Este hotel fue el alojamiento que escogimos para nuestra estancia en Disneyland Resort Paris y he de decir que era exactamente tal y como habiamos visto tanto en los folletos del Corte Inglés, donde contratamos el paquete hotel + entradas al parque, con lo cual no hubo sorpresas a la llegada al mismo, dato a tener en cuenta porque nos pasó por ejemplo un día que dimos un paseo hasta el hotel Santa Fe que el aspecto exterior distaba muchísimo de cómo lo habíamos visto en los folletos, y nos alegramos un montón de no haberlo elegido como alojamiento...(estaba como bastante dejado por lo menos exteriormente...).
Mi intención es relataros mi experiencia en todos los ámbitos que pueda para proporcionaros unas buenas referencias en caso de que penséis en visitar el parque Disneyland en París y estéis ojeando los hoteles.
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APARIENCIAS
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A nivel externo sorprende no encontrarse con el típico hotel centralizado en un único edificio sino un montón de pequeños edificios de 2 alturas máximo dispuestos formando un poblado vaquero a ambos lados del edificio central donde se encuentra la recepción.
Antes de seguir deciros que cada edificio está identificado por un nombre y un número que lo hace de fácil localización dentro del plano que está vuestra disposición en la recepción del hotel, así que tranquilidad porque todo el mundo encontrará antes o después su habitación...
El edificio donde se encuentra la recepción a pesar de ser de dos alturas, al igual que el resto, solo dispone de una planta así que el techo queda a una altura bastante importante y da la sensación de un gran espacio abierto, algo que se agradece. Para completar la ambientación de todos modos hay unas lámparas enormes que cuelgan del techo así como unas alfombras típicas tejanas en los laterales de la estancia, os dejo alguna foto al final para que os hagáis una mejor idea de lo que os cuento.
Anexos a la recepción encontraréis situados de frente a la puerta de entrada a mano izquierda el bar y dos espacios de restaurante; y a la derecha la tienda y una sala de juegos.
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RECEPCIÓN
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Lo primero decir que a pesar de llegar por la mañana al hotel no es hasta las 15h cuando entregan las llaves de las habitaciones, en nuestro caso al ir desde París sin prisas aprovechamos la mañana en París para dar una última vuelta y salimos hacia el parque a mediodía con la intención de llegar sobre las 14.30h (es muy cómodo llegar desde París en el RER A por unos 8€ aproximadamente).
El RER te deja al lado de las paradas de autobús gratuitas asi que es muy cómodo llegar al hotel con la maleta en el autobús (hay cada 10-15 minutos) y para las 14.45h ya estábamos hablando con el chico de recepción para hacer el check-in en el Cheyenne. Tuvimos suerte porque entre el tiempo que nos llevó hacer el registro y que nos explicaran todos los detalles nos dieron las 15h y ya nos pudieron entregar la llave, así que nos tocó muy cerquita del edificio de la recepción, lo que es una suerte sobre todo a la hora del día de partida para acercarte en un periquete a la consigna por la mañana para dejar las maletas (¡¡con lo que pesan!!).
En la recepción nos atendieron a medias entre inglés y español pero el chico fue muy amable y se esforzó todo lo que pudo y más por hacerse entender, en general
todo el trato que hemos tenido con la gente de organización del hotel ha sido muy correcto y sobre todo los chicos del comedor te hacían sentirte de la familia gastándote bromas todo el rato...bueno, vuelvo a la recepción que si no me voy liando y ¡así no se puede seguir en orden con la opinión!.
En la recepción te hacen entrega de un sobre con toda la documentación importante durante tu estancia en el parque, que incluye las entradas permanentes para todos los días con entrada y salida independiente del sello ese transparente tan famoso, planos de los dos parques (Disneyland y Studios), cupones de comida si se han contratado, programación adicional del parque, horarios de espectáculos, etc. Además te proporcionan un plano del hotel ya que está distribuido en pequeños edificios de dos alturas simulando un pueblo del oeste.
Por cierto, en el momento de registraros se deciden las horas para el desayuno del resto de días, os recomiendo desayunar (u os arrepentiréis) pronto aunque os detallo las razones para tomar esta decisión más adelante.
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HABITACIÓN
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La habitación que nos asignaron fue la 1772, en la planta superior del edificio de nombre Sitting Bull y con vistas a la calle que cruza el recinto del hotel. Para mi gusto la ubicación era perfecta ya que se encontraba cerca de la recepción, y no tuvimos que recorrer todo el hotel con la maleta a cuestas con lo que pesaba, aunque es un detalle sin importancia realmente y lo de menos...(sólo que a estas alturas ya llevábamos una quincena en París así que imaginad cómo íbamos de cargados).
Bueno, volviendo a la habitación deciros que se compone de una cama de matrimonio no demasiado grande (yo creo que no llega a 1,35cm), y dos literas a un lado, genial para las familias con niños pero en nuestro caso hubiéramos preferido otra cama enorme para descansar..
El resto del mobiliario lo componían una cómoda doble de seis cajones (tres y tres) sobre la que estaba colocada la televisión, que sería de 15 pulgadas pienso yo; una silla, una lámpara en forma de bota tejana (muy original); un zapatero sobre el que descansaba un calefactor de agua para infusiones y una balda junto a una barra con perchas para colocar la ropa (esto es lo que menos me ha gustado porque la falta de un armario considero que te resta intimidad a la hora de deshacer la maleta durante tu estancia).
¡Ah! La habitación dispone de un teléfono con teclas marcadas de acceso directo a distintas opciones como reservas de restaurantes, recepción, alarma, información sobre el parque, etc. y el mando a distancia está unido mediante un tirabuzón a la pared (supongo que se lo habrán llevado algunos huéspedes en alguna ocasión y esto les ha parecido una solución).
El cuarto de baño es pequeño pero está completo, enchapado hasta la mitad con pequeños azulejos de color claro y la mitad superior decorada con motivos vaqueros de colores sobre fondo claro. Dispone de una encimera de lado a lado con lavabo en el centro de la misma (esto sí que me gusta, tener sitio para dejar el neceser de ambos), el retrete y una bañera con cortina cuya ducha tiene función de masaje (chorro). Por cierto, el primer día encontraréis dos jabonetas de tocador de Mickey pero no esperéis que las recambien durante vuestra estancia aunque las uséis, simplemente cambian las toallas.
Para terminar con la habitación deciros que en la televisión encontraréis en el canal número 3 información sobre el parque en italiano y español que se van alternando, aunque en nuestro caso casi siempre pillábamos el primero así que ya al final cuando veíamos a Mickey le llamábamos "TOPOLINO!!!!", y en el número 16 la primera cadena de televisión española, bueno, realmente se trata del canal internacional...
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RESTAURANTE
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En este punto no sabría con exactitud qué valoración dar, os explico, de los cinco días que pasamos allí simplemente desayunamos dos días en el hotel y comimos un día; cierto es que la primera noche intentamos cenar pero nos fue imposible asi que desistimos para el resto de días...
Antes de comentaros mis experiencias con el restaurante os informo de los detalles:
- El desayuno es de tipo buffet, está incluido con el alojamiento y básicamente consiste en bollería, algo de jamón york, y salami, queso, nocilla, mantequilla, mermeladas, yogurt natural, macedonias y cereales. Todo esto acompañado de zumo de naranja (de polvos), café, chocoloate o leche de máquina.
- La comida y la cena también son de tipo buffet, el precio es de 22€ incluyendo la bebida (agua de 50cl o refresco excepto la cerveza que es de 33); o sin bebida por 20€. También están incluidos un montón de postres todos riquísimos.
Allá voy con los detalles de las experiencias en el comedor del Cheyenne:
1. Primer desayuno.
Este fue justamente el segundo día en el parque y tuvimos que escoger las 7:45h para desayunar ya que el otro turno era a las 9:30h y nos parecía excesivamente tarde dadas las ganas con las que llegábamos y el hecho de que queríamos aprovechar a tope.
Cuando llegamos había una pequeña cola a la entrada del buffet pero como era muy pronto se podría decir que estábamos casi en familia ante lo grande que resulta el comedor, así que no tuvimos problema ni para coger la comida ni para encontrar una mesa para sentarnos.
2. Segundo desayuno.
Era nuestro cuarto día en el parque, y como lo tuvimos que escoger el día de llegada seleccionamos las 9:30h para acudir al comedor (más que nada por darnos una tregua de madrugones) y nada más poner un pie dentro del mismo comprendimos el terrible error que habíamos cometido. No os podéis imaginar la odisea que supuso encontrar una mesa, y mucho más aún coger algo para desayunar; estaban todas ocupadas y lo peor era que las que se libraban quedaban al instante huérfanas de sillas y se convertían en un apeadero de platos sucios, bandejas, tazas y otros utensilios y basuras varias. Por otro lado, tampoco podíamos acceder a tomar café ni siquiera ya que ¡no quedaban ni una taza ni un vaso limpio!, bueno, el caso es que era tal la desorganización y el desorden que incluso junto a las máquinas de café había tazas sucias (ya usadas). Fue un desayuno desesperante y cargado de mal humor, así que os recomiendo asistir lo más pronto posible a desayunar para evitar situaciones de este tipo sobre todo si vais con niños pequeños.
3. Comida.
En este caso decidimos ir a comer al hotel después de comprobar que todos los restaurantes del parque que no eran de hamburguesas o comida rápida se encontraban a rebosar y una vez habíamos decidido que por la tarde visitaríamos los "Walt Disney Studios", así que nos fuimos
directamente al Cheyenne para comer.
La experiencia no pudo ser mejor, y es que el comedor estaba prácticamente vacío, y lo teníamos todo preparado, limpio y ordenado para disfrutar de nuestra comida.
Fue genial, nos cobraron a la entrada del comedor los 44€ correspondientes(elegimos con bebida) y nos pusieron un sello del hotel en la mano para marcar el acceso libre al buffet desde la zona de mesas.
Se trataba de las mismas planchas que para el desayuno pero ahora estaban llenas de comidas principales, como por ejemplo: arroz blanco, arroz picante, pollo frito, mousse de chocolate, carne asada, ensaladas, mousse de chocolate, tarta de piña, yogurt, pastel de fresa, etc..Además había varias sopas a elegir y alguna comida en estilo mejicano.
Lo cierto es que a primera vista se pierde algo de tiempo en ir a comer al hotel pero para nosotros fue un oasis entre la marabunta de gente del fin de semana que invadía el parque y nos permitió comer con calma y sin demasiado bullicio, además ya que ibamos a tener que esperar por una mesa en un restaurante dentro del parque pues mejor invertir el tiempo en comer tranquilamente.****************
CARENCIAS
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El hotel no dispone de servicio de lavandería en recepción ni en la habitación, sino que existe un edificio del mismo nombre (LAUNDRY) donde se encuentran tanto una par de lavadoras como una secadora y una máquina de hielos que funcionan con unas fichas que debéis adquirir en recepción al precio de 2€ la ficha.
No os puedo indicar qué tal funcionan porque no las usamos aunque tenían un aspecto limpísimo y parecían nuevas, supongo que será debido a que no son muy utilizadas..
En el caso de la tienda del hotel, y que alguien me corrija si me equivoco, se echa de menos un probador donde puedas mirarte las camisetas que venden, por ejemplo, yo estuve a punto de cogerme una el último día pero me parecía un rollo andar para adelante y para atrás así que al final la dejé allí.
Además, las tallas están bastante desfasadas y no es igual una talla 8 en una camiseta con un dibujo X, que otra con un dibujo Y, en fin, un poco lío si quieres traer alguna camiseta para regalar..hay que tener un buen ojo para acertar..¡yo por suerte lo tuve!
Otra carencia importante para nosotros es que en caso de lluvia el hotel no dispone de un buen salón donde poder estar, que sería algo muy útil para no tener que meterte en la habitación, ya que la sala de juegos que tiene resulta mínima en cuanto a espacio y está situada junto a la tienda..
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CONCLUSIONES
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E l hotel Cheyenne es un buen hotel si tenéis pensado hacer poca vida en el hotel (que realmente es mínima la que se hace), y además es muy recomendable tanto por su precio como por su ambientación vaquera recreando un pueblo del oeste, sin embargo, y teniendo en cuenta el clima lluvioso en el que se sitúa el parque Disney yo en caso de que repita me voy a decantar por un hotel con algún servicio adicional como la piscina climatizada; y es que teniendo en cuenta que el parque cierra a las 19h nos hubiera venido genial como entretenimiento hasta la hora de cenar y para relajarnos un buen rato.
El hotel Cheyenne lo más que tiene para entretenimiento son unas bicis de cuatro plazas a 8€ los 20 minutos, con lo que ni siquiera te da tiempo de ir un poco lejos porque enseguida tienes que volver, y por supuesto en cuanto caen cuatro gotas dejan de estar disponibles.
Por lo demás, y en cuanto al restaurante creo que queda todo dicho, así que os dejo unas fotos tanto del recinto como de la habitación para que os hagáis una idea más completa.
12.08.2009 09:42
Pues creo que en probable que compruebe in-situ tu opinión.. así que mil gracias!
31.03.2008 21:30
Elegí los horarios del desayuno después de leerte y fue un acierto, gracias
14.11.2007 12:46
Muy buena opi!! ;) Las dos veces que he estado en el parque me he alojado en este hotel y la verdad que no tengo quejas. Bueno sólo una, que la última noche la ventana no cerraba y pasamos un poco de frío... Por lo demás todo bien. Me gustó sobretodo el tipo de hotel que hace que estés inmerso en la fantasía que acompaña a todo el parque. A nosotros 2 días nos dieron la opción de desayunar directamente dentro del parque y fue todo un lujo porque ya estabas dentro antes de que abriesen. Un saludo!!