Este hotel tiene una doble calificación. Me explico. Como dos estrellas que es, comparado con otros hoteles en los que he estado y teniendo reciente una estancia en un cuatro estrellas que me resultó magnífico, queda bastante mal en lo que a comodidad, amplitud, diseño y servicios de habitación se refiere. Pero teniendo en cuenta los factores precio y ubicación, el hotel resulta totalmente idóneo y recomendable ya que cuando estoy de viaje en un sentido vacacional o turístico el hotel es el último lugar en el que me apetece estar salvo para dormir.

Por ello nos encontramos ante un hotel sencillito del que no hay que pedir muchas comodidades ni servicios añadidos pero, eso sí, nos encontraremos en un magnífico punto de partida para conocer la ciudad de Oviedo ya que está en una estratégica posición casi equidistante de todo lo interesante que la ciudad ofrece a pie. Y si nos decidimos a coger el coche, Oviedo está situada en el centro de Asturias y desde ella podemos alcanzar los puntos más extremos desde oriente a occidente con todas las variaciones de norte y sur que queramos añadir en un solo día de ida y vuelta.
LA BÚSQUEDA
Usé
trivago para mi primera búsqueda de hotel para mis vacaciones en Asturias y aplicando varios filtros de los que la página permite acabé limitando las opciones de hotel al triángulo formado por Avilés, Gijón y Oviedo. Como las opciones no me resultaron excesivamente atrayentes ni económicas, me centré en Oviedo bajé las expectativas y apareció el
City Express Covadonga, un hotel en el que ya estuve hace varios años. Sopesé pros y contras y me decidí por él. La experiencia siempre es un grado. La reserva la culminé a través de la web de
Barceló ya que era algún eurillo más económica que
booking.LLEGANDO AL HOTEL
El Hotel Covandonga está situado en la calle homónima, una vía muy céntrica, cercana a la famosa
Calle Uría en la que se encuentra gran parte del comercio local que se extiende por las aledañas. Llegar es un poco complicado por el gran número de direcciones únicas que tiene el centro de Oviedo. Para ir directo es necesario trazar un mapa previo o llevar uno de esos diabólicos inventos de hoy llamados
gepeeses. Una vez en el sitio tenemos un pequeño espacio donde dejar el coche mientras entramos a recepción, siempre y cuando no haya obras como fue mi caso, aunque entre una mini excavadora y un contenedor encontré un hueco muy majo para los minutos de registro. Ya registrados nos informan de que existe un
parking concertado en el que nos descontarán tres euros cincuenta por estancias máximas diarias pero que no es un
parking para entrar y salir a nuestro antojo porque si es así nos cobrarán como cualquier
parking de ciudad cada vez que salgamos. Se puede encontrar aparcamiento de zona azul a unos cinco minutos del hotel además de otros
parkings. Según mi experiencia conviene optimizar el período que se va a estar en Oviedo para aprovechar el descuento del
Parking Covadonga y cuando se decida salir de la ciudad optar por perder un poco de tiempo buscando zona azul.
Eso es decisión de cada cual.
La estructura del hotel es un poco extraña. No tiene una gran fachada propia, parece más bien un hotel construido uniendo diferentes partes de edificios contiguos, de ahí lo que digo sobre su peculiar disposición. Sabemos donde ubicarlo por un gran cartel escrito de arriba abajo con la leyenda de Hotel Covadonga fijado a la fachada, fondo blanco letra azul. Bajo él hallamos la puerta de entrada, es de cristal con un mecanismo de apertura automática. Sobre la puerta y bajo un grupo de banderas también está el nombre del hotel en letras troqueladas de aluminio.
La recepción del hotel es bastante pequeñita. Tenemos una entrada en la cual hay un par de butacones negros con una mesita y revistas a modo de sala de espera. Tras subir tres escalones está el pequeño mostrador de recepción siempre atendido por una amable chica. En mi caso fueron tres chicas las que me atendieron en los cinco días que estuve. Todas muy agradables en el trato e incluso muy simpáticas.

Tras el registro nos dan una llave de las de toda la vida con una enorme tarjeta magnética que controla la electricidad de la habitación. Lógicamente es una llave de las que se deja y recoge en recepción continuamente. Y, finalmente, nos dirigimos a la habitación por uno de los dos ascensores o por las escaleras.Un último apunte sobre el alojamiento, yo elegí la opción que no incluye desayuno ya que el coste de la habitación subía considerablemente y si algo tiene el centro de Oviedo es variedad de cafeterías y similares donde poder disfrutar de un buen desayuno a un precio razonable. Sin más, en frente del mismo hotel hay una que visité asiduamente, pero si se prefiere variedad con doblar la calle las opciones son enormes.
LA HABITACIÓN
En mi caso una habitación doble. Para mi apreciación diré que es pequeña aunque tampoco hace falta más considerándola una base de operaciones. El suelo es de parquet o tarima, lo que lo hace agradable. La decoración es escasa, un par de cuadros nada más. Tiene dos camas que son lo más básicas que se puede imaginar, somier y patas, con colchón, claro. En cuestión de mobiliario cuenta con una mesilla, un escritorio, una banqueta, un butacón y el armario empotrado, fin. En un soporte elevado hay un televisor que se maneja con dos mandos, uno para el
tedeté y otro para la televisión propiamente dicha. La habitación cuenta con calefacción pero no con aire acondicionado, para mi caso no fue necesaria ni una cosa ni la otra porque a pesar del fresco verano asturiano con la manta de la cama era más que suficiente para dormir a gusto. Tampoco tengo clara la política del hotel en lo que a encendido de calefacción se refiere. Creo que hay
wifi en las habitaciones pero como no me llevé el ordenador (en Asturias de vacaciones hay muchas cosas interesantes que hacer y visitar) no lo comprobé.
El cuarto de baño es diminuto con una bañera tamaño mínimo la cual se cierra con una cortina que lógicamente pierde agua. Hay que tener cuidado de que la alfombrilla no termine empapada, para ello conviene alejarla un poco y dar un paso largo desde la bañera a la misma.
Como servicios añadidos tiene un dispensador de gel champú todo en uno, toallas, pastillitas de jabón, vasos de plástico y papel higiénico, otra vez, fin. No busquéis secador, no existe, esto fue una sorpresa desagradable para mí ya que mi reciente experiencia en hoteles me hacía pensar que habría y no lo eché en la maleta. Un exceso de confianza por mi parte.
ALREDEDORES
Sin exagerar, infinitas son las posibilidades que ofrece el Principado y muchas las que ofrece Oviedo y desde el City Express Covadonga tenemos la mayoría a un paso, como se suele decir. Sin hacer esto demasiado extenso puedo enumerar el centro histórico con la Catedral a la cabeza y muy cerca de ella el Museo de Bellas Artes y el Museo Arqueológico. Para disfrutar de un paseo reparador tenemos el Campo de San Francisco a escasos dos minutos andando y en su dirección nos toparemos con el Teatro Campoamor. No muy lejos está el Hotel Reconquista.

Parece ser que hay una visita turística desde dicho hotel al teatro siguiendo el recorrido que hacen los premiados en los Premios Príncipe de Asturias.Dejando la cultura y pasando al ocio (asunto que en muchos casos hoy está relacionado con las compras) nos hallamos en el centro comercial de la ciudad, la mencionada calle Uría está a la misma distancia que el Campo de San Francisco, pero todos los alrededores están plagados de comercios de toda clase, donde resisten algunos de tipo local entre grandes cadenas y marcas.
Un descubrimiento de este viaje ha sido la Calle Gascona, una calle plagada de sidrerías en la que cuesta decidirse por cuál elegir. Yo estuve en una y me quedé gratamente complacido por la calidad, cantidad y precio. La calle Manuel Pedregal se ha puesto de moda gracias a una enorme cantidad de establecimientos que se dedican al vino, resulta chocante ver tanta gente en la calle o en interior disfrutando copas de buen vino como si de una cervecería o una sidrería se tratase. Pero la variedad es enorme, no muy lejos está El Fontán donde también hay varios establecimientos muy recomendables además de otros muchos que te encuentras en cualquier lugar y que descubres como magníficos.
Vamos, una tierra de la que puedo venir el doble de lo que fui si tengo el tiempo suficiente y me lo propongo.
CONCLUYENDO
Un hotel bastante espartano pero económico y excelentemente situado. La elección es vuestra.
Tengo que volver a Oviedo...