Sergio

1 15 de Abr de 2003

Ventajas:
Ninguna

Desventajas:
Todas

Recomendable: No 

Tommy_Gun

Sobre mí: I'm lost in the polysilicon layer, between a pmos and nmos transistor.

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Sergio tenía diez años cuando le conocí, fue en Casas Bajas, un pueblo del Rincón de Ademuz a caballo entre Teruel, Cuenca y Valencia. Allí nació mi madre y allí acudíamos en verano para descansar. Sergio tenía una de aquellas bici-cross BH que pesaban un quintal, yo tenía otra, juntos íbamos por la ribera del Túria, donde éste aún no ha cambiado de nombre. Las caídas eran tan frecuentes como las risas, los rasguños no importaban y nuestros padres estaban hartos de hacer de mecánicos de bicis.

Llegaron los catorce, yo seguía con mi bicicleta BH, pero él prefería ir andando, aquellas bicis le parecían cosas de críos. Durante el otoño, invierno y primavera no sabíamos nada el uno del otro, pese a vivir los dos en Valencia, era en verano cuando nos reencontrábamos. ¡Qué reencuentros! Cuánta felicidad y amistad emanaban aquellos abrazos.
Conforme avanzaban los años Sergio crecía al unísono con su pelo, un pelo largísimo que mantendría desde los catorce años hasta la actualidad. Su estatura se acercaba al metro noventa, zapatillas deportivas o botas de cuero y un tejano elástico acompañado de una camiseta negra eran sus atuendos habituales.

En Casas Bajas las noches de fiesta ya empezaban a ser largas, las chicas, el alcohol, las risas, y las resacas, seguíamos coincidiendo en las mismas cosas. Pero observé como poco a poco el distanciamiento cada vez era mayor, no coincidíamos en estética ni en aficiones, fue en este momento cuando Sergio empezó a fumar un porro detrás de otro, para reírse había que comerse un tripi y para salir de fiesta había que hacerse alguna “raya”. En aquel momento me mantuve al margen, no le di importancia, pensaba que eran cosas de la juventud que me había tocado vivir, de hecho no era el único del grupo que se adentró en ese ritmo de vida.

Un verano, siguió a otro verano y la lógica se impuso a la amistad, yo seguía con mi cervecita, mis cubatas y deporte al día siguiente para recuperar lo perdido. Pero él solo vivía de noche, su aspecto destartalado y su mirada vacía no era inconveniente para ligar muchísimo, cual torero después de una gloriosa tarde, siempre disfrutaba mostrando sus “trofeos” en el centro de la plaza.

Un día de agosto después de una noche de farra, llamó a mi puerta, en aquella época yo tenía una moto, me dijo si le podía acercar a un pueblo cercano para ver a una chica que conoció la noche anterior. El pueblo estaba a más de treinta kilómetros, pero no dudé en llevarle, el amor y también el sexo siempre me parecieron razones más que suficientes para hacer un favor a alguien, y más a Sergio.

Llegamos al pueblo en cuestión, bajamos de la moto y me dijo que quería ver antes a un amigo, después de la visita al amigo fuimos a ver a la chica. Pero esa primera visita me dejó con la mosca en la oreja, yo no conocía de nada a ese amigo, lo había visto alguna noche y la impresión que me había dado era bastante mala. Esa misma noche me enteré de que Sergio estaba traficando con droga, al menudeo, pero al fin y al cabo traficando. Esa misma noche tuve una seria conversación con él en torno a dos cervezas, pero la decisión por su parte estaba tomada, para pagar lo suyo debería vender a otros.

Esta fue mi última conversación seria con él, tendríamos dieciocho o diecinueve años.

Sus padres, que en estos casos siempre son los grandes perdedores, no sabían nada. Hasta que un día la suerte se alió con Sergio, y fueron sus padres, después de negar repetidas veces la evidencia, los que le descubrieron en la habitación de su casa con un alijo de pastillas.

A partir de aquí los sucesos transcurrieron rápido, Sergio estaba enganchado a la heroína, no se la inyectaba, utilizaba el papel de plata para fumarla. Sus padres decidieron internarle en “Proyecto hombre”, de aquí se escapó repetidas veces.

Un día caminando por la estación de autobuses lo encontré en el suelo, sentado y pidiendo dinero, casi no me reconocía, me pidió dinero, las lágrimas me saltaban y no pude aguantar, me fui de allí con el mayor sentimiento de impotencia que he sentido en mi vida.
Más tarde supe que había vuelto a ingresar en “Proyecto hombre”, esta vez aguantó toda la terapia sin escaparse, por fin salió, todos los amigos lo esperaban con las manos abiertas y él no defraudó, por lo menos durante una larga temporada…

Después de probar las desventuras de la heroína, no se le ocurrió otra cosa que caer rendido en brazos de la cocaína, la rueda comenzó a girar y cuando todo parecía perdido, amigos y familia estaban desesperados, ocurrió lo que nadie se esperaba:

Sergio circulaba con su moto, un ciclomotor que hacía más ruido que un Ferrari de competición, cuando un coche se puso en medio de su camino. La columna vertebral se le partió por tres sitios, la rotura más alta fue a nivel dorsal, los médicos aseguraron que Sergio no movería las piernas el resto de su vida.

Pero en la vida de Sergio todo ha sido siempre inesperado, y a las pocas semanas del accidente, mientras su madre lo cuidaba en el hospital, se apoyó involuntariamente en una de sus piernas, Sergio estaba medio dormido y se despertó, ¡Mamá me has tocado la pierna! Su madre lloraba de alegría, llamaron al médico y después de múltiples pruebas comprobaron que Sergio no había perdido la conexión de la médula (esto es lo que me dijeron, yo no soy médico).

Después del accidente Sergio se apartó obligatoriamente de las drogas, y después de un tiempo volvió a salir por las noches, aún va en la silla de ruedas, pero ya puede caminar con mucha soltura.

Ahora los dos tenemos treinta, ¿Quién sabe que sorpresas nos deparará Sergio…?

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txiby

txiby

22.08.2006 12:59

Sin palabras, chaval. Suerte en la vida para ti! Salu2

starcraft

starcraft

18.04.2004 01:15

Joer tío, me ha parecido increible, podrías escribir hasta una novela.Sería bueno que estas confesiones sirviesen a otros para apartarse de las drogas pero desafortunadamente no es así. Muy buena opinión.

Ecnil

Ecnil

22.01.2004 20:35

Mala suerte, pero no achaques todo lo que le pasó a las drogas, si estas son malas si abusas, como todo no?

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