Hoy voy a escribir sobre uno de esos discos que son especiales para uno.
Descubrí Deep Purple a los 15 o 16 años por casualidad, como solía hacerse antes de que viniese todo el aluvión de emepetreses, internet y toda la historia... Fue al escuchar una cinta que me había dejado un amigo y que llevaba grabada en sus adentros la hipnótica y famosa canción Smoke On The Water. Este tema me sonaba de haberlo oído alguna vez, subliminal o lejanamente, pero hasta ese día no había sabido de quién era. El guitarreo se me quedó grabado en la cabeza para siempre, no podía creer que existiese música tan buena por el mundo, y yo sin conocerla...

No paré hasta que conseguí ahorrar una pelillas y pude comprarme mi primer CD del grupo para tener por fin material propio. Fui a la tienda de discos a buscar uno de Deep Purple que trajera el Smoke On The Water y tuve la buena suerte de que en ese momento se encontraba el disco Made In Japan rebajado de precio, un doble disco en directo por menos de 2000 pesetas.
Y digo que tuve buena suerte porque Made In Japan probablemente es el mejor disco de rock en directo que se haya hecho nunca, menudo plato para comenzar. A partir de este descubrimiento mis gustos musicales dieron un giro total y se dirigieron a descubrir la magnífica música que se había hecho en los años 60 y 70, y que permanecía escondida (por lo menos yo tenía la sensación de que me la habían escondido). Con la irrupción de discos antiguos remasterizados pude empezar a comprar albumes de hace 30 años en CD y como si fueran nuevos, y aún encima más baratos y mejores que los nuevos.El disco sobre el que trata la opinión lo compré un cierto tiempo después de todo ésto, cuando ya empezaba a tener una modesta colección de discos de Deep Purple, Led Zeppelin, The Doors... vamos, los grupos míticos de toda la vida.
Creo recordar que fue el cuarto que adquirí de la banda. Luego de haberme hecho con el Made In Japan (que era de 1972) me compré un par de discos posteriores a esa fecha, por aquello de que todas las canciones serían nuevas: "Who Do We Think We Are" y "Burn", de 1973 y 1974 respectivamente. Aunque eran buenos no estaban a la altura del anterior, por lo que decidí echar la vista más atrás y pasar a comprarme uno más antiguo, aunque tuviese alguna canción que ya conocía.
De 1972 encontré el Machine Head, doble disco de estudio donde entre otras canciones se publicaron Smoke On The Water. La pega era que costaba ... 4000 pesetas!! Así que decidí no tirar la casa por la ventana e ir a por otro que no fuese doble.
Así llegué hasta 1970, año en que se publicó DEEP PURPLE IN ROCK, el primer gran disco de la banda y también el primero de los 5 albumes que publicarían con la mítica formación de sus también 5 mejores componentes, que durararían juntos en el grupo apenas 3 años.
Hay que decir que en sus ya más de 35 años de historia por las filas del grupo inglés han pasado un gran número de músicos. Han entrado, salido y a veces regresado tal cantidad que a veces es difícil acordarse de con qué músicos grabo tal o cual disco.
En este trabajo en cuestión contó con lo que para mí (y para casi todo el mundo) fue la mejor combinación de talentos que reunió nunca.
Para no hacerlo confuso pasaré a nombrar cada uno de los que participaron en este disco:
IAN GILLAN: el cantante y líder carismático de la banda. Se incorporó a Deep Purple en julio de 1969 para sustituir a Rod Evans. Actualmente continúa en el grupo, pero hay que decir que lo abandonó en el fatídico año 1973, por los típicos choques de egos que se producen cuando se juntan grandes músicos, en la que cada uno quiere ser el protagonista. En ese año fue sustituído por el entonces de moda David Coverdale (que luego fundaría Whitesnake). Tras un intento de carrera en solitario y de ejercer como sustituto poco afortunado de Ozzy en Black Sabbath, Gillan regresó al grupo en 1984, de donde ya no se marcharía.

RITCHIE BLACKMORE: el gran guitarrista de la banda, caracterizado sobre todo por su enorme velocidad con los dedos (cuántos imitadores le saldrían luego) y autor de archifamoso riff de Smoke On The Water, entre otros. Una de las razones para ver sus conciertos, además de la música, era que destrozaba y quemaba su guitarra al acabar. Fue uno de los miembros fundadores junto a Lord y Paice que quedaban en el grupo tan sólo 2 años después de su creación. Estuvo un par de años más que Ian Gillan en el grupo, hasta que en 1975 se marchó para hacer su propio proyecto y estar a su aire: Rainbow, con el que publicaría bastantes discos durante casi una década. Al igual que Gillan volvió en 1984 a la re-fundación Deep Purple para recuperar la "formación del Made In Japan" aunque después de unos cuantos álbumes se marcharía de nuevo en 1993 y ya no regresaría. Actualmente está en el grupo Blackmore's Night, donde toca con su mujer una música bastante peculiar.JON LORD: el pianista y autor de la (por aquel entonces) original idea de juntar a un grupo de rock con una orquesta de música clásica. Y es que Lord tuvo una gran formación como músico desde pequeño, dominando todos los los estilos, desde el blues a la música clásica. Aunque luego se decantase por el rock siempre dejaba algún guiño a aquella música en sus trabajos. Fue también, como ya había mencionado, uno de los miembros fundadores y permaneció ininterrumpidamente en el grupo(excepto durante los años en que Deep Purple no publico discos: 1976-1984) hasta hace apenas dos años, cuando se marchó y fue sustituido por Don Alrey (ex de Rainbow y de Whitesnake, todo queda en casa...)
ROGER GLOVER: El bajista y más tarde también habitual productor de discos. No fue uno de los creadores del grupo pero sí de los habituales y hoy en día continúa en Deep Purple. Se incorporó a la vez que Ian Gillan, en 1969, para sustituir a Nick Simper. Además de estar en esta banda también colaboró con Rainbow y Whitesnake entre otros, y publicó algunos trabajos en solitario durante la época de "hibernación" de Deep Purple.
IAN PAICE: El batería, y tercer miembro original que quedaba en 1970. Fiel al grupo desde sus comienzos hasta hoy, aunque trabajando también con el grupo "hermano" por así decirlo de Deep Purple como fue Whitesnake a finales de los 70, donde además de él llegaron a coincidir Coverdale, Lord y Glover en algunos discos.
A pesar de ser un buen músico nunca destacó demasiado dentro del elenco de virtuosos, aunque dejaba casi siempre en sus conciertos su "drum-solo", casi la única licencia que se permitía. A destacar sobre todo el del tema The Mule que salía en Made In Japan.
Estos cinco músicos fueron los encargados de crear las mejores canciones y los mejores discos en la historia de Deep Purple, alcanzando una enorme fama en su momento pero que se fue diluyendo por la habitual incapacidad para controlar ese mismo éxito que les había llevado a ser un grupo de referencia.
Para hacerse una idea de la importancia de la banda en la historia de la música sólo hay que fijarse en que es, tras los Beatles, el segundo grupo que más discos ha vendido, una época por aquel entonces en la que ser comercial no significaba ser malo, sino todo lo contrario. Y es que a pesar de que siguen publicando discos nuevos, las reediciones de los viejo siguen siendo más rentables, y superan a la mayoría de grupos.
Recuerdo cuando me compré el Made In Japan que estaba colocado en un espacio especial para la venta, con cantidad de copias (no las 2 ó 3 habituales, sino unas 15) y que se vendían como churros. Y hablo de hace siete u ocho años, que no es tanto...
Son de ese tipo de bandas con algo especial, que siguen manteniendo a sus seguidores fieles (comprando todos sus discos nuevos) y que van creando más aficionados, sobre todo de gente que, como es mi caso, ni había nacido cuando se publicaron esos famosos discos. Como anécdota contaré que, según se dice y escribe, el nombre del grupo fue idea de Ritchie Blakmore, el guitarrista, y que lo puso porque era el título de una canción que tarareaba su abuela. Aunque hay otra versión que dice que deep purple era el nombre de un ácido muy popular en esa época... ¿cúal será la cierta? yo más bien me inclino por la mal pensada.
Para hablar del Deep Purple In Rock, que es el disco que me ocupa en esta opinión, cabe decir que antes de su publicación ya eran un grupo relativamente conocido, por lo menos en Gran Bretaña, aunque practicaban un estilo menos cercano al hard rock. Ese giro tuvo lugar en este álbum, de ahí la importancia que le doy.
Antes habían lanzado singles como Hush o Kentucky Woman que les habían propocionado algunos éxitos de ventas. Pero nada comparado con lo que vendría a partir de aquí.
Voy a comentar cada canción por separado, alguna de las cuales ya son un mundo en sí mismo.
Por cierto, todos los temas compuestos por Blackmore/Gillan/Glover/Lord/Paice. Atrás quedaron las versiones de Neil Diamond, y eso se nota:
1. SPEED KING (5:49)
Comienza el disco con un intro de guitarra y batería del que emergirá el órgano (musical, se entiende) de Lord hasta casi crear un ambiente eclesiástico durante más de un minuto y congelar el tema. Es genial como luego revienta la canción dando un cambio total, con Gillan dejándose las amígdalas en cada grito. Luego a mitad de canción vendrá otro solo de Jon Lord, esta vez con su piano y luego una nueva "resucitación" del tema, con más fuerza aún.
Para mí es un tema potentísimo, quizá el mayor que hayan hecho y no por los decibelios que alcance, es gracias a los silencios, a como dominan la canción y la contienen para soltarla en el momento justo. Lei en una entrevista con Glover que mientras Lord toca el órgano los demás dicen de fondo knee and pray, en plan broma, para hacer como si estuvieran en una iglesia, pero será en el vinilo porque yo nunca lo he oído.
(10/10)
2. BLOODSUCKER (4:10)
Quizá el tema que menos repercusión tendría, sobre todo porque nunca volvió a publicarse en ningún recoplitario ni en ningún directo (que yo haya escuchado). No desmerece del conjunto pero tampoco es tan genial como el resto de canciones, aunque siempre nos quedan los magníficos solos instrumentales, sobre todo los del pianista, especialmente inspirado y que se luce más que nunca en este disco (y sus "duelos" únicos con la guitarra).
(8/10)
3. CHILD IN TIME (10:14)
La tercera por orden pero la primera en cuanto a calidad, originalidad, calidad instrumental... Lo tiene absolutamente todo. Cuando la escuche por primera vez recuerdo que me pareció muy buena y sobre todo muy distinta a todas las demás. Al oirla más veces me fui dando cuenta de que es una canción absolutamente genial, que dura diez minutos pero que si se quiere podría durar treinta, no sobra ni una nota. Es un tema que va creciendo hasta llegar al climax en que todos los músicos tienen su turno para lucirse. Aquí destaca sobre todos, una vez más, la impresionante guitarra de Blakmore y su genial mano a mano con Jon Lord, nos dan uno de los momentos más sublimes del rock que yo haya oído. Constantes cambios de velocidad, giros... prácticamtne son varias canciones en una. Imaginación y virtuosismo a raudales. Hay que oirla, no se puede contar más.
(10/10)4. FLIGHT OF THE RAT (7:51)
Otro de mis temas preferidos, que arranca con fuerza y que te transmite alegría, muy distinta a la que acaba de dejar atrás y muy acertada para no convertir el disco en demasiado oscuro. También dura un buen rato, casi ocho minutos, pero igual que las otras pasa volando (nunca mejor dicho) y dará tiempo a otro despliegue de virtuosismo, que no solamente es instrumental, también de calidad en la composición. Es un derroche de talento e imaginación, que es siempre lo más dificil de conseguir. Una vez más, un solo de piano magistral seguido por otro de guitarra (a cada cual mejor).
(10/10)
5. INTO THE FIRE (3:28)
Después de tanto instrumentalismo viene un turno para lucimiento del vocalista que alimenta su fama de potencia pulmonar y resitencia. Volvemos a otro tema algo oscuro, aunque bastante más corto que Child In Time y que, como no podía ser de otra manera, no terminará sin regalarnos otro solo de guistarra, aunque lógicamente más corto y esta vez sin "pelearse" con el piano.
(8/10)
6. LIVING WRECK (4:27)
LLegados a estas alturas ya se me van agontando los adjetivos. Otra canción en que los cinco músicos están pletóricos al 100%, encajan perfectamente y del que no sobra ni falta una nota.
Quizás aquí el mayor portagonismo se lo lleva el piano y sus latigazos, pero también los habituales secundarios: Ian Paice con una batería dura y seca, aunque muy comedida, y el vibrante bajo de Glover, que se hace notar, dándole más profundidad al tema.
(9/10)
7. HARD LOVIN' WOMAN (6:38)
Según lei en su entrevista, la canción favorita del álbum para Roger Glover, y como también decía él la mas experimental del disco. Jon Lord hace lo que quiere con el piano (vaya crack) incluyendo un solo delirante, muy distinto a los anteriores, para luego hacer una re-entrada y darle el relevo a Blackmore (no podía faltar el duelo...) Mientras tanto el bajo y la batería "sujetan" la canción con un galope continuo.
(9/10)
8. BLACK NIGHT (3:28)
Fue el mayor éxito comercial hasta aquella fecha para el grupo. Publicada originalmente como single fue incluida en ediciones posteriores en el álbum, y al tener yo esa versión posterior, pues la incluyo también en la opinión.
No es una canción tenebrosa como el título sugiere. Lo que tiene sobre todo es un componente más comercial, con más protagonismo a la melodía y al estribillo, muy marcado en este caso. Eso sí, no se alejan del espíritu del disco y completan la octava canción con el octavo solo (no hay ni un tema sin protagonismo para Blackmore) aunque esta vez sólo testimonial debido a la corta duración de la canción. Un tema que se convertiría en uno de los más habituales en sus conciertos y recopilatorios.
(9/10)
Además de la versión "normal" del disco, también puedes encontrarte en las tiendas, si tienes suerte, la Anniversary Edition, con mucho material adicional y curiosidades, además de un magnifíco libreto:
Dos temas nuevos (que merecen la pena):
"Cry Free", no incluido en ningún otro álbum de estudio, tan sólo en alguna recopilación.
Y "Jam Stew", pequeño tema instrumental, que tampoco sale en ningún otro disco.
La version a piano de Speed King (sin órgano, más directa) y un remix del mismo tema a cargo de Roger Glover, así como otros remixes del mismo autor de Black Night y Flight Of The Rat, aunque la verdad variando poco con respecto a los originales.
También incluye para los curiosos varios cortes de conversaciones en el estudio entre los músicos y pruebas de sonido.
Es obligado que te compres esta edición si eres coleccionista del grupo.
En definitiva, uno de los mejores discos de una de las mejores banda que haya parido el invento este del rock. No todo en los sesenta-setenta eran Beatles & Rolling a pesar de lo que a veces parece que quieren transmitirnos.
Existió toda una constalación de grupos, muchos estilos diferentes y una ola de creatividad que fue toda la base para lo que hoy en día se escucha. Toda una diáspora en 40 años hasta crear tantos estilos y etiquetas musicales que uno a veces llega a estar perdido con tantos sub-estilos y sub-sub-estilos.
Esto es ROCK con mayúsculas, aunque algunos le llamen hard-rock para dejar claro que no es pop... Pero el Rock'n' Roll siempre ha sido libertad musical y falta de prejuicios. Precisamente son esos prejuicios a lo que parece se está tendiendo últimamente al etiquetar a todas las bandas ya con su primer disco, queriendo mantener a todo el mundo encasillado en su lugar correspondiente. Pero bueno, esa ya es otra historia y que ahora mismo no viene al caso...
DEEP PURPLE IN ROCK... ¿qué se puede esperar con ese título?
Y por cierto, me encanta la portada.
Muy buen aopinión, conoces bien a mi grupo favorito...Saludos