Dresde es una de las ciudades germanas con mayor tradición cultural de todos los tiempos, y conserva edificios de gran interés arquitectónico, a pesar de que fue salvajemente bombardeada durante la II Guerra Mundial, pero a pesar de ello todavía guarda ese espiritú de ciudad imperial, y muy unida a los nombres de artistas como Bach, Shoppenhauer o el mismisimo Wagner. Desde la unificación del país se ha emprendido una ardua tarua para limpiar y construir los grandes edificios que la hocieron pasar como "la Florencia del Norte". Totalmente imprescindible para pasar unos días en esta urbe sajona.