La última novela publicada de Irvine Welsh es ya la cuarta que he leído del autor escocés, un escritor que va madurando literariamente con cada libro que publica, aunque quizás perdiendo algo de la frescura que le hizo famoso.
En Crimen se nos presenta la historia del detective Ray Lennox, quien está de viaje en Miami, con su prometida Trudi, recuperándose mentalmente de un caso brutal que estaba investigando en su Escocia natal y que acabó con la muerte de una niña de 7 años. En Florida se verá accidentalmente envuelto en un caso de pederastia, cuando una niña de 10 años no tiene a nadie que la proteja.
Una especie de road-movie (¿road-book?) con elementos de novela negra.
LA TRAMA
Ray es alcohólico y está enganchado a la cocaína, aunque lleva meses sin probarla, sustituyéndola por todo tipo de pastillas y antidepresivos. En su departamento casi le obligan a tomarse unas vacaciones tras el fiasco de su último caso y el sentimiento de culpa por la muerte de la pequeña. Miami parece un sitio genial para descansar, sol, calor, playas… Ray y su prometida podrán planear su próxima boda y alejarse de la fría Edimburgo, de la muerte y la lluvia…
Pero no se puede huir de uno mismo, pronto Ray constará que algo va muy mal con su vida. Incapaz de pensar en nada más que en la muerte, sólo beber hasta la inconsciencia le atontará lo suficiente… El encuentro de Ray con dos mujeres, una bolsita de coca y un par de matones, tendrá como resultado un Ray huyendo por toda Florida con una niña de 10 años.
La vida no parece sencilla para Ray Lennox.
UNA NOVELA NEGRA DIFERENTE
Crimen tiene todos los elementos de una novela negra: criminales, policías, una investigación por rapto y asesinato, pederastas, drogas… Pero al mismo tiempo no es una novela negra convencional, de hecho ni siquiera estoy seguro de que sea una novela negra.
El elemento fundamental de este género es la resolución de uno o más casos criminales, normalmente asesinatos. Con frecuencia desde la perspectiva del policía o detective privado que los investiga. (Aunque la novela negra moderna suele huir de esta visión tradicional.)
En Crimen hay dos casos policiales claves, el primero es el rapto y posterior asesinato de la niña escocesa, suceso que marca y traumatiza al investigador Ray Lennox, el segundo es el descubrimiento de un grupo de pederastas en Miami y el intento de Ray por proteger a la joven lolita, Tianna. Pero en ambos asuntos la investigación no es el centro de la novela –aunque sí de la trama-. El elemento mas significativo es el sentimiento de culpa autodestructiva de Ray, la lucha de este por lograr sobrevivir con un pasado oscuro, luchando del lado de los buenos, aunque sin ser un tipo ejemplar.
Precisamente es esta lucha interna, este transfondo sórdido y el intento de escapar del determinismo del pasado, lo que acerca el libro de Welsh a la obra de Dennis Lehane, Mystic River. Si añadimos el momento road-movie, tenemos que Crimen es novela negra moderna o algo más.
CRIMEN: EL ANTILOLITA
El libro que más me vino a la cabeza mientras leía Crimen era el
Lolita de Nabokov.
Con una diferencia fundamental: En Lolita es el protagonista, Humbert Humbert, quien seduce y corrompe a la inocente niña Lolita. En Crimen, Ray juega el papel opuesto, cuando Tianna, una niña que ha sido víctima de abusos, pretende pagarle con cariño su labor de protección. Ray no es un hombre perfecto, pero lo que no es es un pedófilo, y hará todo lo posible por salvar a Tianna.
En ambos casos nos encontramos con un hombre maduro viajando con una niña por Estados Unidos, en los dos libros se habla de la sexualidad y del trauma causado por los pedófilos –auténticos depredadores- en los niños. Sin embargo el viaje de Ray es positivo, cuando todo a su alrededor es una mierda, parece que el único trabajo que se puede autoimponer es el de protector de una pequeña. Justo lo contrario que el abyecto Humbert Humbert.
WELSH: EL CREADOR DE TRAINSPOTTING
No pretendo aburriros con la vida y milagros de Welsh, para eso está la Wikipedia, sólo señalar que como autor Welsh está marcado por dos hechos: es escocés y llegó al éxito con su primera novela, Trainspotting.
Escocés: Toda su escritura está pasada por el filtro de Escocia, por el modo de ser de sus habitantes, por su humor negro, por el carácter que imprime el tiempo, tan cabrón y desapacible, sobre el paisaje y los que moran por Escocia. Incluso cuando la novela se aleja de las islas británicas, como es el caso de este Crimen, siempre hay algo que remite al lugar natal de Welsh. En la novela que nos ocupa, el personaje principal es escocés, su novia, su entorno y sus amigos también lo son, su forma de hablar y de pensar, así como su fanatismo por el equipo del Hibernian, hacen que gran parte de Crimen transcurra con el sentimiento expresado por el policía de “qué coño hago yo aquí”. El no pertenecer a Miami. El contraste entre América y Escocia.
Trainspotting: Supongo que es inevitable ser transformado por un éxito semejante con tu primera novela, verla transformada en película –y de manera tan genial- te convierte de golpe en alguien a observar, en una celebridad local y mundial. Desde entonces Welsh ha vivido con esta carga sobre sus hombros, con la presión de que escriba otro Trainspotting… en cierta manera lo ha seguido haciendo toda su carrera, pues ha escrito una segunda parte y prepara una precuela para 2012. Pero Welsh es más que su primera novela, es más que un tipo que relata la vida de yonkis en Edimburgo. Crimen demuestra que un gran escritor, local, pues el tema escocés sigue presente, pero también universal, pues los temas tratados -el sentido del deber auto-impuesto, la venganza, la culpa…- lo son.
LA TRADUCCIÓN
La labor de Federico Corriente, el traductor al español de todos los libros de Welsh, es muy destacable. Es casi imposible transmitir el lenguaje coloquial de un escocés y transformarlo en un español moderno sin que quede cheli o jerga adolescente. El excelente traductor lo logra, sin abusar de las notas al pie de página -hay muy pocas-, trasladando el humor negro de Ray Lennox de manera totalmente veraz, como si “Crimen” hubiese sido escrito originariamente en español.
Olé a Federico Corriente y olé a
Anagrama por cuidar el libro y la labor del autor de esta manera. Si todas las editoriales hicieran lo mismo la calidad de los libros en España subiría, sin duda alguna.
VALORACIÓN
Crimen es una buena novela, independientemente de que te guste la novela negra o no. No me parece el mejor libro de Welsh –Trainspotting es aún inalcanzable, mucho más fresco, provocador y moderno-, pero sí es una demostración de madurez, una obra que se lee como un thriller pero que al mismo tiempo da que pensar, provocando no tanto con la temática chocante de otras novelas del autor, sino con un tema tabú en nuestra sociedad, además de centrarse en el intento de un hombre por resolver los problemas existenciales que viene arrastrando desde su infancia.
Se trata de una lectura recomendable, quizás no para todos los estómagos, pero que entretiene a la vez que estremece.
No sé vosotros, pero yo esperaré con ganas el próximo libro de Welsh.
_(Si queréis leer mi otra opinión sobre una novela de Welsh, ahí tenéis el enlace a Secretos de alcoba de los grandes chefs, también muy recomendable:
http://www.ciao.es/Secretos_de_alcoba_de_los_grandes_chefs_Irvine_Welsh__Opinion_1574893 )_
No soy mucho de novela negra, pero voy a tener que hacer una excepción con este autor. Me gusta también que te preocupes de la labor del traductor, que suele marcar mucho más de lo que imaginamos el resultado del producto. ¡Gracias!