De cómo por no oír a mi amiga me hice una fotografía Kirlian
Año de Nuestro Señor de MCMXCVI, creo que era primavera, me llama Yaiza para ir a la feria de muestras y por el tono que emplea me doy cuenta de que ni por un momento va a aceptar un no por respuesta, es más, probablemente en su pisciana mente no entra que yo pudiera perderme un evento tan grande ¡en un Granada!, por dios ¿cuándo nos hemos visto en otra igual? ¡Si cuando hicimos nuestro primer cursillo de astrología allá por el 80 los libros aún estaban prohibidos por El Vaticano!.
El motivo no es otro que asistir a la Feria de Esoterismo no sé qué de magic wonderland (no era éso, pero puede valer).
Recuerdo que me recogió junto a mi pequeña hija en mitad de la Gran Vía y que no se llevó una cabina de las de antes con mi aún abierta (de par en par) puerta, por un mm. ¡Qué tía oye, la prisa que tenía!.
Nos paseamos sin látigo por allí viendo gente de todos los pelajes; algunos de los que atienden los stands son para hacer un cómic: echadoras de cartas sin pañuelo de lunares hacen su agosto terminando de arreglarle la vida a gente desorientada, comerciantes de amuletos, de plantas mágicas, de barajas raras. . . todo se compra y vende, los ángeles por los suelos cuando a algún manazas se le caen las bonitas cartas que un iluminado diseñó etc y más etc.
Por supuesto, también hay cosas buenas.
Los de la cámara Kirlian se ven de lejos, yo no quiero mirar, ya sé lo que me va a terminar pasando. Intento remolonear, pobre ilusa, Yaiza ya me está tirando de la manga para que la acompañe hacia donde ella se dirije con una meta fija. De camino se nos une la madre de Virginia ¡ya estamos todas!
En cuatro pasos estamos allí, no engañamos a nadie, si nos conocieran nos llamarían las resabiadas y una más pues llevo a mi hijita de la mano para vacunarla contra los falsos profetas que tanto proliferan. Los que atienden el Stand nos dedican su atención enseguida, por supuesto Yaiza dice que nos vamos a hacer una foto cada una.
Yo digo que nones, que a mí me da vergüenza, que me acabo de separar del
innombrable y que a saber el asco de aura que debo tener con la pelea que nos traemos, y lo que me está costando quitarme de encima ese estorbo de hombre. Imagino el chorro de humo negro que debe salir de mi glándula hipófisis junto con mis oscuros pensamientos, y paso de verme.
Yaiza ni me escucha, el invento cuesta 1.500 pts per person y no es ninguna foto aunque lo parezca, pues se trata de poner la mano en una prótesis que le han puesto al sillón, para que la máquina tome el calor de tu cuerpo y lo traduzca en colores sobre un papel.
El montaje que se traen no lo he visto yo ni en la revista Más Allá. Todos los que interpretan los colores a los recién fotografiados, parecen puestísimos y los interpretados no les contradicen. A uno le
adivinan que el día anterior se agarró una tajada como un piano, y el susodicho se ríe delatándose; su aura es realmente pequeña en ese estado, y la veo un poco esquinada.
Como véis, las interpretaciones se hacen en público, que solo les falta vocearlo en el aparcamiento y la cafetería, así que me sigo negando en redondo a exponerme ante el gran público.
Yaiza paga los retratos. Tampoco era difícil de adivinar, esta tía es una buscaruinas.
Veamos qué dice Linda Goodman al respecto
"Caminemos mañana por el bosque, al amanecer
tú y yo solos
antes de que despierte el mundo
te enseñaré
a hacer que se te acerquen las gacelas
quedándote muy quieta
proyectando bondad"
y yo solo dije. . .
"pondré el despertador a las cinco"
pero éramos como vitrales
rojo rubí y azul cobalto
y el coro estaba cantando.
Todos aquellos que aman profundamente parecen bien afinados para los colores del espectro, pues vibran a una frecuencia más alta. Los rojos son más rojos; los azules, más azules; los amarillos más luminosos. En realidad, todos los sentidos se ven acentuados por el amor. Las fragancias son más hipnóticas; la música inspira más; la comida tiene mejor gusto y el sentido del tacto es más intenso. Los Yo Gemelos vibran en una frecuencia aún más alta que otros amantes, y con frecuencia pueden verse mutuamente los halos etéricos o las auras.
Uno de los arcos iris olvidados es el aura hunana.Alrededor de la cabeza y del cuerpo, delineándolos con un contorno de entre cinco y diez centímetros de espesor, hay algo que se denomina cuerpo etérico. Según el estado del yo espiritual, el etérico se ve de color gris humo, azul, blanco, amarillo claro o dorado. El ojo físico lo percibe con más facilidad que al aura en sí.
Más alllá del etérico está el aura, que contiene todos los colores del espectro solar: algunos brillantes; otros, cenagosos. Y cada uno de ellos en todos sus tonos. Mide entre noventa centímetros y un metro y medio de circunferencia. Tu aura es el tú-de-ti, completamente individual; refleja el estado de tu cuerpo astral , que se imprime de manera constante sobre tu cuerpo físico.
Las plantas y los animales, las cosas mismas, también tienen auras. En las condiciones adecuadas se las ve con la visión física, habitualmente periférica, o con el tercer Ojo, la glándula pineal, situada en el centro de tu frente, entre las cejas. La declaración del Nazareno, según la cual "quienes tengan ojos, vean, quienes tengan oídos, oigan", se refiere a ese Tercer Ojo y al Oído Interior, donde se oye la voz clara y pequeña de tu Yo Superior.
Tu aura es una radiación grande, en forma de huevo, que rodea todo tu cuerpo, por el frente, por detrás y por los costados; sus colores reflejan exactamente tu estado mental y emocional, así como tu salud física, en cambio constante. Es tu arco iris personal. . . o la nube oscura de la depresión y la enfermedad.
Una vez, hace mucho tiempo, muchas personas podían ver las auras de los demás y casi todo el mundo percibía cuando menos el etérico. Esto último es el origen del halo, transmitido por los relatos y las leyendas, que los grandes pintores del pasado ponían alrededor de la cabeza de los personajes religiosos; ellos eran canales abiertos para que los Maestros Superiores expresaran la verdad. Los terráqueos hemos perdido hace tiempo la capacidad de ver el aura y hasta el etérico, aunque hay unos pocos, en la actualidad, que ha conservado el don en sus encarnaciones presentes.
Uno de estos era Edgar Cayce, el bien amado místico de Virginia Beach. El veía el aura completa alrededor de todos cuando era niño; se llevó una verdadera sorpresa al enterarse, con el correr del tiempo, de que otros no la veían. Como él distinguía a cada persona caminando en medio de un arco iris de colores y luces cambiantes, suponía que los demás también podían hacerlo.
Aunque hayas perdido momentáneamente el don de ver las auras, tu aura es de vital importancia para tu salud, tu felicidad y tu desarrollo espiritual. Por invisible que resulte para ti en estos momentos, allí está, y la sabiduría esotérica se inicia con tu conocimiento y tu comprensión de su existencia misma.
Todo el mundo ha reparado en la conducta extraña de los seres humanos cuando se encuentran en un ascensor, sobre todo si está atestado. Sin excepciones, todos se sienten extrañamente introvertidos e incómodos: muchos se miran fijamente los pies o contemplan el correr de los números en el indicador de pisos, con la cara petrificada como si estuvieran presenciando la cuenta regresiva de la explosión nuclear que acabará con todo. . . hasta que llegan a destino: entonces salen apresuradamente, muchas veces con un suspiro de alivio.
Es la superposición y la mezcla de las auras de los pasajeros en el ascensor atestado lo que provoca tensión e intranquilidad en todos (exceptuando a algunos geminianos de habla rápida, acostumbrados a fundirse con la otra mitad de sí mismos). Cuando un aura ajena se superpone con la tuya o la roza, tú lo sientes de inmediato: a veces, con nitidez: a veces, apenas; pero el contacto se percibirá siempre. Por eso, cuando alguien se te acerca desde atrás en puntillas para sorprenderte, o simplemente pasa por detrás de tu espalda, a poca distancia, sientes esa presencia antes de verla u oírla. Un aura diferente ha penetrado en la sustancia de tu personalísima vaina.
También existen personas que insisten en acercarse demasiado cuando conversan contigo, haciendo que te sientas incómodo. Naturalmente, entre amantes, o entre padres e hijos esta superposición es muy placentera, pero en otros casos puede resultar muy incómoda. La respuesta a una proximidad inesperada o no solicitada, es a razón oculta tras la frase que se ha hecho famliar en los últimos años: '"necesito espacio."'
La textura de tu arco iris personal, tu aura, es electromagnética. Por lo tanto, cuando te mezclas con otras personas haciendo compras, en tu empleo o simplemente cuando paseas, tu aura recogerá por magnetismo pequeños fragmentos de la textura áurica ajena. . . además de saturarse con los fragmentos magnéticos de tus propias emociones negativas durante la jornada. Entonces tu aura necesita una limpieza.
Cuando tomas un baño o una ducha (es preferible la ducha), todos esos fragmentos magnéticos que recogiste de otros y de tus propios pensamentos negativos, de tus mismas emociones, se van por el sumidero. Esto es efecto del elemento agua sobre la textura áurica. Al producirse el proceso de lavado, el aura se retira poco a poco hacia el interior del cuerpo, de modo tal que, si te viera un místico en ese momento, no vería rastro alguno de tu aura ni del etérico.
¿Has notado que después de tomar un baño o una ducha, tienes la perceptible sensación de debilidad que dura entre treinta y sesenta segundos? Eso se debe a que tu aura se ha retirado al interior del cuerpo. Después de secarte, esa sensación de leve debilida deja paso a una oleada de energía y bienestar. Esto se produce porque el aura se ha proyectado poco a poco al exterior, reluciente y en su estado normal, limpia ya de los racimos de fragmentos negativos de energía electromagnética, que el agua lavó.
Allí se origina el consejo espiritual: "la limpieza está muy cerca de la divinidad". Después de un baño o una ducha, es imposible, por algún tiempo, experimentar sentimientos negativos profundos, los mismos que te bombardeaban antes de limpiar tu aura.
Cuando te sientas exhausto, furioso, asustado, apenado o lleno de preocupaciones, toma un baño o una ducha. Lava tu aura, límpiala. Después te sera imposible sentir esas emociones negativas. Estarás más tranquilo, más apacible: serás más capaz de enfrentarte a los problemas que creó tu tensión. . . al menos durante varias horas, hasta que el aura se sature otra vez de "fragmentos"negativos de otras personas y de tus propios procesos de pensamiento y emociones.
Aunque los médicos no comprenden cómo y por qué funciona (no tienen en cuenta, por cierto, el aura humana), en las clínicas para enfermos mentales se suele indicar a los pacientes que sufren de graves perturbaciones emocionales que pasen ciertos períodos sentados en una bañera con agua caliente circulante. La técnica de mojar con chorros de manguera a las multitudes furiosas es una medida policial deplorable, pero el agua tiene el efecto de calmar la violencia y restaurar cierta estabilidad. Aunque desagradable, también esta práctica se inició por haberse observado el efecto del agua en el aura humana, aun por parte de aquellos que nunca oyeron hablar de ella, y mucho menos, la vieron.
Los tonos del espectro solar y la Música de las Esferas( color y sonido) ejercen un poder todavía no comprendido, aunque muy grande, sobre todos los aspectos de tu vida, desde la salud física, mental y emocional hasta tus relaciones personales.
Tomemos en cuenta el color rojo: rojo rubí o carmesí. Tiene una influencia notable sobre la conciencia dormida y crea vibraciones específicas en la mente, con ciertas respuestas naturales. Por desgracia, quienes están a cargo de cuestiones tales como el control del tránsito, carecían de todo conocimento metafísico cuando decidieron utilizar el color rojo para indicar "detención", y el verde para decir "continuar la marcha". En el subconsciente, el rojo significa: "Adelante! ¡A la carga!" El color verde, por el contrario, envía al subconsciente mensajes tales como: "Tranquilo. Detente. Espera. Descansa."
Los poco esclarecidos que dispusieron así las luces de los semáforos elegieron el color rojo para indicar detención, suponiendo que los conductores lo interpretarían como "¡Peligro!" y así es. . . en la
mente consciente. Para el subconsciente el mensaje es
también como acabo de señalar: "¡Adelante, adelante!
¡A la carga!".
Durante las horas de mucho tránsito, en las grandes ciudades, se producen frecuentes embotellamientos asociados con el falso mensaje de verde, la supuesta luz de PASO. Los automóviles hacen sonar repetidos bocinazos en ensordecedoras quejas al coche que espera adelante, cuyo conductor, como en estado de trance, suele estar mirando la luz verde que puede estar diciendo "avance" a su mente consciente, pero contradice el mensaje con la respuesta del subconsciente: "deténgase y descanse un rato."
El caso es que no podemos decirle a un guardia que nos reprende que los que pusieron los semáforos sufrían de "'daltonismo metafísico"'. . . o nos arriesgamos a que nos pongan una multa y nos hagan la prueba de alcoholismo o perturbación mental, (a menos que demos con un piscis, claro), así que mejor cruzamos con luz verde. El hecho de que hoy en día haya mucha gente esclarecida, no significa que el mundo entero esté en el mismo grado de illuminación, mucho menos la DGT.
Descifrar colores claves
Hay mucha bibliografía al respecto, se suele coincidir en que un cierto matiz de verde lima en el aura indica celos, sentimientos posesivos: el blanco significa inocencia y pureza de intenciones (las de los niños); el rojo oscuro significa enojo; un tono especial de amarillo mostaza representa el miedo: el azul índigo u oscuro significa depresión;el azul celeste indica placidez y facultades para la sanación cuando tiene matices verdes; el púrpura, excitación sexual; El rosa indica enamoramiento; el negro revela una profunda melancolía, amargura, deseo de venganza etc.
El lenguaje ha heredado esta sabiduría y la transmite hoy a personas que no tienen la menor idea de por qué emplean expresiones como éstas: "Lo vi todo rojo", "se puso verde de envidia", "está de un humor negro", ". . . amarillo de miedo".
Nadie se pregunta por qué hace tales observaciones. ¿Acaso a alguien se le vuelve la cara verde cuando siente celos o envidia, o roja cuando está furiosa, o amarilla cuando tiene miedo? No, por supuesto. Las personas que usan estas frases para describir el humor o el estado de ánimo de alguien ya están viendo estos colores en el aura de ese prójimo con una insospechada visión del Tercer Ojo, ya responden al antiguo conocimiento aún inherente en lo que se llama el subconsciente colectivo , que contiene las equivalencias entre ciertos colores y ciertas emociones, tal como las revela el olvidado arco iris del aura.
Se pueden usar los colores con resultados sorprendentes en cada faceta de tu vida. Sólo en tiempos recientes sus poderes comienzan a ser reconocidos por el mundo de la medicina, las instituciones psiquiátricas, el mundo de la moda, los expertos en mercado y las grandes empresas.
Aquí me veis, esto es lo que hay. La verdad yo pensaba que estaría bastante más "negra" pues pasaba una época difícil de 30 mensajes en el contestador cada día. . . y acoso y derribo constante, por ambas partes.
Muy pocos han visto esta foto, o lo que sea. Ni siquiera es la original, sino una fotocopia en color que le hice en su día.
Ni idea de en qué libro está traspapelada la original.
Esto es lo que somos realmente, lo que pasa de una vida a otra; la vamos puliendo con la experiencia y el aprendizaje. . . y con los buenos sentimientos que seamos capaces de emanar.
Espero que os haya gustado. Y sí, se dice Aura.
Desde luego es increíble la cantidad de gente que de pronto estudia y habla de estos temas.
Aunque más increíble aún es la cantidad de gente que habla de ellos (o los niega) sin haberse detenido a estudiarlos jamás.
Hasta pronto y muchas gracias por leerme.
Día 9 de Abril: Buenos días Txutxería, y muchas gracias por la observación (jajajajajajajaja). Sí, efestiviwonder, a las embarazadas se nos unen energías del astral. Según mis fuentes, el aura adquiere entonces un tono dorado que forma como un arco alrededor de tu aura básica, entremezclándose con ella y provocando esa luz invisible pero perfectamente perceptible para todos. Es la causa del ¡¡¡¡Qué guapa estás!!!, cuando tú, que tienes espejo, te acabas de mirar y pensar
estoy como una ballena . Pero nuestro cerebro procesa información con el subconsciente, y los demás vemos sin ver la luz de la nueva vida obrando el milagro en una embarazada. En ese caso, la belleza es total, la vida es un bien precioso y no hay nada más grande que eso. Debo dejarlo aquí.
También es posible que tu aura sea siempre dorada. Nos encontraríamos entonces ante un alma vieja , y muy evolucionada.
Y por si no queréis, ahí va la segunda taza de café:
Mi amiga Mª del Mar tiene dos hijas y es gnóstica. Un Maestro le estaba interpretando su aura y de pronto le dice: "además, con el agujero que tienes en la barriga. . . " y a ella le empezaron a dar los siete ataques; percatándose el señor este del cataclismo interno de mi amiga, enseguida lo arregló: "pero no te preocupes, éso os pasa a todas las que habéis tenido hijos, los niños se llevan un trozo del aura de la madre, tú también llevas la de la tuya siempre contigo".
Toíto te lo consiento, menos faltarle a mi mare,
que una madre no se encuentra, y a ti te encontré en la calle.
(Antonio Molina)
¡Gran verdad!
Besos.
buenisima opi :)