Para nuestra estancia en Eurodisney en noviembre elegimos el hotel Santa Fe, el más barato de los que se encuentran en el parque.
Por si no lo sabéis, en los parques Disney hay siete hoteles temáticos:
.- Disneyland hotel: de lujo. Se parece a un palacio y está a las puertas del parque
.- El New York, inspirado en el Nueva York de los años 20. Su categoría es Primera Superior
.- El Disney's Newport Bay Club, inspirado en los hoteles y mansiones de la costa este norteamericana. Su categoría es Primera
.- El Disney's Sequoia Lodge, inspirado en las cabañas de los parques nacionales norteamericanos. Su categoría es Primera
.- El Cheyenne, que recuerda a las películas del oeste. Categoría Familiar
.- El Santa Fé, inspirado en los poblados de Nuevo Méjico. Categoría Familiar.
.- El Davy Crockett Ranch: cabañas de madera e inspiración en las reservas indias. Categoría Ocio y Descanso.
Salvo el Disneyland hotel, que se encuentra a la entrada del parque, los demás están situados entre 10 y 20 minutos andando. No obstante, hay un servicio regular de autobuses gratuitos que recogen a los huéspedes a la puerta del hotel y los dejan en la misma puerta de los parques ( y viceversa). Únicamente, se exceptúa el Davy Crockett Ranch, al que es necesario acceder mediante coche particular.
Las diferentes categorías se reflejan, lógicamente, en el precio que, del más caro al más barato, se puede hasta doblar.
La elección dependerá de las posibilidades financieras pero, desde mi propia experiencia, os digo que no os dé miedo elegir el más barato porque tiene una muy buena relación calidad-precio. Los hoteles en Francia, por debajo de lo que aquí son 4 estrellas, nos pueden dar desagradables sorpresas. No tengáis ese miedo con el Santa Fé porque está muy bien y, dado lo caro que en general os va a salir la estancia en Disneyland, en mi opinión, no es necesario pagar más por un hotel de mayor categoría porque éste ha cumplido todas mis expectativas e incluso más
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ASPECTO DEL HOTEL
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El hotel Santa Fé imita un pueblo de Nuevo Méjico, situado en la carretera 66.
Antes de entrar, si lo hacemos en coche (como fue nuestro caso), debemos pasar una barrera donde hay un guarda en una garita. Tras decirle que tenemos una reserva en el hotel, abre la barrera y nos indica dónde podemos aparcar.
Hay una zona de aparcamiento situado a la entrada del hotel y otra zona en el interior, a lo largo de los edificios de habitaciones.
Nosotros dejamos el coche en el primer aparcamiento, el de la entrada y allí estuvo durante tres días. Desconozco si el aparcamiento está o no vigilado; únicamente puedo decir que nuestro coche permaneció intacto durante toda la estancia.
Enfrente del aparcamiento, vemos un gran cartel con una foto de Clint Eastwood. A su lado, aparece dibujada la carretera 66, señalizando los diferentes pueblos y ciudades por los que pasa.
Debajo del cartel se encuentra la entrada. En la parte de la izquierda hay una habitación donde se puede dejar el equipaje, tanto el día de llegada hasta que nos den habitación como el día de salida (si ese día también disponemos de entradas para los parques).
En el edificio de la derecha está la recepción. A la derecha, para recién llegados; a la izquierda para los que se van y para solicitar información.
El registro fue, en nuestro caso, muy sencillo. Antes de llegar al mostrador propiamente dicho, hay una mesa donde enseñas los tickets con la reserva y, según tu idioma, te desvían a una u otra cola. En teoría, hay personal que habla los idiomas más comunes, entre ellos el castellano, con lo que os pueden atender en vuestro propio idioma. El día que llegamos nosotros sólo había dos personas atendiendo al público, ninguna hablaba español y nos atendió la que hablaba francés ya que nosotros nos entendemos en dicho idioma.
El registro fue muy rápido. En apenas cinco minutos ya teníamos la llave de la habitación (tipo tarjeta magnética) y un sobre con plano del hotel, de los dos parques y calendario de actuaciones.
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INSTALA CIONES
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De la zona de recepción sale un pasillo que lleva al restaurante. A lo largo de ese pasillo hay otras salas: sala de juegos, baños, tienda y bar Río Grande.
En la sala de juegos podemos encontrar diferentes tipos de máquinas de juego: tipo motos y coches que simulan conducir, juegos de disparos, etc…
La tienda tiene, más o menos, los mismos productos que podemos encontrar en las tiendas de los propios parques y, eso es importante, al mismo precio. Así que, para no ir cargados con paquetes, es una buena opción mirar si lo que interesa lo tienen allí y así no andar todo el día con bolsas y paquetes.
El restaurante se llama La Cantina. Yo tenía reservada habitación con desayuno y eso es lo que hicimos en el restaurante: desayunar. Lo primero que os señalaré es que, en el momento de la recepción, os indicarán tres turnos para el desayuno y debéis elegir uno de ellos. Ello es debido a la gran clientela que tienen y una forma de distribuirnos para que no vayamos todos juntos a desayunar. A mí me aconsejó la propia chica elegir el turno de 7.45 a 8,45, porque los demás estaban a tope de gente.
En el momento de registro, te dan un ticket por cada uno de los días en que tienes derecho al desayuno. Se entrega a la mujer que está en la entrada.
El restaurante es gigantesco. A pesar de ello y, aún habiendo elegido nosotros el turno supuestamente menos solicitado, la afluencia de clientes es enorme y no hay que moverse un poco para encontrar mesa. No es que no la vayáis a encontrar, porque hay muchas, pero vamos, que a simple vista no se ven demasiadas vacías.
El desayuno es tipo bufett. Cada uno coge una bandeja, platos y cubiertos y se va sirviendo; lo que quiera y cuantas veces quierat.
Básicamente, el desayuno consiste en bollería: croissanes, napolitanas, bollos de pan, etc…; queso, mantequilla, mermelada, crema de chocolate para untar, cereales y queso fresco y, en el sector embutidos, únicamente jamón de York y mortadela.
No es que sea muy variado pero la calidad es buena. Lo que hay está muy rico.
Las bebidas se encuentran cerca de las mesas. Hay zumo (artificial y con mal sabor), bebida chocolateada, café y té. Igualmente, os podéis servir las veces que queráis.
Se desayuna bien y en cantidad.
En una esquina del restaurante hay una zona de juegos gratuita para los más pequeños que se llama Casita Bandidos.
Las habitaciones están distribuidas en varias construcciones, de dos, tres o cuatro alturas. Entre ellas hay caminos, bordeados de jardincillos y cerca de cada grupo de edificios, hay una máquina con bebidas.
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LA HABITACIÓN
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Todas las habitaciones están preparadas para cuatro personas y constan de dos camas dobles, sin posibilidad de poner camas supletorias.
Las camas son enormes, me imagino que de 1,50.
Están separadas por una mesilla en la que hay un teléfono y el mando de la televisión. La colcha está inspirada en motivos aztecas, lo mismo que la moqueta. Eso le da un aire original
Enfrente de las camas, hay una mesa, con escritorio y la televisión. Asimismo, hay dos espejos: uno como repujado en plata y otro con marco de madera azteca.
No hay armario. Hace sus veces, un hierro de pared a pared, del que cuelgan perchas.
La habitación tiene un tamaño normal: ni grande ni diminuta; suficiente para pasar unos días.
Es exterior: la nuestra tenía dos ventanas ya que hacía esquina.
El baño es completo: bañera grande, lavabo y WC.
Lo peor los artículos de cortesía que suelen dejar en el baño: sólo había dos jabones metidos en una cajita con la cara de Mickey y un gel de baño (también con motivos de Mickey) de 50 ml. Yo lo guardé todo nada más llegar pero, al hacer la habitación, el día siguiente no repusieron existencias. El gel, desde luego, insuficiente para 3 personas y una estancia de 3 días. Además, con lo bonito que es el envase da pena gastarlo y yo me lo traje de recuerdo.
Había calefacción y muy buena; se estaba muy a gusto en la habitación.
En fin, que no me arrepiento de haber elegido este hotel. No dudo que los demás estén mejor (supongo, ya que son de más categoría y más caros) pero éste está suficientemente bien: el estado de la habitación y de las instalaciones era bueno, todo estaba muy limpio y cuidado, el personal muy amable y un precio asequible. Desde luego, si tuviera que volver, lo elegiría de nuevo.
24.03.2011 22:28
Qué manía tienen los franceses de poner moquetas en los hoteles... Enhorabuena por el diamante. Un besazo.
11.12.2008 23:15
Nosotros estuvimos en enero de este año, pero fuimos al New York, y también está muy bien. Lo único que le veo al Santa Fe es lo de la falta de armario. Saludos.
22.04.2008 17:23
Muy buena tu opinión. Felicidades por el diamante. Un saludo.