En la cúspide del fracaso estaba el. Él era la mancha, el grano, el culo del mundo... Él era estúpido, inepto, arrogante, marginado, retrasado, deficiente, cretino, altanero, altivo, engreído, encopetado... nadie le quería. Él era innecesario. Vivía en un "apartamento" de 12 metros cuadrados, sin ventanas, sin luz; Su trabajo era ayudante del repartidor de propaganda de los coches. En la fábrica, todo el mundo se reía de él y de sus sucios arapos. Era el hombre más solitario de la ciudad de Madrid. Ganaba 100€ al mes y tras dos años de ahorro, se dejaba caer por Almería, donde buscaba sin ...
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