Ayer sábado estuve pasando el día en una ciudad que me gusta mucho, por su historia y porque mi abuela era de un pueblecito de allí. Hacía mucho que no iba y cuando me ofrecieron la oportunidad de ir no dudé en decir que sí. Se trata de CUENCA.
Os voy a contar, lo primero un poquito sobre su historia y luego os hablaré de los lugares de más interés turístico.
*** HISTORIA ***
Aunque no hay ningún dato oficial que lo confirme, se cree que su primitivo nombre estaba entre Anitorgis, Sucro y Concava.
Sí se sabe que por Cuenca pasó un terrible pueblo que, se comenta, se mantenía de la sangre de los caballos mezclada con leche, los "concanos". Aunque también se cree posible que habitaran los lobetanos, y que fusionándose con los celtíberos formaran un pueblo mixto. También dejaron huella de su paso por aquí alguna legión del Impero Romano, dejando un puente romano sobre el río Moscas y una fuente.
Fue al llegar las tropas agarenas cuando se tuvo a Cuenca como un centro urbano consolidado, llegando sus alfombras a tener fama en Al Andalus; y sus trabajos en marfil eran famosos en la corte de Toledo. Los musulmanes construyeron una fortaleza, se cree llamada Conca, en lo alto de la atalaya para controlar los accesos a la Serranía, protegida por las rocas de las hoces las cuales hacían de muralla. Fue con el aumento de la población cuando se ampliaron sus murallas.
En la Plaza de Mangana estaba el Alcázar, en la que hoy es la Plaza Mayor se encontraba la zona de comerciantes y artesanos y la Mezquita estaba donde hoy vemos la Catedral.
Cuenca desarrollaría una enorme actividad agrícola y una industria textil que la convirtieron en uno de los puntos fuertes de califato. A partir de 1091, con la muerte del gobernador de Córdoba, Al Mamum, es cuando se llevaron a cabo una serie de conquistas y guerras entre almorávides y cristianos (con Alfonso VI como monarca). Los castillos cristianos de Uclés, Huete y Cuenca (mandados por Sancho, hijo de Alfonso VI) fueron invadidos y derrotados. En este siglo Cuenca cambiaró varias veces de dependencia y fue asediada por pueblos como el magrebí, los austeros y ortodoxos almohades.
Alfonso VIII entró en la ciudad el 21 de septiembre de 1177, después de sitiar la ciudad durante nueve meses. Una leyenda dice que fue el pastor Martín Alhaja o Alhaxa, a quien cuentan que se le apareció la Virgen, quien permitió el paso a los cristianos por la puerta de Aljaraz, actualmente llamada Puerta de San Juan, que es donde empieza la parte alta de la ciudad y por donde entraron castellanos, leoneses y aragoneses.
Tras la conquista, Cuenca creció en población muy rápido, constituyéndose en ella una sede episcopal con Juan Yánez como primer Obispo de Cuenca, siendo elegido en 1182. El concejo se rigió por el Fuero de Cuenca, que ha sido considerado por los juristas como uno de los más perfectos.
Una vez fue conquistada, cambió su aspecto urbanístico: los musulmanes quedaron relegados
a un barrio, la zona de Mangana, donde conservaron una mezquita; los judíos, ocuparon la calle de Zapaterías. El resto de la ciudad fue ocupada por los cristianos. La vida se desarrollaba en torno a la Plaza Mayor, en cuyas calles se encontraban casas, talleres artesanos y tiendas de mercancías. La muralla que cerraba Cuenca tenía seis puertas y tres portillos. A través de ellos, la ciudad se comunicaba con el exterior siendo cerrados por las noches para proteger la ciudad de posibles ataques. Sobre la muralla se construyeron iglesias como la de San Miguel y San Juan en la parte del Júcar, las de San Martín, Santo Domingo, Santa Cruz y San Gil en la del Huécar. También en el centro de la ciudad se construyeron iglesias, como las de el Salvador y San Andrés. Durante los siglos XIV y XV tuvieron lugar las guerras entre bandos nobiliarios (podemos destacar las familias de Lope Vázquez de Acuña y la de Diego Hurtado de Mendoza) y se empezó a formar la parte baja de la ciudad. Apareciendo dos nuevos barrios: el barrio de San Antón y el de Tiradores.
Es importante también recordar que en 1411 cuando tuvo lugar la reforma municipal.
En la Baja Edad Media, Cuenca se convirtió en una ciudad pujante e industrial con una gran expansión económica, gracias sobre todo, a la producción textil y ganadera. El comercio de paños y la producción de alfombras trajo consigo una extensa industria de transformación de lanas.
Por esta época la ciudad fue visitada por Felipe II, Felipe III y también por su hijo Felipe IV.
El hundimiento de la pañería fue enorme en el siglo XVII, como consecuencia de la gran subida del precio de la lana. Esto llevó al descenso de la población, llegándose en 1694 a la mínima población de 1600 vecinos.
Durante la Guerra de Sucesión, Cuenca apoyó a Felipe V, quién recompensó a sus ciudadanos concediendo el título de Fidelísima y posteriormente, el de Heroica, a los de Muy Noble y Muy Leal, que ya ostentaba la ciudad.
En 1763 se crearía la Compañía de General de Comercio, que poco después desaparecería debido a una bancarrota.
El Obispo Palafox intentó revitalizar la industria lanera creando tralleres de paños y alfombras, pero, Carlos IV mediante decreto, suprimía los talleres de Cuenca para evitar que compitiera con la Real Fábrica de Tapices.
En el siglo XIX es cuando se constituye la ciudad tal y como la conocemos, con la calle Alfonso VIII como la principal ya que comunicaba con la Plaza Mayor y la hoz del Huécar, la frontera entre las dos zonas de Cuenca.
En estos dos siglos Cuenca sufrirá la Guerra de la Independencia, que la dejará sin muchos de sus tesoros artísticos, joyas y cuadros, además de ser incendiada; también hay que recordar las guerras carlistas y por útlimo, la Guerra Civil.
*** CATEDRAL ***
La Catedral de Cuenca se edificó donde estaba la antigua Mezquita. Fue construida por orden de Alfonso VIII, quien ordenó la construcción de un templo cristiano nada más conquistar la ciudad.
Fue en el año 1196 cuando San Julián, segundo obispo de Cuenca, consagró la Catedral, dedicándola a la Asunción de la Virgen, aunque se encontraba solo construida su cabecera. En el año 1208 se consagró el altar mayor. En el año 1257 se terminaron casi todas las estructuras y se edificó el palacio episcopal. Los trabajos siguieron durante todo el siglo XIII.
En los siglos XVI y XVII se realizaron trabajos en la fachada y construyéndose varias capillas y el claustro. En el siglo XVIII se hicieron las reformas en el ábside, pilares y en la decoración interior. Fue en el año 1902 cuando se produjo el desplome de la torre de Giraldo provocando grandes destrozos en la fachada que ser reconstruida en estilo neogótico
La catedral tiene planta de cruz latina, con tres naves. La bóveda central se levanta justo en el crucero. La nave central se separa de las laterales por medio de arcos apuntados que se apoyan sobre pilares de distinto grosor.
Sobre el crucero de la catedral se levanta la Torre del Ángel, que fue realizada para dar luz a la catedral. Su aspecto exterior le da una forma cuadrada aunque en su interior sólo lo es así en su parte inferior, ya que su parte superior es octogonal.
Las Capillas de la Catedral son:
La Capilla del Pilar.
La Capilla de los Apóstoles.
La Capilla de San Antolín.
La Capilla del Obispo.
La Capilla de San Martín.
La Capilla de Nuestra Señora del Sagrario.
La Capilla de Santa Elena.
La Capilla del Corazón de Jesús.
La Capilla del Socorro.
La Capilla de la Asunción.
La Capilla de Santiago.
La Capilla de Caballeros.
La Capilla Muñoz.
La Capilla Mayor.
La Capilla de Covarrubias.
La Capilla de los Peso.
La Capilla Nueva de San Julián.
La Capilla de San Roque.
La Capilla Barba.
La Capilla Vieja de San Julián.
La Capilla de Santa Catalina.
La Capilla de San Bartolomé.
La Capilla de Santa Bárbara.
El Coro se encuentra en mitad de la nave central o de los Reyes. Fue realizado a mediados del siglo XVIII. La sillería gótica del primer Coro fue trasladada a Belmonte. Lo que mas llama la atención son los 53 relieves con imágenes de santos en madera de nogal. Del coro anterior se conserva la escultura en alabastro de la Virgen y la reja de mediados del siglo XVI.
La Sacristía se encuentra emplazada detrás de un lienzo en el que se encuentran los enterramientos de dos obispos. Las obras terminaron en el año 1509.
La Sala Capitular se contruyó a principios del siglo XVI. Dispone de unas realizadas en madera de nogal tallado de estilo plateresco con varios medallones. Se encuentra separada de la catedral por un recinto que estuvo abierto hasta el siglo XVIII.
El Arco de Jamete es de estilo renacentista con las influencias del primer plateresco, realizado entre 1545 y 1550. Por él se accede al claustro y está considerado como una de las joyas de la catedral y quizá la más monumental de todo el renacimiento español en un interior. Representa una especie de fachada interior. El rosetón es el elemento integrador de todo el conjunto. La vidriera se realizo en el año 1550.
*** LAS CASAS COLGADAS ***
Las Casas Colgadas conservan algunos restos auténticos de las originales, como un tramo de escalera, un arco gótico isabelino o un artesonado mudéjar. pero han sido reconstruidas casi en su totalidad.
Las primitivas Casas Colgadas no se sabe ni cuándo, ni cómo surgieron, ni para qué sirvieron, ni cómo evolucionaron, aunque se cree que no eran edificios singulares sino casas normales. Se conoce que hasta 1762 fueron sede de la Casa Consistorial y que el Ayuntamiento compró la primera de ellas en 1905 por 1.500 pesetas.
La restauración fue realizada por los arquitectos municipales, quedando actualmente tres de las antiguas casas. Una de ellas convertida en Mesón y otra de ellas que alberga el Museo de Arte Abstracto.
Llegando a ellas nos encontramos con el PASTOR DE LAS HUESAS DEL VASALLO, es una escultura realizada 1929 y representa al guardián de los rebaños, al solitario de las veredas serranas.
La obra fue premiada con Medalla de oro del Círculo de Bellas Artes en la Exposición Nacional de 1931.
*** PUENTE DE SAN PABLO ***
Fue edificado en piedra a mediados del siglo XVI.
Estaba formado por cinco arcos apoyados en pilares en forma de torres, de las que aún quedan en pie algunos restos.
Desde el XVIII fue sufriendo un proceso de ruina que llevó a su derribo total a finales del XIX. En 1902 se levantó la actual pasarela.
Tiene una altura aproximadamente de 60 metros.
Por este puente se puede acceder desde las Casas Colgadas al Parador Nacional, teniendo una maravillosa vista de las Hoz de Huécar.
*** PALACIO EPISCOPAL ***
El Palacio Episcopal es un edificio adosado a la Catedral.
Se comenzó su edificación en el s. XIII.
Conserva en el interior un patio en el claustro del que sale, a la izquierda, la escalera que conduce a las estancias del obispo; otras escaleras a la derecha llegan al Archivo Diocesano.
Ocupando un ala del claustro se encuentra el Museo Diocesano.
*** IGLESIA DE SAN MIGUEL ***
Podemos bajar a esta Iglesia desde la Plaza Mayor por una escalinata sobre el río Júcar.
Es un precioso edificio de finales del siglo XIII, época de la que se solo se conserva el ábside, el resto del templo fue reformado en el siglo XVIII y restaurado en el XX.
Tiene una portada del renacimiento. Actualmente es sede habitual de conciertos y otros actos culturales.
Yo lo que os recomendaría, si os decidís a visitar Cuenca, es que os perdais por sus calles, por sus rincones, en cada una de ellas encontrareis algo que os llamará la atención. Ya sea un escudo encima de una puerta, una Iglesia, un Convento, un Puente... un sinfín de maravillas que la han llevado a que la Unesco la nombre como Patrimonio de la Humanidad, título que sin duda merece.
Otros sitios que no os debeis perder son:
Los Conventos de San Pablo y de las Concepcionistas, la Iglesia de San Andrés, la Iglesia de San Pantaleón (que nos recordará el paso por esta ciudad de los Caballeros del Temple), la Ermita de las Angustias, la Torre Mangana, el Oratorio de la Esperanza... y tantos y tantos rincones que seguro os encantan.
28.08.2008 10:39
Me encanta Cuenca, y se nota que a ti también jeje Muy buena opinión. Saludos!
21.09.2007 13:56
Mañana voy, por primera vez. Estupenda opinión.
01.04.2007 12:35
recuerdo de cuenca que comi muy bien, pa tí va mi excepcional chiquilla, un besete