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El este de Alemania es un mundo aparte. Aparentemente no hay diferencia entre los dos bloques desde la caída del muro... FALSO. La gente del Este conserva con cariño su historia, su duro pasado, y reniega a renunciar a él. Se aprecia en su forma de vestir, anclada en décadas pasadas, en las fachadas oscuras de sus calles, en las aceras destrozadas del casco antiguo, la decoración de pubs y restaurantes del centro, los coches, los semáforos,... Todo es muy particular. Si conoces el Oeste o el Sur de Alemania, te impactarán las diferencias, pero sabrás también apreciarlas mejor.
Dresden es una ciudad romántica a orillas del río Elba, que suele inundarlo todo con las crecidas de primavera. El casco antiguo puede apreciarse iluminado de cálidos colores hasta la media noche (precioso) desde la orilla opuesta del río. La Ópera, la Frauenkirche (derribada por los ingleses y reconstruida al detalle hace nada), ... Todo en el centro es momumental y digno de ver.
En el casco antiguo, poco después de pasar el túnel que nos lleva del río a la ciudad, hay que probar obligatoriamente las salchichas de los puestos ambulantes. Las mejores de Alemania, dicen!
En la Neustadt o "ciudad nueva", la mezcla de culturas es espectacular. Restaurantes y tiendas griegas, turcas, y de otros orígenes exóticos, que recrean de manera increíble la vida en estos países. En este lugar de la ciudad todo parece algo olvidado de la mano de Dios, pero es humilde y seguro. La calidad de la comida es excelente y los precios son un regalo, en comparación con otras ciudades alemanas.
Recomiendo tomar una ceveza en una de las cervecerías o "Biergarten" a orillas del río. Datan de muchos años y el sabor y la textura de la cerveza que fabrican son únicos. Las vistas al río son excepcionales, tanto en primavera (todo verde) como en invierno (todo blanco).
Por el río se puede llegar en barco o en bici a Praga. Si disponemos de tiempo, y es primavera-verano, "hay que hacerlo".
Hay un sinfín de parques y jardines con castillos, lagos, cisnes y flores de todos los colores que permiten escapar de la rutina con tan solo cruzar la calle.
Las conexiones de trenes son excepcionales (las mejores opciones son el nocturno o el ICE), y no es caro si se hace la reserva con una semana de antelación como mínimo. Ciudades como Leipzig o Meißen quedan a poca distancia y son también muy lindas.
A las afueras hay pueblitos muy acogedores, parques acuáticos cubiertos, lagos donde ir a nadar y de barbacoa en verano y la naturaleza es impresionante: acantilados con increíbles vistas, paisajes propios de "La historia Interminable" con extrañas y misteriosas mesetas que se suceden entre una vegetación rarísima (nada que ver con el romanticismo de la ciudad).
15.05.2006 13:20
bonita opinion, un saludo
11.05.2006 18:54
Me encantaría visitarlo. Un saludo