Hace unos 5 años, nuestro descampado del barrio fue tapiado. Un descampado en el que yo me pasaba horas con mi bicicleta cuando era peuqeñaja. Me encantaba ir corriendo por el barro de camino a mi colegio (El Liceo Francés) mientras mi padre me gritaba que ibamos a llegar tarde. ¿Por qué tenían que poner vallas en mi precioso descampado? También pusieron un cartel gigante: Apertura de Palacio del Hielo en 2002. ¡JA! En realidad, entre huelga y huelga por fín abrieron el centro el año pasado, en diciembre del 2003.
El centro comercial, que en un principio era un espacio que iba a estar dedicado exclusivamente al deporte, tiene innumerables tiendas de ropa, restaurantes, bares, una pista de hielo (nada fuera delo normal, por cierto) y 15 SALAS DE CINE.
Y aquí estoy yo para eso: para hablaros de estos cines, así que si quereis saber algo más de ellos seguid leyendo.
Los Dreams Cinema, como ya he dicho, están constituidos de 15 salas de cine, cosa que no está nada mal, ya que hay un montón de peliculas para escoger.
Cuando compras las entradas tienes que subir un piso más para poder acceder a las salas. El cine tiene dos pisos: en la primera 3 salas pequeñas (o 4, esperate, qué flus me ha entrado) y gracias a unas escaleras mecánicas subes a todas las demás y a los diferentes peustos de palomitas, chucherías y manzanas caramelizadas. En las 2 tiendas de palomitas podrás comprar no solo palomitas sino tambíen bebidas, bolsas de patatas, perritos calientes, nachos con queso... vamos, que es una tienda genial para todo glotón que se preste. Aunque por supuesto siempre está el problema del dinero, ya que son bastante caras las tiendecitas de las narices. Los diferentes menús son: el Mini Dreams (3,80 €), el Classic Dreams (4,50€) y el Big Dreams (5,50€). La verdad es que no nos podemos quejar de las dimensiones de los menús, porque en serio, que yo que como un montón cuando veo una peli, con el Mini Dreams ya estoy llenísima. Un fallo (enorme para mi gusto) es que no es Coca Cola lo que venden, sino Pepsi (lo siento, soy la típica viciada-enganchada de la Coca Cola, lo admito). Un detalle muy gracioso de las tiendas es que tienes para elegir unas pajitas gigantes para tu bebida, que hacen que no hace falta ni que la cojas cuando quieras beber.
Luego están las salas. La mayoría son bastante grandes y, sin lugar a dudas, muy muy cómodas. La pantalla, que es enorme, está como ondulada para que el espectador pueda meterse más en la película. Incluso desde la primera fila la visión es perfecta, ya q la pantalla no está muy cerca de las butacas (aunque no tanto como en el Kinépolis). A Las butacas, además de ser cómodas y tener espacio para tu vaso de bebida, se les puede levantar los reposabrazos, para poder abrazar mejor a tu apreja o directamente echarte una buena siesta dependiendo de lo aburrido de la película. Y el sonido es buenísimo.
Como vereis es un lujazo de cine... pero tanto lujo siempre acarrea un problema: lo caro que es. Mientras que yo antes iba con mil pesetas al cine y me sobraba, ahora voy al cine por 5,90 €.
Menos mal que tengo Carnet Jñoven, que me cuesta solo 4,50€, y eso solo si es de lunes a viernes. Para los jubilados cuesta lo mismo que con el Carnet Jóven: 4,50€. Luego está el día del espectador, que en este caso son los jueves, y su precio es también de 4,50€.
Una oferta que han inventado en el Dreams es la Tarjeta de Dreams Cinema, la que termite acumular puntos por cada entrada comprada y depende de los puntos que acumules puedes adquirir bebidas, menús, entradas gratis... Te viene la lista de las ofertas de puntos de las tarjetas en la venta de entradas. Además esta tarjeta no te cuests un céntimo, así que no está nada mal.
Creo que esto es todo lo que encesitais saber de este lugar. Yo, desde que me pusieron los cines al ladito de casa, además de ir muchísimo más al cine, no tengo ni que preocuparme de moverme demasiado, jeje. Está en la linea 4 del metro de Madrid, en la estación de Canillas, para todo aquél que quiera investigarlos un poquillo.
Un besote enorme a todos vosotros que me leeis ;D
Dry