Con esta opinión, creo que voy a dar por zanjada la lista de opiniones relativas a mi viaje a Marrakech. A pesar de no haber escrito una opinión general sobre Marrakech, creo que con estas cuatro últimas opiniones os he podido hablar de los suficientes aspectos para que podáis crearos una imagen general de lo que podéis encontraros en un viaje a la Ciudad Roja. Algunos me habéis pedido que escriba una opinión general de la ciudad. No lo voy a hacer, y la razón para ello es que es de todo imposible mejorar la maravillosa opinión que mi querido ciaocompi fjredondo escribió sobre su experiencia en esta ciudad, por lo que aprovecho una vez más para dejaros el link y recomendaros de nuevo que si vais de visita a esta ciudad, os imprimáis los consejos de fjredondo, que os servirán de una fantástica guía: http://www.ciao.es/Marrakech__Opinion_1511131
Y ya de paso, vuelvo a darle las
gracias públicamente por toda su ayuda en la preparación del viaje, y sus
sabios consejos , que en todo momento nos vinieron fantásticamente bien. Pero si por algo en concreto mi marido y yo debemos agradecerle un consejo en especial a
fjredondo es precisamente por el Riad donde nos alojamos, el Dar Taliwint, sin lugar a dudas un sitio fantástico y además para mí lo mejor de todo el viaje a Marrakech. Vuelvo a dejaros un link de fjredondo, en este caso el de su opinión sobre este Riad, para que podáis ver lo que él opina de este lugar, que ya anuncio que no difiere prácticamente en nada de lo que yo misma pretendo plasmar a través de esta opinión: http://www.ciao.es/Dar_Taliwint_Marrakech__Opinion_1508187
ELIGIENDO ALOJAMIENTO
Cuando empecé a planear mi viaje a Marrakech, en seguida me acordé de las opiniones que fjredondo había escrito al respecto, así que además de releerlas, le pedí el favor de que me hiciera de Cicerone y me diese pequeños consejos para preparar mejor el viaje. Ya teníamos los vuelos, pero todavía por decidir muchas cosas, expresamente
uno de los puntos más importantes de cualquier viaje: el alojamiento. Fjredondo me recomendó que me alojase en el Riad donde él mismo había estado alojado, lugar que conoció a su vez gracias a la recomendación de un amigo. Está visto que el boca a boca y las recomendaciones entre amigos (sean éstos reales o virtuales) es lo mejor, y si no que nos lo cuenten a nosotros, que creo que escribimos en Ciao precisamente para eso.
Decir, antes de nada, que en Marrakech existen dos posibilidades generales de alojamiento: los Riads o los Hoteles , al margen de que puedas conocer a alguien allí y alojarte en su casa, que no se daba el caso, al menos para mí. Hoteles y Riads son dos tipos totalmente confrontados de alojamiento.
Para empezar, su
localización : Los Riads están en medio de la medina y los hoteles suelen estar en las afueras.
Tradicionalidad versus Modernidad. Los Riads son alojamientos tradicionales, de hecho la palabra Riad significa patio, y están ubicados en antiguas casas tradicionales reconvertidas en alojamientos para viajeros.
Los riads suelen ser por tanto pequeños y coquetos, mientras que los hoteles suelen ser enormes, modernos, y con más comodidades, pero menos encanto que los riads.
En cuanto al factor
precio , hay de todo. Yo tengo la sensación de que los hoteles en general son más baratos, pero tienen mucho menos encanto que los riads y están más lejos. Probablemente tengan más comodidades que un riad, pero particularmente, prefiero alojarme en un riad con encanto. Los precios de los riads en general son elevados (mucho más si los comparamos con el nivel de vida de Marrakech), pueden suponer entre 100 y 200€ la noche, y por lo poco que pude ver, los hoteles pueden tener un precio más asequible.
Nuestra decisión estuvo clara desde el principio: nos alojaríamos en un Riad , y para ser aún más exactos, lo haríamos en el Dar Taliwint
, siguiendo las recomendaciones de nuestro amigo fjredondo. El precio era de 100€ por noche, elevado pero que compensa, y para tres noches que íbamos a estar allí, podíamos permitírnoslo sin problemas. La verdad es que no acostumbro a pagar esos precios, pero considero que esta vez estuvo totalmente bien invertido, ya que sin duda,
los mejores momentos que pasé en Marrakech fueron en este Riad, donde gozamos de una tranquilidad inimaginable en medio de la medina de la conocida como Ciudad Roja. Porque el Dar Taliwint es un oasis imposible en medio del caos de la medina de Marrakech, un auténtico lugar de ensueño, uno de los alojamientos en los que mejor me he sentido a lo largo de toda mi vida. De hecho, estoy segura de que si no estuviese en Marrakech, volvería sin dudarlo cada año, por el mero placer de estar dentro del Riad Dar Taliwint, disfrutar el tiempo y la tranquilidad de este lugar y de la compañía de Dominique, su dueño. Sin embargo, no me quedaron ganas de regresar a Marrakech, por lo que incorporaré los momentos vividos en el Dar Taliwint a mis más bellos recuerdos y probablemente lo evoque en el futuro, siendo consciente de que resulta difícil que mis pasos vuelvan a llevarme hasta su puerta. Aunque nunca se sabe, ya lo decía mi querido Sabina: más raro fue aquel verano que no dejó de nevar.
DAR TALIWINT, EN EL CORAZÓN DE LA MEDINA
La ubicación del Riad Dar Taliwint es una de las primeras cosas a tener en cuenta a la hora de elegirlo como nuestro alojamiento en la Ciudad Roja. Se encuentra en pleno corazón de la medina , en concreto en la parte sudeste de la misma, justo al lado del Museo Dar Si Said y muy próximo a puntos de visita recomendada como el Palacio de la Bahía, el Palacio del Badi, el Cementerio Judío o las Tumbas Sadíes.
Además, estáis a un paseo de unos diez minutos andando del punto neurálgico de Marrakech: la Plaza de Djema el Fna, de la que ya os he hablado en otras ocasiones. Cierto que para ello, tendréis que andar por varias calles de la Medina esquivando de todo: sobre todo motos, también vendedores, pedigüeños, niños, burros, hordas de guiris, y al llegar a la plaza más fauna autóctona: aguadores, pandereteros, monos, encantadores de serpientes con serpientes incluidas… A mí llegó a ponerme de los nervios todo ese trajín, pero aún así, forma parte del encanto de Marrakech.
Personalmente, prefiero muchísimo más alojarme en el centro de una ciudad que en las afueras. Y aunque, por lo que acabo de decir, pudiera parecer lo contrario, en el caso de Marrakech también. Alojarte en un riad en la medina creo que es la mejor opción posible , estás a tiro piedra de todo y además gozas de la mayor tranquilidad posible. El único pero, que no hay piscina. Pero es que si al Dar Taliwint le pusiesen piscina, se convertiría ya en el paraíso.
LLEGADA AL DAR TALIWINT
Uno de los servicios adicionales que proporciona este riad son los traslados al aeropuerto. Mi recomendación es que si fueseis a Marrakech y os alojaseis en este Riad, aprovechaseis también a contratar los servicios de traslado al aeropuerto con el propio Riad. Las razones por las que creo que merece la pena contratar este servicio son:
1. Puede que sean un poco más caros que el precio que podríais obtener por un taxi, pero lo primero de todo es que os ahorráis el agotador regateo, y además es muy
cómodo llegar al aeropuerto y que el chófer os esté esperando.
2. El coche que os irá a recoger será un coche grande y nuevo , con todas las comodidades y un chófer profesional, nada que ver con el cutre taxi y el chófer temerario que os podáis encontrar en el aeropuerto.
3. El
precio es no sólo asequible si no ajustado. El Riad Dar Taliwint os cobrará 15€ por cada trayecto hasta o desde el aeropuerto, mientras que un taxi quizá puedas conseguirlo por 10€, tras un regateo de varios minutos en los que os pedirán alrededor de 25€.
Otra de las ventajas es que el coche os dejará al inicio de la calle de la Bahía, donde se ubica Dar Taliwint. Se trata de una calle estrechita en la que no cabe un coche, motivo por el que no os podrán llevar hasta la puerta. Os dejará en el Parking de la Prefectura, a unos tres minutos andando del Riad, y allí ya
os estará esperando Dominique , el dueño del Riad dar Taliwint, quien os dará la bienvenida y os adentrará en las maravillas de su pequeño paraíso: el Riad Dar Taliwint. Llegar hasta allí en taxi es casi tarea imposible, y si no conoces dónde está el Riad, vuélvete loco con maletas por medio de la Medina esquivando dios sabe qué. Yo desde luego no lo recomiendo, creo que merece la pena contratar los traslados al aeropuerto desde el Riad, ganas en comodidad y te dejas de líos.
Como os decía, Dominique salió a buscarnos al parking de la prefectura, y desde allí paseamos por la calle del Riad, que no está tan concurrida como otras calles de la Medina de la Ciudad Roja. Nada más llegar, lo primero que hizo fue sentarnos a una mesa en el patio a disfrutar de un té con menta y pastas tradicionales de bienvenida. Nosotros habíamos ido a Marrakech a disfrutar y sobre todo a relajarnos, y aquella sensación inicial de relax en el Riad nada más llegar nos acompañaría y que se convertiría en la tónica general del tiempo que pasamos dentro del Riad (que fue maravilloso: siestas, lecturas, relax total…. Lo mejor de Marrakech sin lugar a dudas).
En el té con pastas típicas marroquíes, aprovechó para explicarnos las
coordenadas fundamentales para movernos, y también para perdernos por la medina de Marrakech, algo según él imposible de que no se cumpla: te pierdes sí o sí.
Nos dio un mapa, nos marcó los puntos fundamentales sobre los lugares que debíamos visitar sin falta e incluso nos hizo algunas recomendaciones relativas a
transportes : como por ejemplo cuánto cuesta un taxi de un lugar a otro (lo que debíamos pedir como máximo, no lo que nos intentarían sacar), un paseo en calesa con caballos (que no hicimos porque determinamos que era demasiado para turistas). La verdad es que nos dio muchos consejos fantásticos para una primera toma de contacto con la Ciudad Roja, y sus consejos nos vinieron bien a lo largo de toda nuestra estancia. Incluso, a lo largo de los días que pasamos en Dar Taliwint, Dominique nos buscó un chófer para ir de excursión al Valle del Ourika y nos recomendó algunos
restaurantes donde ir a comer.
Después de esa tranquila conversación con té de menta (la primera de las muchas que todos los días tendríamos a lo largo de nuestra estancia), nos acompañó hasta nuestra habitación.
Si simplemente el patio del Riad (majestuoso) y su ambiente ya nos habían encandilado, no os cuento la fantástica impresión que nos llevamos al ver nuestra habitación. Era
espectacular, simplemente preciosa. Os adjunto fotos para que os podáis hacer una idea, pero era bellísima. Pintada en un verde oscuro, con un cabecero rojo típicamente marroquí y una decoración cuidada hasta el mínimo detalle, aquello no se convirtió en nuestro campamento base, sino en un lugar de ensueño donde pasaríamos muchas horas.
DOMINIQUE, EL ALMA DE DAR TALIWINT
Si alguien merece una mención específica es Dominique, el dueño de Dar Taliwint y el alma del lugar. Por ello, me permito la licencia de hablaros específicamente sobre él, aunque ya lo he mencionado en diversas ocasiones a lo largo de lo que será esta extensa opinión.
Dominique es un verdadero solete, y
será capaz de conseguir que en su casa te encuentres como si estuvieses en la tuya propia o aún mejor. Destinos de la vida que hizo que este francés de ascendencia italiana pasase por la Ciudad Roja para unas vacaciones de una semana y terminase quedándose los últimos casi diez años. Lo demás, forma parte de la propia historia del Riad Dar Taliwint. Ya os hablé en mi opinión sobre los Jardines Majorelle de la fascinación que sienten los franceses por ciertos países del Magreb. Pues bien, la historia de Dominique no hace más que confirmar mi teoría. Él llegó, se enamoró de la Ciudad Roja y en cinco días decidió comprar una casa tradicional, donde un tiempo después abrió este maravilloso Riad en el que los detalles se cuidan al máximo. Y
lleva ya casi diez años haciendo felices a los viajeros que, como nosotros, hacen un alto en el camino y quieren disfrutar de la paz y la tranquilidad de su casa.
Con solo poner un pie en el Riad Dar Taliwint, os daréis cuenta de lo maravilloso que es Dominique y su mundo. Siempre con su mejor sonrisa , se le nota a leguas que es feliz y que disfruta con su trabajo regentando un Riad , lo que él califica como estar de vacaciones todo el año. Es además una persona muy culta , con la que puedes hablar de cualquier cosa, siempre estará dispuesto a echarte una mano , a hacerte las recomendaciones que necesites, a darte consejos para que disfrutes Marrakech.
Cuanto más tiempo pasa, más me doy cuenta de que Marrakech realmente no me gustó, pero ese sabor dulce que envuelve parte de los recuerdos de ese viaje se deben a Dominique y su Riad. En él pasé momentos deliciosos. Recuerdo que lo primero que nos dijo en esa primera conversación en el patio, degustando el que sería el primero de muchísimos tés de menta de nuestro viaje, fue que debíamos tomarnos nuestro tiempo para todo. Y eso es lo que hay en el Riad Dar Taliwint, tiempo y tranquilidad, paz, sosiego, calma… todos los elementos necesarios para hallar la felicidad.

Decir además que Dominique habla inglés, francés e italiano. Fjredondo destacaba como punto negativo de este riad que no hablaban en español, a nosotros no nos importó en absoluto. En los mails que le había enviado previamente para reservar la habitación, los traslados al aeropuerto etc., me comuniqué siempre con Dominique en inglés y sin problemas. Pero cuando llegué allí y descubrí que su familia era italiana y él hablaba la lengua italiana, no lo dudé ni un momento y me tiré los cuatro días de nuestra estancia aprovechando la ocasión, hablando en italiano y de paso desempolvando mi lengua italiana.
Me encantaron tanto Dominique como su Riad, y espero que el destino lleve mis pasos a cruzarme de nuevo con él , dondequiera que sea. Me sentí tan bien en el Riad que volvería todos los años si estuviese en un lugar más civilizado que la Ciudad Roja. Aún así, aunque no me quedan ganas de volver a Marrakech, sí muchas de ir al Dar Taliwint y disfrutar de nuevo de esa atmósfera única que Dominique ha creado para la alegría del viajero que llega a su puerta.
HABLEMOS DEL RIAD DAR TALIWINT
Dios mío, me acerco a las dos mil quinientas palabras y todavía no me he puesto siquiera a hablaros del Riad en sí… Hay que ponerle solución ya. Así que os hablaré de esta maravilla de Riad.
¿Dónde se ubica? Como os decía antes,
en pleno corazón de la Medina , en concreto en la parte sudeste, a sólo un paseo de diez minutos hasta la Plaza Djema el Fna y muy cerca de lugares turísticos como el Palacio de la Bahía, el Museo Dar Si Said etc. En concreto, está en la Calle de la Bahía, una pequeña calle que desemboca directamente en el denominado Parking de la Prefectura.
¿Cómo es su estructura? El Riad Dar Taliwint tiene la estructura de las casas típicas marroquíes. Por fuera sólo ves un alto muro que no te hace presentir en absoluto las maravillas que vas a encontrarte en su interior. Con el patio como elemento central , la casa se alza en dos pisos y una azotea en la parte superior, donde en las noches estrelladas y cálidas de Marrakech podrás pasar momentos maravillosos en la terraza, sentadito en uno de los cómodos sofás dispuestos al efecto. Tiene cuatro habitaciones con sus correspondientes baños, dos por cada una de las plantas. La nuestra en concreto estaba en el segundo piso. En el piso de abajo, además de las dependencias privadas de Dominique, existe una pequeña biblioteca y un pequeño comedor donde se sirven los desayunos.
¿Cuál es el precio? El precio por noche es de
100€ , que incluye habitación doble y desayuno, así como los múltiples tés a los que Dominique te invitará durante tu estancia y su impagable compañías con todos sus consejos, conversaciones, recomendaciones…
¿Cómo son las habitaciones? Sólo conozco personalmente la habitación en la que nos alojamos, y he visto por fotos la habitación en la que se alojó fjredondo. Las dos tienen que ser maravillosas
, al menos la nuestra sin lugar a dudas lo era. La nuestra además era más amplia que las del piso de abajo, ya que mientras las otras tenían un pequeño sofá en el exterior que daba a la barandilla del patio, la nuestra tenía ese espacio en el interior de la habitación, incluyendo dos sillas estilo tumbonas magníficas y comodísimas. Además, como estábamos justo debajo de la azotea, cuando teníamos ganas de estar al fresco (por las noches, porque en otro horario era impensable) subíamos a los sofás de la terraza, a disfrutar de la noche estrellada.
Nuestra habitación tenía una cama matrimonial con un cabecero del que me enamoré nada más verlo, un gran armario empotrado, dos mesitas y dos lámparas que funcionaban al tacto, las dos tumbonas de piel con una mesa típicamente marroquí, un cuadro moderno y una mesa de forja con una lámpara y un ramo de rosas naturales. Como veis, se cuidaban todos los detalles, siempre teníamos una pequeña botella de agua mineral con dos vasos a nuestra disposición, y además el primer día incluso nos pusieron típicas pastas marroquíes como bienvenida.
El baño además era amplísimo, con una especie de bañera redonda y un lavabo de metal típicamente árabe. Tenía un pequeño ventanuco que daba a la calle, y lo mejor de todo es que sus paredes estaban hechas con una mezcla utilizada en los países árabes para los baños. Esa curiosa mezcla lleva desde pólvora blanca hasta huevos batidos, según nos contó el propio Dominique, se deja fermentar durante dos días y luego se pone en la pared. Consigue un ambiente fresco siempre en el baño, y además si tomas un baño caliente, el vapor se volatilizará al contacto con la pared fresca.
¿Cómo era el desayuno? ¡Fantástico! Pero es que además de ser fantástico en cuanto a calidad y cantidad (ahora mismo os hablo con más detalle), el primer día pregunté cuál era el horario y Dominique me dijo literalmente:
dalle otto alla mezza notte!!!! Bravísimo!!!!! Eso significaba que podía desayunar cuando quisiera y que no tenía que madrugar, yujuuuuuuu!!!!! Entre las pedazo siestas de las que disfruté en el Dar Taliwint y las horas de sueño nocturno, me hice una terapia de sueño completa! Pero hablemos del desayuno, que de eso estábamos hablando… Era muy amplio, te ponían todos los días un plato de fruta fresca, bollería fina, crepes o tortitas marroquíes, pan tostado acompañado por mantequilla y mermelada, té o café al gusto y todo lo que quisieras. Pero es que además cambiaban todos los días: si un día te ponían naranja, al día siguiente melón, y al siguiente albaricoque.
Lo mismo sucedía con la bollería: un día croissant, otro brioche, el tercero caracolas… Como veis, no faltaba ni un solo detalle. Además, desayunabas con las vistas del patio… ¡simplemente maravilloso!
¿Cómo reservar?
Ah, se me olvidaba contaros el proceso de reserva. Podéis hacerlo directamente con el Riad enviando un mail a Dominique a la siguiente dirección: dartaliwint@gmail.com. También podéis reservar a través de diversas webs como atrápalo, booking o venere, pero el precio es exactamente el mismo, 100€, por lo que os recomiendo que reservéis directamente con Dominique, y así podréis reservar también los traslados al aeropuerto si os interesan. El Riad es pequeñito, tiene cuatro habitaciones, por lo que también recomiendo que reservéis con tiempo. Los dos primeros días que estuvimos allí sólo había dos habitaciones ocupadas, pero el tercer día ya eran tres, y eso que fuimos en mayo, de sábado a martes y sin ser fiesta en España. Si queréis ir en un puente o épocas especiales, recomiendo que reservéis con la mayor antelación posible.
No es necesario hacer ningún depósito por adelantado, ni tan siquiera dar los datos de la tarjeta. Pagas en el hotel después de tu estancia (el último día, incluso hasta el último momento, antes de irte). Lo puedes hacer en efectivo o con tarjeta, en euros o en dírhams, lo que prefieras. Fijaros si Dominique tiene detalles, que el día que nos volvíamos a España, teníamos el vuelo por la tarde. El caso es que él no esperaba a nadie para ese día, por lo que nos dijo que podíamos utilizar la habitación hasta que nos fuésemos, no teníamos que hacer el check out a las 12 ni nada de eso. Si hubiese tenido gente para ese día no podría haberlo hecho, pero aún así, me pareció un detallazo por su parte, algo que no había visto en ningún lugar.
¿Qué servicios adicionales te proporciona el Riad? Desde los traslados al aeropuerto de los que ya os hablé, hasta la preparación de excursiones, búsqueda de chófer etc. Las recomendaciones de Dominique son impagables, pero además incluso reservan por ti en restaurantes si quieres ir a cenar. En cuanto a comidas en el Riad, sólo sirven desayunos, pero si quieres cenar, te encargan la cena fuera y puedes cenar tranquilamente en el Riad. Personalmente, no disfruté de esta opción, pero es para tener en cuenta.
MI EXPERIENCIA EN EL DAR TALIWINT, UNA FLOR EN MEDIO DEL DESIERTO
Imaginaos un gran desierto de arena, sin vida ni vegetal ni animal… Y de pronto una flor bellísima, sutil, esplendorosa, inesperada, de una belleza y fragancia máximas. Uno se sorprendería tanto… no podría imaginarse como semejante maravilla pudiese ser posible. Pues ésa es la sensación que me dio a mí este Riad, como es posible que en un lugar como Marrakech pueda existir este sitio tan maravilloso,
este oasis de calma y tranquilidad.¿Mi experiencia en Dar Taliwint? Sencillamente fantástica , es imposible que hubiese podido ser mejor. Me consta que existen riads de mucha calidad a lo largo y ancho de la Ciudad Roja, y no dudo de que puedan ser iguales, o quizá hasta mejores que éste, pero yo si tuviese que repetir, volvería sin dudarlo a Dar Taliwint.
Y si alguien me pregunta un lugar para alojarse en Marrakech, lo tengo totalmente claro: en el Dar Taliwint vais a estar mejor que en vuestra propia casa.
Los mejores recuerdos que tengo de esta ciudad están asociados a este riad. Podría nombrar tantos y tantos momentos: desde aquél té de bienvenida inicial, las noches en la azotea bajo las estrellas, mis ratos perdidos en el patio, las maravillosas siestas que me eché, todas las conversaciones con Dominique, los maravillosos desayunos, mis lecturas a la sombra y tranquilidad, el ambiente, el agua de la fuente, los pétalos de rosa… De verdad que Dar Taliwint es un lugar del que he regresado totalmente cautivada y enamorada, por lo que os lo recomiendo a tod@s con ahínco. Y una vez más, tengo que
dar las gracias a fjredondo, porque de no ser por él, jamás habría descubierto este paraíso..
Me ha encantado el Riad!!! Ha sido un total acierto y Dominique es un crack!. Muchas gracias por una opinión tan completa.