quienes nos llevamos un grato recuerdo y les deseamos lo mejor, porque son muy trabajadores y se lo merecen. La piscina está en la terraza y no es muy grande, pero hay varias tumbonas y no solían estar cogidas, así que cuando queríamos ir lo teníamos muy bien. La situación del hotel es también muy buena y es fácil aparcar en la zona, que dispone de la sala de cines muy cerca y de varios restaurantes y bares, además de tener el paseo de la playa a 10-15 minutos andando, por lo que dejábamos el coche y disfrutábamos de un paseo después de cenar, ya que al tener que hacerlo tan temprano (de 18:30h a 20:30h) se nos hacía raro meternos ya en la habitación. ¡Totalmente recomendable, en resumen, espero que podáis disfrutar también del hotel como lo hicimos nosotros!