Durante mi última estancia en Berlín, una noche que volvía a mi hotel tras escapar por los pelos de que unos berlineses perjudicados por el alcohol me agrediesen por ponerme delante de ellos para sacar unas fotos durante una actuación de Molly Luft impidiéndoles ver unos instantes del espectáculo (ver foto para entender su enfado), me llamó la atención un garito situado en la misma calle de mi alojamiento: "Der Klo" (que podría traducirse como "el retrete"). De él salía una despedida de soltera de alemanas grandes, rubias y borrachas riendose, las cuales me dedicaron unos lindos piropos (vale ...
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