Y vuelve a ocurrir. De nuevo, llega muy pronto en el año un libro que no consigue gustarme, a pesar de que sus virtudes sean muy importantes, pero cuando el autor es capaz de arruinarlas debido a un estilo repetitivo y molesto poco se puede hacer. Llevo una racha bastante pobre, hace ya unos cuantos libros que no acabo realmente contento, lástima. Veamos en qué nuevo lío literario me he metido.
EL AUTOR DE “EL CLUB DE LA LUCHA”
La película
El club de la lucha es una obra de culto moderna que solo vi a cachos hace años (sé que es un gran error, porque estoy seguro de que me gustará. Pronto arreglaré ese ajuste de cuentas personal) Hace un tiempo descubrí que, como tantas buenas películas, tiene un guión sacado de una novela del año 1996, la primera que escribió
Chuck Palahniuk , un escritor de Washington caracterizado por su humor cínico y sus críticas hacia los malos hábitos de la sociedad moderna. El otro día decidí buscar
El club de la lucha y alguna que otra novela suya más. Para no ser típico, preferí empezar por una menos conocida,
Diario. Una novela (2003), cuyo argumento me llamaba la atención incluso más que la de su primera y más famosa publicación.
ARGUMENTO: CURIOSO DIARIO
El libro está escrito con la estructura simple de un diario, es decir, cada capítulo es una fecha.
Aunque el autor es hombre tiene protagonista absoluta femenina y se llama
Misty Marie Wilmot (
Kleiman de soltera. ) Es una mujer de cuarenta y un años cuyo marido,
Peter ha quedado en coma tras intentar suicidarse inhalando gas dentro del coche familiar. Para rematar la faena, ha dejado extrañas pintadas en muchas casas vecinales la isla turística
Waytansea , donde ellos viven. Para sacar adelante a su hija de doce años,
Tabitha , Misty tiene que vender la casa familiar y trasladarse junto a su espantosa suegra,
Grace , a vivir al hotel de la isla, donde Misty trabaja de camarera. Ella siempre quiso ser pintora (estudió arte junto a su marido), pero ya no cree que su sueño se cumpla nunca.
Misty decide escribir un diario para que él lo lea si alguna vez despierta. Será un escrito donde se desahoga y le reprocha su cobardía y muchas más cosas. Algo así como un Cinco horas con Mario pero mucho más actual e informal.
Todo el mundo sufre su propio tipo de coma.Irá atrás en el tiempo para recordar su pasado juntos y le cuenta qué investiga la policía de las pintadas en las casas, así como algunos hechos extraños que empiezan a ocurrir a su alrededor, justo a la vez que ella empieza a pintar otra vez.
Si la tristeza fuera inspiración, Misty debería estar en su apogeo.GÉNERO INDEFINIDO, RECURSOS EXASPERANTES
El argumento puede dar pie a creer que es un libro con una carga humana muy depresiva, pero no lo es tanto. Lo cierto es que tampoco es divertido, ni presenta el humor negro que me prometía la información previa que había leído sobre Chuck Palahniuk. Es un ejercicio literario con bastante drama intercalado con un misterio lioso, rozando a veces lo incomprensible.
A pesar de que el lenguaje de este autor es de lo más sencillo, con frases cortas y poca retórica, es un libro incómodo de leer, por muchas razones.
Por ejemplo, la protagonista habla en presente (algo poco frecuente en las novela y rarísimo tratándose de un diario). Además se refiere a sí misma desde “fuera”, como si ella fuese otra persona. Esto es un lío de explicar, así que ahí va un ejemplo:
Cuando Misty cierra los ojos, juraría que por dentro tiene la cabeza al rojo vivo.
Lo lógico sería:
Cuando he cerrado los ojos, hubiese jurado que por dentro tenía la cabeza al rojo vivo.También lo hace con los demás personajes, sobre todo con Peter, aunque en esos casos lo “corrige” inmediatamente y pasa a la segunda persona:
Así es como Peter le pidió matrimonio. Así es como me pediste matrimonio.Es decir, repite las mismas ideas en dos formas personales diferentes. Y lo hace mucho. Un detalle irritante, ¡que no se diga que no nos obliga a revisar nuestros conocimientos gramaticales!
Al cabo de unas cuantas páginas se capta todo este barullo absurdo que monta el autor, pero al principio es confuso y desesperante.
Hablando de desesperarse, hay otros recursos curiosos pero brutalmente repetitivos. Habrá gente que los considere una genialidad, pero a mí me sacaban de quicio.
- Cada vez que Misty quiere enfatizar algo, dice
Solamente para que conste en acta… (y lo que sea) Ocurre más de una vez por capítulo (y hay capítulos para aburrir)
- Compara sus estados de ánimo con la meteorología.
- Hasta se atreve el autor a juntar recursos y obligarme a ejercitar el autocontrol para no estampar el libro:
Solamente para que conste en acta, el tiempo hoy es tranquilo y soleado pero el aire está lleno de mentiras
- Desde el principio y casi hasta el final, no hace más que aludir a los músculos faciales encargados de las expresiones. Quedaría muy bien como detalle cultural aislado, pero la sobrecarga de tanto término anatómico impide que me interese por aprender de los corrugator o los triangularis. Qué pena.
Mientras Misty está en plan Mujeres desesperadas total, intentando comprender a Peter y alucinando además con su recuperada musa pictórica, el argumento se tambalea yéndose por unos derroteros que casi me hicieron abandonar. Hay un momento en que no entiendo muchas cosas: por qué Misty se enamora de un hombre que ya desde joven era un patán que se atravesaba el cuerpo con broches; por qué seguía con él después de engañarla de mil maneras hasta dejarla embarazada; o por qué su hija es tan infantil a pesar de su edad preadolescente.
Aunque tarde, a aproximadamente una quinta parte del final, hay un giro extraño que no salva el libro pero que al menos me reenganchó. Entra en otra dinámica, donde aparece una variante supuestamente paranormal que evidentemente no puedo decir en qué consiste, pero sí compensa tanto realismo absurdo que me estaba desquiciando.
Aunque sea poco arriesgado, en este caso prefiero el recurso típico de “cuando no entiendas algo, es magia”
DESCRIPCIONES Y ARTE
Como aspecto positivo importante me ha sorprendido lo bien que Palahniuk ambienta las escenas. Imaginaremos fácilmente el ambiente veraniego y turístico de la isla ficticia Waynasea.
El carácter frenético de la protagonista la convierte en una buenísima observadora y eso se traduce en descripciones con muchas capas de detalles, desde el aspecto de muebles o paisajes hasta los colores, olores, pequeñas imperfecciones en los aspectos físicos, fragmentos de objetos…
También es un escritor que demuestra talento a pesar de enfocarlo junto a tantas manías de estilo. A veces no me queda más remedio que perdonarle tanta irregularidad cuando me encuentro expresiones como:
Lo que no te enseñan en la clase de teoría del arte es que un elogio demasiado grande puede doler más que una bofetada en la cara.O esta:
Es muy duro olvidar el dolor, peor es más duro todavía recordar la dulzura. La felicidad no nos deja cicatrices. Apenas aprendemos nada de la paz.Si a pesar de todo dejásemos por imposible la historia, al menos son rescatables sus aportaciones culturales. Aprendemos muchos detalles de historia o de la "ciencia" llamada grafología (interpretar la personalidad a partir de los trazos en las letras al escribir.)
El autor también hizo sus correctas investigaciones sobre arte. Hay cantidad de información extra que intercala en numerosas ocasiones dentro de la historia principal. Por destacar los detalles que recuerdo y me gustaron más:
- La Mona Lisa no tiene cejas porque Da Vinci las hizo con pintura más húmeda que el resto del cuadro y un restaurador las borró.
- El Greco tenía astigmatismo y por eso distorsionaba la proporción de sus personajes en los cuadros.
- Paganini, el mejor violinista de la historia, parecía un muerto viviente cuando tocaba, pues sufría de tuberculosos, sífilis, osteomielitis, piedras en el riñón y síndrome de Ehlers-Danlos, una enfermedad congénita que volvía las articulaciones anormalmente flexibles.
- Goya se quedó sordo, entre otros males, por ingerir plomo de sus compuestos pictóricos.
- Stendhal se desmayó al contemplar la belleza de una catedral en Florencia, y dio su nombre a un síndrome psicosomático que provoca arritmias o vértigos al abrumarse uno ante el arte de elevada belleza.
CONCLUYENDO
El libro es corto, no se hace pesado, se aprenden algunas cosas interesantes y el autor escribe bien, pero de tan peculiar acaba siendo raro en plan molesto. Me ha resultado muy anticlimático y nada empático por culpa del estilo.
Ahora ya no tengo tantas ganas de leer El club de la lucha por si acaso también tiene el estilo tan marcado y con tantos detalles desesperantes. Además sé que esa historia juega con la retrospectiva y las confusiones temporales. No sé… no sería la primera vez que me hago “fan” de un autor cuyo primer acercamiento me decepciona. Dejaré pasar un tiempo, o directamente paso y recupero la película.
¿Stendhal cayéndose ante la belleza de un edificio? diossmio... que gente mas rara. Intentaron (y no lo consiguieron) que me leyera una novela suya, que tío mas pesado jajaja. Saludos Pesi