EL JUEGO EN LA ACTUALIDAD:
¿Quién se hubiera imaginado el impacto que provocaría el uso de la informática en todas las áreas? Precisamente, el juego es un aspecto de la vida que se revolucionó con el uso de la tecnología. Hoy, esa sensación de ser reconocido por los demás como un buen jugador, por ganarle a la máquina o a otra persona ha rebasado los espacios tradicionales de los salones de videojuegos; gente de todo el planeta pasa horas y horas en sitios de Internet navegando en la página de su juego de mesa favorito.

Jugar resulta tan agradable que todos pueden llegar a convertirse en verdaderos adictos. Tal vez sea porque, al hacerlo, se prueban las habilidades y se obtiene un resultado concreto. El atractivo de los juegos informáticos radica en las características del medio: versátil, interactivo, capaz de integrar diferentes tipos de símbolos. Exige una actuación constante y una continua actividad mental y motriz. Sin embargo, su utilización debe hacerse con moderación y sentido común.
Los juegos que nos ofrecen las nuevas tecnologías presentan limitaciones respecto de lo que se supone que tiene que ser y, por lo tanto, su uso debe ser mesurado.
DOMINÒ:
Los primeros restos arqueológicos relacionados con el actual juego del dominó proceden de Caldea y tienen más de 4.000 años. Aunque el dominó actual parece tener su origen en China y es un descendiente de los juegos con dados de seis caras.
Este juego es uno de los más arraigados y populares de cuantos se practican en toda la geografía española y latina. Actualmente se cuenta con una notable cantidad de variantes, pero todas giran alrededor de unas reglas generales consideradas la madre de todos los dominós.MATERIAL:
28 fichas, generalmente blancas por la cara y negras por el revés, y usualmente de marfil, madera o plástico.
OBJETIVO:
El objetivo consiste en lograr colocar todas las fichas antes que los demás o, en caso de que la partida quede cerrada, hallarse en posesión de la menor cantidad de puntos posibles.
VALORACIÒN DE LAS FICHAS:
Por su cara blanca las fichas están divididas por la mitad firmándose dos cuadrados, cada uno lleva marcados de 1 a 6 puntos o ninguno. Cada conjunto de siete fichas con igual notación se denomina "palo". La suma total de los números es de 168.
DESARROLLO:
La partida de dominó más usual es aquella en la que participan cuatro jugadores distribuidos por parejas, que se deciden al azar descubriendo fichas del montón y apareándose las de mayor número o por acuerdo previo. Las 28 fichas se colocan boca abajo dejando hacia arriba la parte negra; se mezclan y cada jugador toma siete.
Los participantes colocan frente a sí las siete fichas en posición vertical, de manera que no puedan ser vistas por los demás.
En la primera partida abre el juego el que tenga el seis doble, depositando esta ficha sobre la mesa cara arriba. Acto seguido tirarà el jugador situado a su derecha. Podrá utilizar cualquier ficha que en uno de los lados tenga un 6, por ejemplo: 6-2. El siguiente podrá tirar una ficha con un seis y colocarla junto al seis-seis, o una con un dos; en este caso la pondrá junto a la ficha puesta por su predecesor.
Se sucederán los turnos de tirada en sentido opuesto a las manecillas del reloj. Si en algún turno el jugador no tiene ficha para colocar, pasa y cede el turno al siguiente. Cuando ninguno de los jugadores pueda tirar una ficha se dice que la partida ha quedado cerrada. Las parejas suman los puntos de las fichas que les hayan quedado por incorporar y ganará la que menos puntos tenga. La partida acaba cuando un jugador coloca todas sus fichas, es decir, cuando domina el juego. Será cuando se sumarán los puntos que totalice la pareja perdedora y se anotarán como ganancia de sus oponentes. En el caso del cierre, la pareja perdedora acumula todos los puntos resultantes, mientras que la ganadora se los anota como beneficio.
Se fija inicialmente una cantidad de puntos que se tienen que conseguir en el número de partidas que sean necesarias, llegando por ejemplo a 300 puntos o a 30 si se cuenta por docenas.

En el dominó es muy importante medir el juego de los demás tomando como base las fichas que uno mismo posee, las expuestas en la mesa y el comportamiento en las tiradas. Es igualmente importante intuir las fichas que tiene el compañero para apoyarse mutuamente y no cortarle o dificultarle el que pueda ir colocando las suyas. Una vez finalizada una partida inicia la siguiente el jugador que queda a la derecha del que lo hizo anteriormente.DOMINÒ CHINO: existen notables diferencias entre el Dominó Chino y el que se practica en el mundo occidental. En la versión china se juega con 32 fichas, once de las cuales, llamadas "series civiles", están repetidas.
Hace bastante tiempo que no juego al dominó tradicional, el que he explicado en la opinión. Es que ahora vienen también variantes infantiles, y como en casa siempre hay chicos, jugamos con frutas, princesas y príncipes, animalitos, etc.…y claro, también le estoy enseñando a Juanita, aunque es muy chiquita todavía. La de partidas que voy a perder con ella…