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Este libro supuso una auténtica desilusión para mí. Para empezar, redunda en conceptos y cuestiones púramente técnicas (que si los elementos objetivos del tipo, los subjetivos...) así como gran cantidad de paja innecesaria (en la Parte Especial te hace una elaborada distinción entre pornografía dura y blanda, como si realmente fuese un criterio útil, cuando la distinción la conoce todo el mundo). Ausencia de otra doctrina que no sea la suya (útil, que en el aborto este señor compara la Iglesia Católica y las posturas pro-abortistas, pero no alude al tan importante Derecho comparado en la materia) y de jurisprudencia. Para rematar la jugada, un auténtico panfleto ideologizado de izquierda rancia propio de las esferas ocultas de una dictadura de tipo fascistas. Temas como el suicidio, el aborto o la prostitución se hacen imposibles de seguir desde un punto de vista objetivo porque este señor se empeña en imponer sus ideas como si las que rigen el sistema penal español hubiesen emergido de una dictadura y no de un sistema democrático. Un manual, ante todo, tiene que ser objetivo, mostrando todos los puntos de vista, pero sin criticar, empleando palabras como "argumento hipócrita" o "regímenes totalitarios" hacia ciertas teorías doctrinales. Esa conclusión la debe sacar el alumno, y no ser impuesta por ningún texto didáctico.
¿Otras opciones? Cobo del Rosal, aunque quizás es poco claro en algunos temas y excesivamente teórico, y el mejor sin duda, Vives Antón: claro, conciso, con abundante jurisprudencia y exposición sistemática por encima de todo.
19.04.2009 11:24
si tengo que volver a estudiar penal, lo tendré en cuenta.