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Copenhague es la ciudad de las mil torres, de maravillosos parques, divertidos parques de atracciones, canales, museos de arte moderno, casas tradicionales de madera en vivos colores, castillos de cuento de hadas y un área comercial única como es Stroget. Su símbolo, la Sirenita, no merece el largo paseo (al menos ahora que ya le han vuelto a poner la cabeza en su sitio, descabezada ganaba bastante). Puestos a quedarse con una estatua prefiero sentarme en las rodillas de la de Andersen en la Plaza del Ayuntamiento.
Goza de buenas comunicaciones con otras capitales nórdicas tanto en ferry como en tren. Con la inauguración del nuevo puente de Oresund que la une con la ciudad sueca de Malmo viajar a Suecia es aún más fácil.
Copenhague es la ciudad de la Carlsberg (posiblemente, la mejor cerveza del mundo, o eso dicen ellos) y una visita a su fábrica es obligada. Allí se pueden probar las numerosas variedades que comercializa la marca, así como las cervezas especiales de Pascua y Navidad con la que los daneses celebran las fiestas.
El Tivoli es un clásico que sólo abre en verano y en navidades. Se encuentra situado en el centro de la ciudad. Al norte se encuentra Bakken, al que se considera el parque de atracciones más antiguo del mundo.
Para entenderse no hay problemas sabiendo inglés o, incluso, alemán, ya que los daneses tienen muy buen nivel de idiomas. La gente puede resultar un poco seca en apariencia, pero son bastante amables y, cuando se sueltan, muy curiosos y agradables.
La noche se puede vivir en cafés acogedores, en los bares de Nyhavn o en los clubs de la zona nueva. Por supuesto, la noche hay que regarla con Carlsberg, Tuborg o cualquiera de las otras marcas danesas. Cuidado con el Aquavit, sólo para paladares muy curtidos. Es una ciudad cara, aunque no llega al extremo de Estocolmo u Oslo. Comer fuera no sale precisamente barato. También se puede visitar Lousiana, un proyecto utópico en medio de una gran urbe que aún perdura.
Copenhague es puerta de entrada para el resto del país. Recomendaría ir a Riga (poblado vikingo), Odense (encantadora zona vieja), Aarhus (segunda ciudad del país, mucha vida universitaria) y Skagen (donde el Báltico y el Mar del Norte juntan sus aguas en un maravilloso espectáculo de olas batiendo entre sí).