Cuevas de Sesamo al lado de la Plaza Santa Ana tienen fama y se lo merecen: hay ambiente, hay sangría buenísima y sitio para sentarse, muchas veces un pianista también.
El mejor momento de entrar en estas cuevas no es el fin de semana, porque entonces hay que prepararse a pasar un buen rato en la cola, ya que sólo permiten tanta gente como hay sillas. Pero vale la pena, y de todas modas, se puede hacer una reserva.
También es un buen sitio para la primera cita con un nuevo/a novio/a: en las paredes hay frases famosos y poesías, así que no se te acaban los temas de conversación.
Hay que tener cuidado con la sangría, sino el día siguiente se nota.