Como ya os conté este verano me recorrí el sur de Francia, Mónaco e Italia con dos amigas. Pasamos unos días en Marsella. Nos habían hablado maravillas de Córcega así que aprovechamos que estabamos en Marsella para tomar un barco hasta la isla( también se puede ir en avión creo recordar que la isla cuenta con cuatro aeropuertos). Atravesamos el mediterráneo bajo un sol alucinante y 40ª grados de temperatura pero mereció la pena, llegamos a Córcega la isla más alta de todo el Mediterráneo y con cerca de 1000km de costa donde se nos presentan una floral y fauna preciosa y en ocasiones única mezcladas con increíbles playas de arena dorada.

Córcega está situada en el Mediterráneo, entre Francia e Italia y, ya de primeras me atrevo a decir que es uno de los tesoros mejor conservados del Mediterráneo. Cada rincón de la isla tiene una gran importancia histórica, ciudades maravillosas como Corte (ciudad entre Rocas), Ajaccio (tierra natal de Napoleon), Calvi, Bastia, Porto Veccio son ejemplos de las ciudades con historia que nos encontramos en nuestra visita a la isla.
Al llegar a la isla os recomiendo de verás que alquiléis un coche, nosotros al principio no lo hicimos y salimos más que quemadas de los precios de los taxis (muy majos ellos pero se aprovechan de los europeos que vamos del continente que es una pasada) y así también os será más fácil recorrer la isla; por supuesto las carreteras son estupendas no olvidemos que estamos en territorio francés (aunque los corsos no se creen franceses pero al mismo tiempo sí, quieren la independencia pero no...no hay quien los entienda).
Esta isla tiene aspectos interesantes en cuando a su riqueza geológica y biológica, tiene una vegetación divina es ideal para pasar unas vacaciones maravillosas en compañía de la tranquilidad, es algo que los amantes de la naturaleza no se pueden perder. Pero tampoco se la deben perder los amantes del deporte, yo fui en junio y todavía quedaba nieve en las montañas, así que amantes del sky pueden practicar el deporte incluso por esas fechas y cuando te cansas de la nieve bajas a la playa y tienes un sin fin de deportes acuáticos para realizar( es una isla muy turística así que comprenderéis que se nos ofrecen muchísimas actividades para pasar el rato). Hablando de playas....hermosísimas...cuanto más hacía la punta sur mejor, el paisaje es más alucinante, el mar más transparente y los pueblecitos de la costa son de una gran belleza, eso sí, pegado a las playas no hay grandes hoteles ni nada por el estilo, son playas par tomar el sol y relajarse. Bueno de la belleza de la isla solo apuntaré que los griegos la llamaban “ Kalliste” que viene a significar la más bella y, el resto dejo que lo descubráis vosotros.
Los corsos son divinos, contradictorios (como ya os comenté Francia no pero Francia sí), muy amigables, cogen mucha confianza muy rápido con la gente que quiere escuchar sus historias sobre el lugar, además ponen toda su alma en la historia (hablan un dialecto mezcla de francés e italiano, se les sigue bastante bien y si en algún momento no entiendes algo de lo que dicen se paran y te lo explican hasta que acabas comprendiéndolo).
Algo que si que me llamó la atención es que hay pueblos que parece que te transportan por lo menos a principios del siglo pasado, te encuentras con ancianos de pelo blanco y completamente vestidos de negro ( vamos yo cuando los vi se me vino a la cabeza los ancianos que salían en Asterix en Córcega, idénticos son) que solo hablan corso y viven como lo hacían sus antepasados.
La cultura culinaria de la isla bueno..genial si me viene para casa con tres o cuatro quilitos más de lo mucho que comí jejejej. Hay muchos y buenos restaurantes, en las zonas más turísticas básicamente te encuentras con platos muy italianos que están genial pero no son los típicos de la isla, cuando te adentras más en la isla ya es cuando tienes ocasión de probar la típica cocida corsa y bufff genial, unos quesos alucinantes y unos embutidos, os recomiendo probar la coppa y el lonzo que son fiambres de montaña pero están de vicio y acompañados por el típico vino corso bueno....un lujo para el paladar.

En cuanto a hoteles no os puedo aconsejar mucho, yo estuve en el hotel Du Golfe de tres estrellas que está en Ajaccio y muy bien los precios quizás un poco altos pero claro estaba en plena temporada alta, me han comentado que visitando la isla en septiembre los precios se reducen por debajo de la mitad, así que ya sabéis cuando es la mejor fecha para visitarla.