Las Damas es un juego de destreza mental, jugado por dos contrincantes. El juego consiste en mover las piezas por un tablero de ajedrez con la intención de capturar las piezas del contrario, saltando por arriba de ellas. Esto se llama comúnmente "comer".
UN POCO DE HISTORIA:
Aunque algunos expertos creen que el origen de las damas data del 1100 d. de C., probablemente en el sur de Francia, otros discrepan. Hay constancia arqueológica de un tipo de piezas diferenciado en dos colores que podrían haberse usado para jugar a las damas y que situarían el juego en la antigua Persia o antes. Se han hallado nuevas evidencias de un juego similar en el antiguo Egipto, creado por Platón y Homero en los primeros siglos antes de Cristo.
La opinión generalizada es que las damas surgieron de unir las reglas del alquerqué (similar al 3 en raya) con un tablero de ajedrez. Tanto las damas como el alterqué tienen 12 piezas por jugador. No hay consenso en el lugar de origen situándolo entre Francia y España. Al parecer, el juego viajó desde Valencia a Occitania.
En el 1100 el juego era llamado "ferses", el nombre que se le daba a la reina en el ajedrez en esos tiempos. Parece indicar que las piezas en las damas se mueven como lo hacia la reina en el ajedrez de aquella época. Este juego introdujo un nuevo movimiento que fue la habilidad de saltar sobre las piezas del contrario y capturarlas. En ese momento el juego pasó a ser conocido como "fierges". En un principio esto de capturar piezas era opcional, pero luego se hizo obligatorio, llamándose "jeu forcè" (juego forzado) y ha prevalecido hasta nuestros días.
En el museo británico hay un manuscrito escrito por un filólogo árabe valenciano, Ibn Dihya, que denomina el juego "farisia" (nombre que hace referencia al visir del xantranj, antepasado de la reina del ajedrez).
Se cree que las piezas actuales proceden del juego de tablas (de la familia del back gamón), aunque no existe certeza. En la literatura catalana medieval se las llamaba "marro de punta", "marro" equivaldría al juego de tablero y "de punta" al movimiento en diagonal.
La primera referencia con el nombre actual aparece en el un libro francés, en 1508. Y el primer libro sobre este juego fue publicado en Valencia, en 1547 por Antonio de Torquemada con el título "El ingenio, o juego de Marro, de punta, o Damas".
REGLAS TRADICIONALES:
Las damas jugadas por dos personas en un tablero de ajedrez. La casilla a la derecha de cada jugador es blanca.
Cada jugador dispone de 12 piezas de un mismo color (blanca y negras) que al comenzar la partida se hallan en las casillas negras de las tres filas may próximas a él.
Se juega por turnos alternativos. Tradicionalmente comienza el poseedor de las fichas blancas.
Las piezas se mueven (cuando no se comen) una posición adelante en diagonal a la derecha o izquierda, a una posición adyacente que esté vacía.
CAPTURA:
Cuando comen, las piezas saltan sobre una pieza contraria que esté en una casilla inmediata adelante, y van a parar a la casilla siguiente, que debe estar vacía.
Las capturas se pueden encadenar, es decir, si se come una ficha y en el mismo movimiento queda una o más piezas del contrario en situación de ser comidas, deben hacerse todas las capturas posibles. Esto es obligatorio. De no hacerlo por olvido el contrario le "sopla" la o las piezas, es decir, las retira del tablero.
El soplar una pieza no es considerado movimiento, entonces, después de soplar una pieza contraria, se puede seguir jugando.
LA DAMA O REINA:
Cuando una pieza llega a la última fila de casillas contraria, se transforma en dama o reina, Esto, en los juegos que no traen fichas con figura de reinas, se marca poniendo otra pieza del mismo color encima. Las damas o reinas también se mueven en diagonal, pero tienen el privilegio de además poder moverse hacia delante y hacia atrás. Una aclaración importante es que, cuando una pieza común o una reina hace múltiples capturas en una sola jugada, las piezas se retiran al final de la jugada, de lo contrario podría darse de lograr capturar más piezas aún al quedar más espacios libres. La dama o reina puede ser capturada igual que el resto de las piezas, tanto por una ficha común como por otra dama contraria.
Lo conveniente es lograr capturar el mayor número de piezas, y de poder elegir, preferentemente a las damas. Y si jugamos a "soplar", las damas también se soplan.
FINAL DE LA PARTIDA:
Pierde quien se queda sin piezas en el tablero.
Si cuando llega el turno a un jugador, no puede mover ninguna de sus piezas porque están bloqueadas por el contrario, también pierde.
Cuando las "fuerzas" están muy equilibradas y ya ha pasado un tiempo considerable en que ambos jugadores no avanzan uno más que otro, se declara "tablas" que vendría a ser como un empate y se comienza otra partida.
Es un juego muy entretenido y que requiere mucha paciencia y concentración. Además, claro está, de práctica y la "viveza" necesaria para tener su propia estrategia.
Tengo conocimiento de que hay distintos tipos de damas, como las damas inglesas, españolas, italianas, canadienses, brasileñas, rusas, polacas, turcas, etc. Hasta ahora solo he aprendido a jugar la que he tratado de explicar en esta opinión.
También lo suelo jugar on-line y no me va tan mal cuando se trata de principiantes. La única diferencia, que el que yo tengo en mi P.C., si uno se olvida de comer una pieza, no te permite hacer la jugada y aparece una leyenda que dice "debe saltar sobre la ficha" o algo parecido. O sea que aquí, no te pueden "soplar" piezas.
Hay juegos que vienen en materiales y diseños muy finos y singulares. Una vez vi una colección en mi pueblo natal, Coronel Pringles, que se exhibía por el término de una semana. Me sorprendieron los precios: altísimos. Finalmente me quedé con las ganas. Claro, yo quería la más cara, que venía en una mesa rebatible, que luego se cerraba y parecía una valijita. Todo en madera lustrada y con los bordes en un material parecido al carey.