Una de las cosas buenas que me ha traído el blog literario que llevo es el poder "hablar" con algunos escritores. Tanto éstos como las editoriales son conscientes del poder que en los últimos tiempos están adquiriendo los blogs ya que varias reseñas positivísimas de un libro hacen que éste empiece a venderse como la espuma, al menos estre los bloggers. Además, algunos autores noveles han visto como sus novelas han llegado a publicarse gracias al poder de internet. El más conocido es el caso de "El bolígrafo de gel verde" de Eloy Moreno. Otro que espero dará que hablar es Bruno Nievas, con su "Realidad aumentada", que se publicará en octubre. Y espero que lo mismo pase con la novela de la que hoy os hablo, "Crónica insignificante" de Emilio Casado.

Hace un tiempo, el escritor Emilio Casado se puso en contacto conmigo a través del Facebook para informarme de que había escrito una novela, titulada "Crónica insignificante" y que, si quería, me la enviaba por mail. Le dije que sí, la descargué en mi ereader y ahí se quedó esperando tener tiempo para leerla. Hace dos o tres semanas, también en facebook, me enteré de la existencia de un club de lectura en el que se iba a leer esta novela y me apunté, así me veía "forzada" a leerla ya. Y es que había leído reseñas muy positivas respecto a ella.
Una vez leída, os adelanto que las reseñas no exageran, al contrario. "Crónica insignificante" es una gran novela que merece verse publicada en papel.
Argumento
Aunque normalmente suelo recoger en este apartado mi propio argumento y no el que viene en la contraportada del libro, en este caso voy a copiar el argumento realizado por el propio autor. Me parece lo más adecuado. Cuando es la editorial la que resume el libro, evidentemente, lo que quiere es llamar la atención del posible lector para que lo compre y cuenta lo que cree que más puede interesar. Y así llegamos, muchas veces, a argumentos totalmente equívocos, que llaman a engaño, resaltando cosas que luego en la novela son totalmente secundarias. En las ocasiones más graves, uno diría que el que ha redactado el resumen ni siquiera se ha leído la novela porque cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia...
En este caso, es el propio autor el que nos cuenta de qué va la novela y sus palabras son sin duda alguna, mejores que cualquiera que yo pudiera elegir:
Después del fracaso de su matrimonio Marcelo Suelas se ha visto obligado a empaquetar sus pocas pertenencias y volver al hogar de sus padres, a su habitación de toda la vida, al barrio que le vio crecer y emanciparse fallidamente. Rondando los cuarenta y cuestionándose amargamente su propia estabilidad mental, Marcelo se ha quedado sin casa, sin coche, económicamente famélico y con su adorada hija... en régimen de visitas. Para colmo su trabajo como psicólogo interino en la Prisión Provincial pende de un hilo. La vida no parece darle tregua. En su caminar nos encontramos con sus padres, ella aspirante a beata y él policía crápula jubilado y rehabilitado, su amigo Domingo, soltero y triunfador, sus variopintos compañeros de trabajo y las entrevistas con los presos que finalmente marcarán las cartas con las que Marcelo Suelas tendrá que jugar.
Durante más de trescientas páginas asistimos, en un sutil crescendo, a seis días en la existencia gris de un hombre gris. En primera persona y en presente, Marcelo suelas nos hace partícipes de sus vaivenes cotidianos y de su incesante empeño por retomar el rumbo de su anodina vida. Crónica insignificante nos muestra como las pequeñas decisiones de cada día son las que indefectiblemente marcan el camino por el que terminamos transitando.
Datos técnicos
La novela ha sido autoeditada por el propio escritor y podéis comprarla en bubok, tanto en formato físico como en formato digital (os pongo el enlace por si queréis echarle un vistazo o, incluso, comprarla: http://www.bubok.es/libros/197923/Cronica-insignificante
Tiene 324 páginas
Impresiones
La novela narra seis días de la vida de una persona, de Marcelo Suelas, un hombre de cuarenta años, divorciado, con una hija pequeña. Trabaja como psicólogo en una prisión; no es funcionario sino que está sustituyendo al titular que se encuentra enfermo.
Marcelo se casó con su novia de la Universidad y, tras unos años, su matrimonio fracasó. Su mujer y su hija se quedaron con el piso, con el coche y con la pensión alimenticia que Marcelo paga puntualmente todos los meses. A Marcelo no le quedó más remedio que irse a vivir con sus padres donde vive una especie de segunda adolescencia: su madre le cocina y le lava la ropa, le prepara bocadillos de Nocilla para merendar y hasta le regaña! Como veis, una situación de lo más habitual porque, quién no conoce a alguien al que le haya pasado lo mismo? Mis vecinos del primero, sin ir más lejos, se separaron hace unos años y él tuvo que irse a vivir con sus padres.
Precisamente éste es uno de los puntos fuertes de la novela: lo real que es. Crónica insignificante cuenta una historia muy corriente, muy normal. Una historia sencilla, sin complicaciones, sin aspavientos, con una prosa también sencilla y cercana. Por eso te enganchas a ella. Porque le ocurre a Marcelo le puede ocurrir al lector o a alguien cercano al lector. Y porque está contado de una forma que te incita a leer más y más. Es el propio protagonista, Marcelo, el que nos cuenta su historia en primera persona, dirigiéndose directamente a nosotros, con un estilo directo. Esto hace que nos impliquemos en la historia, ¿cómo no hacerlo si el propio protagonista nos la está contando a nosotros? Poco a poco, iremos conociendo a Marcelo, cómo es, cómo ha llegado a ser así..., conocemos a su familia, a sus amigos y a sus compañeros de trabajo.
A pesar de que la novela es más bien corta y de que el protagonista absoluto es Marcelo, todos los demás
personajes están muy bien caracterizados: su madre sobreprotectora y que desde la sombra, lleva con mano firme a toda la familia; su padre, policía retirado, ex-mujeriego empedernido, que prácticamente no hizo caso a sus hijos y ahora se desvive por sus nietos; su ex-mujer Amanda, amor de juventud que luego se ha convertido en poco menos que una víbora; su amigo del alma, un niño grande que sólo piensa en disfrutar a tope de la vida; su amor platónico en el colegio, una de las tres Sonias; su jefe Mario y sus dos compañeros del departamento de psicología de la prisión...
Todos ellos, por poco que aparezcan, están bien dibujados de tal forma que el lector se hace una idea cabal de quién y cómo son. Todos ellos, además, al igual que Marcelo son
personajes muy reales, seguro que todos tenemos alrededor personajes como ellos.
La novela cuenta seis días de la vida de Marcelo. Pero no sólo sabemos lo que le ocurre en esos seis días sino también lo que le ha pasado antes, desde su infancia y adolescencia, a medida que las circunstancias hacen que Marcelo lo recuerde. Una infancia, una adolescencia y seis días anodinos, insignificantes, sin nada destacable. De ahí el acertadísimo título de la novela.
Y si todo es tan anodino, tan insignificante, cómo es que el libro me ha gustado tanto? Pues por lo real de la historia, por supuesto pero sobre todo por la forma de contarla.
Emilio tiene una prosa sencila pero cuidada. Frases cortas que hacen que la lectura sea amena y entretenida.
A medida que iba leyendo la novela pensaba darle cuatro estrellas. Pero como veis, le he dado cinco. Y es que el final es tremendo. Uno de los finales mejores y más sorprendentes que he leído en mucho tiempo. Un buen final, tanto por el contienen como por el contenido. Por el contenido porque sorprende, no me lo esperaba para nada. A medida que leía me preguntaba en qué iba a quedar todo eso, si la novela iba a empezar como acababa, de foma normal, o al final Emilio nos tenía preparado un golpe de efecto. Me alegra que haya sido lo segundo. Y por el continente porque al final -las últimas 30 páginas más o menos-''' la estructura narrativa cambia completament'''e: hasta entonces, como he dicho más arriba, era el propio protagonista el que nos iba contando lo que pasaba y lo que pensaba; al final son los secundarios los que nos cuentan su versión de la historia a través de una especie de entrevista. No sé si me explico bien, pero casi mejor no decir más porque hay que leerlo; sólo insisto en que me ha encantado esta forma de darle la vuelta a todo, no sólo a la historia sino a la manera de contarla.
Y
si las últimas 30 páginas son buenas, la última frase es de ésas para subrrayar y recordar.Conclusión final
Creo que resulta evidente que la novela me ha gustado muchísimo y que recomiendo su lectura. Lo digo totalmente en serio; no creáis que exagero porque le deba nada al autor porque no es así. No le conozco de nada ni me conoce y yo no gano nada con hablar bien de su novela (salvo la satisfacción de haber sido de las primeras en "descubrirle"). El blog me ha traído un montón de cosas buenas, nuevos amigos virtuales con los que charlar sobre mi tema preferido, pero una de las cosas que me ha traído y que más ilusión me hace es la de "ver de cerca" a los escritores. Adoro leer (a que no os lo imaginabais?) por lo que tengo a los escritores en una especie de pedestal: me quito el sombrero ante quien es capaz de imaginar una historia, plasmarla sobre el papel y hacer disfrutar a sus lectores. Por lo que me siento muy halagada cuando puedo contactar a través del blog o de internet con algún escritor.
Y que un escritor novela me ofrezca leer su novela y que comparta con él mis impresiones (que no tienen porque ser buenas, claro está) es un honor para mí. Si encima puedo poner mi granito de arena y ayudarle en la publicación de la novela, pues muchísimo mejor.
Estoy convencida de que esta novela se publicará en papel. Tan sólo hace falta que un editor la lea; si la lee, la publica, seguro. Porque no hay que entender mucho de edición para saber que esta novela funcionaría. He leído 3 o 4 reseñas de ella y todos los bloggers la ponen fenomenal, dándole 4 o 5 estrellas. Y es que la novela lo merece.''' Emilio Casado ha escrito un novelón, que puede gustar a todo tipo de lectores, tengan los gustos literarios que tengan'''. Y ésta es la típica novela que, si llega a publicarse, por el boca a boca se venderá como la espuma. Y, si no, al tiempo.
Así que, qué hacéis que no la estáis leyendo ya?
Espero que en estos meses que han transcurrido alguien haya decidido darla la oportunidad que dices que merece. A mí también me encantaría poder interactuar con los escritores de mis novelas favoritas. Un besazo, guapa.