* Presentación y homenaje: Bueno, teniendo en cuenta el reducido catálogo de plumas estilográficas existente en Ciao! quiero con esta opinión rendir un pequeño homenaje a este curioso instrumento transmisor del intelecto al tiempo que os comento la pieza que recientemente me regalaron por mi cumpleaños, esto es, la Alfred Dunhill Sentryman Carbono, la cual os hablaré líneas más abajo.

* Un poco de historia: Pues bien, la historia de la pluma estilográfica, entendida como tal, tiene su inicio en 1808 cuando un tal Bryan Donkin registró la primera patente conocida a la que se le sumaron con el paso de los años múltiples variantes hasta que en 1884 L.E. Waterman patentó el modelo que conocemos hoy día, es decir, el típico depósito de tinta que a través de un alimentador desplaza la tinta de una forma más o menos uniforme y fluida hacia un plumín (o plumilla) que a su vez lo distribuye de forma "armoniosa" sobre un papel. Tal hecho se lo debemos a que cuatro años antes se dispuso a firmar un jugoso contrato y la pluma que portaba emborronó el documento perdiendo el negocio porqué se le adelantó otro competidor.
Con anterioridad a estos hechos, y que se tenga constancia, históricamente se ha venido utilizando la típica pluma de oca o cálano (una pluma de ave o metal).
* Definición: Pues bien, aunque sea notorio por evidente, exactamente ¿qué es una pluma estilográfica? Pues ni más ni menos que un mango hueco realizado de cualquier material sólido y estable en cuyo interior existe un depósito de tinta -de diversa naturaleza y composición- el cual fluye hasta el punto del plumín sin necesidad de un tintero externo.
La etimología de la palabra procede del griego stylo (columna) y graphein (escribir) recibiendo igualmente el nombre de "pluma con depósito" o "pluma fuente" directamente del inglés donde es conocida como "fountain pen". No obstante, en el Siglo XIX se empezó a utilizarse la terminología "stilographic pen" la cual es la que ha prevalecido hasta nuestros días en el entorno de los castellanos e hispano hablantes.
* Algunas marcas de plumas estilográficas clasificadas por países:
A continuación hago un breve repaso de algunas marcas de plumas según el respectivo país de procedencia.
"Estados Unidos": Pioneer; Wilrite; Scout; Chilton; Aikin Lambert; Kohineer; Triad; Esterbrook; Caiter; Cross; Sheaffer; Conklin; Wahl Eversharp; Parker; Imperial; Waterman; Nacional; Ultra; Venus; Keene.
"Francia": Edacoto; Flaminaire; Gold Starry; JIF Waterman; Cartier; Mallat; S. T. Dupont; Stylomine; Meteore; Recle; Bayard; Unic; Recife; Viala; Gold Starry.
"Italia": Montegrappa; Omas; Delta; Aurora; Visconti; Neptuno; Tibaldi; Marlen; Columbus; Lalex; Ancora; Stipula; Ancora.
"España": Regia; Super T; Nury; Odina; Cervantes; Inoxcrom; Pedro Durán; Scrass; Kynsey; Gavilán; Jabalina; Regia; Rilex.
"Gran Bretaña": Stephens; A. Dunhill; Burnham; Wyvern; Cornway Stewart; Swan Mabie Todd.
"Alemania": Kaweco; Pelikan; Montblanc; Osmia GMBH; Faber-Castell; Wende; Chrorist; Orthos; Waldmann; Lamy; Elysee; Tropen; Reform; Soennecken; Artus; Lamy.
"Suiza": Girard-Perregaux; Caran D´ Ache; Davidoff.
"China": Hero; Crocodile; Dewen; Picasso; Regal; Meitai; Laban; Fuliwen.
"Rusia": Soyuz.
"Israel": Katab.
"Japón": Dunhill-Namiki; Hakase; Tombow; Platinum; Sailor; Urushi; Pilot.
"India": Airmail; Wality.
(Nota: sólo he indicado algunas de varios países, quizás las más conocidas desde un punto de vista comercial aunque se quedan muchísimas en el tintero).
* Modelos míticos e históricos:
Nuevamente me limito a señalar algunos modelos conocidos ya que la totalidad sería muy farragoso de plasmar en estas líneas.
Montblanc con plumín retractable "4AF" (1920); Montblanc "Meisterstück"; Montblanc "149"; Waterman "Pensy Panel" (1920); Waterman "Patrician"; Waterman "Edson"; Alfred Dunhill "Namiki Senmen" (1925); Pelikan "1931" (1931); Pelikan "M1000"; Kynsey Samurai "Batalla de Nawanakajima" (2007); Lamy "2000"; Parker "Duofold Mandarín Yellow"; Sheaffer "Legacy"; Cross "Century"; Rotring "Newton";
* Piezas que integran una estilográfica:
Aunque parezca una simpleza una estilográfica se compone de las siguientes piezas: Cuerpo, cañón, plumín o plumilla, distribuidor o alimentador, depósito, capuchón, corona, culote y clip.El "cuerpo" o mango principal es la pieza más voluminosa de la pluma y sirve tanto para sujetarla como para decorarla con los más diversos motivos. Prácticamente puede ser de cualquier material sólido más o menos resistente como la madera, plata, celuloide, plástico, resina, etc.
El "cañón" es la parte interna hueca del cuerpo y donde se aloja la tinta en sus más diversas consideraciones (cartucho, émbolo, convertidor, sistema a palanca, etc).
El "plumín" o plumilla es la esencia de la estilográfica y sirve para marcar el contorno de la tinta sobre el papel a través del grosor del punto que lo remata justo en el final. A su vez, el plumín puede ser de diversos materiales y con diversos motivos ornamentales aunque para evitar un desgaste excesivo se emplea el acero o el oro (normalmente se combinan estos dos) el cual va reforzado con iridio justo en la punta que es exactamente la única superficie que toma contacto con el papel mediante el rozamiento.
El punto al que acabo de aludir suele ser redondo aunque lo hacen de diversos tipos recibiendo el nombre de oblicuo, itálico u oblicuo reverso y motivará que los caracteres y forma de escribir cambie de forma sustancial.
Tiene un agujero llamado respiradero que permite el intercambio de aire por tinta desde el depósito hacia el papel.
Dependiendo de la intensidad, energía, presión, temperatura ambiente, giro de muñeca (es decir, la dejada) el texto escrito tendrá distintas intensidades como si de un manuscrito antiguo se tratare haciendo la caligrafía difícilmente falsificable para personas que conozcan previamente la letra del autor.
El "alimentador" es un objeto, generalmente de plástico en sus diversos matices, que va situado justo debajo del plumín y sirve para surtir de tinta al plumín evitando tanto carencias como excesos. Se trata de una pieza fundamental y su correcta regulación puede facilitar que un plumín F realice trazos más gruesos y un plumín B pase de tal grosor a otro más fino aunque tales prácticas es mejor dejárselas a los especialitas que se dedican a reparar estilográficas.
Digo esto por si hay algún lector con alguna pluma con gran aprecio y no la utiliza porque el trazo es incompatible con sus gustos, la solución un especialista en la materia que la regule exactamente a la línea de trazo más cercana a sus preferencias. Otra solución consiste en cambiar el grosor del punto.
El "depósito" es la pieza fundamental que permitió la invención de la estilográfica, es decir, su independencia y nula conexión con un tintero de escritorio al que hay que había que acudir de forma constante.

Como dije antes, el quid de la cuestión se la debemos a la patente de Waterman (aunque años antes otros realizaron patentes y no iban muy mal encaminados). Tal depósito puede ser de varias clases: el cartucho de toda la vida y el émbolo o convertidor que es como una ampolla de cristal o plástico y que ocupa el cañón. Este último se llena con un tintero mediante múltiples sistemas siendo los más populares los de rosca por absorción y los de palanca que siguen el mismo principio físico.El "capuchón" es el objeto que cubre y protege el culote uniéndose al cuerpo mediante un sistema de rosca, a presión o mediante un pulsador. Nuevamente, este parte suele ir ricamente decorada utilizándola los fabricantes para integrar la corona, el clip y el nombre distintivo de la marca a la que alude.
El "clip" es una pieza metálica a modo de hebilla y sirve para sujetar la pieza cuando se transporta normalmente en el bolsillo de alguna prenda. Algunas marcas lo utilizan como base para reflejar su distintivo comercial.
El "culote" es la parte contraria del cuerpo a la que se encuentra el plumín y normalmente queda unida al cuerpo mediante un sistema de rosca.
Por último, la "corona" es la placa o medalla, generalmente circular, que se coloca en la parte más alta del capuchón y que es bastante visible cuando se porta la estilográfica en un bolsillo. En la mayoría de las ocasiones es el lugar preferido por los fabricantes para plasmar las iniciales, modelos, dibujos o rasgos característicos de su marca.
*Grosor de la escritura y fluidez de la tinta:
Como ya indiqué en su día cuando di mi opinión en Ciao! sobre la estilográfica Delta "Profili" Blue y repito ahora porque creo que es importante, existen distintos puntos de grosor de la escritura dependiendo del artesano que fabrica la pieza y normalmente según el plumín que montan se clasifican como EEF, EF, F, M, B, BB, OM, OB, OBB y Stub yendo en graduación de más fino a más grueso.
Dependiendo de la caligrafía que se tenga, la rapidez con que se escribe y el uso que se le va a dar (escribir constantemente o sólo para firmar, por ejemplo) se hace recomendable utilizar un grosor distinto prefiriéndose los finos para escritura con caligrafía pequeña y grosor medio o amplio para escritura generosa o firmas.
Además, incluso aunque se trate del mismo plumín en la misma marca y el mismo modelo, nunca se obtendrá un trazo exacto pues al ser un producto artesano el punto de iridio que va soldado al plumín difiere (en pocas micras pero siempre difiere algo) por lo que la distribución de tinta sobre el papel no es exactamente la misma (este extremo lo he podido comprobar personalmente porque, por cosas del destino, poseo dos Graf Von Faber-Castell "Guilloche" de plumín F y del mismo año de fabricación y cada una escribe con un grosor ligeramente distinto).
Ni que decir tiene que aunque emplees el mismo tipo de plumín entre distintas marcas nunca tendrás una línea de trazado coincidente (más o menos serán parecido pero nunca el mismo grosor en milímetros) dándole este detalle un toque especial o atractivo según se mire para los coleccionistas de estos instrumentos.
Para rematar lo anterior la fluidez de la tinta quedará ligeramente modificada dependiendo del gramaje (espesor y calidad) del papel que se utilice como destinatario de la escritura. Normalmente se recomienda gramje alto (unos 80 ó 90 gramos cm3) para plumín M o B y sin embargo tan calidad del papel puede hacer que la pluma "rasque" cuando escribamos al utilizar un plumín F.
* Limpieza y conservación:
Este tema llega a ser apasionante para ciertos coleccionistas y un engorro para otros tantos. Se trata de saber cómo conservar en buen estado una estilográfica. La verdad es que es más fácil de lo que parece: las plumas se limpian únicamente con agua corriente del grifo y nada más. Si están obstruidas se dejan durante unas horas en un vaso con agua y con mucha paciencia y a base de chorros debajo del grifo se termina de desincrustar la tinta reseca.
En ningún caso se debe emplear jabones, detergentes o abrasivos pues seguramente hagan perder cualidades específicas a las piezas más o menos delicadas que componen una pluma. Aclaro que el agua ha de ser fría (temperatura ambiente) no debiéndose emplear nunca agua tibia o caliente.
Si la pluma porta émbolo o convertidor se llena y se vacía dejándola finalmente sin agua y que se termine de secar. Si la pluma es muy antigua y lleva algún componente de corcho (en la zona del plumín) entonces es conveniente que el émbolo quede lleno de agua y que se vaya evaporando poco a poco impidiendo que el corcho se reseque más de lo debido.
Si la pluma porta cartuchos normales simplemente se les retira y se enjuaga con agua no colocando un nuevo cartucho hasta que se haga uso nuevamente de ella.
En otro orden de ideas, y aunque no sea este el lugar adecuado sí quisiera dejar constancia de la típica anécdota de portar una estilográfica viajando en un avión y llevarse la desagradable sorpresa de que ha tenido fugas manchando la camisa del usuario. Sin perjuicio de que hoy día, por motivos de seguridad, es bastante difícil que un agente de la Guardia Civil permita su acceso al avión como equipaje de mano quedando a la aleatoriedad del agente en cuestión, la solución es bien sencilla: la pluma estilográfica siempre debe llevarse en posición vertical, con la punta hacia arriba y además con el convertidor o cartucho a su máximo nivel consiguiendo con ello que los cambios de presión en la altitud no provoquen pérdidas de tinta. Por supuesto las fugas de tinta (escasas, constantes o nulas) también dependerá de la calidad y marca de la pluma que portemos. Otra solución es llevar la pluma sin cargar.
* Precios:
Aquí la respuesta es muy amplia y diversa. Las hay muy populares de Ohto, Kaweco, Waterman, Cross o Parker con precios que comprenden los 10-15 euros hasta los veinte pico mil de las Kynsey.
A título de ejemplo la Kynsey "Batalla de Kawanakajima" se vende con un P.V.P. de 18.000 euros siendo esta marca muy exclusiva y reservada a personas con muy alto poder adquisitivo o directamente destinadas a regalos entre ministros y jefes de Estado (me consta que el presidente francés N. Sarkozy es un admirador de las estilográficas). A mayor abundamiento las hay de importes más elevados que ya superan el concepto de estilográfica para convertirse directamente en una joya.
* Opinión sobre la estilográfica Alfred Dunhill Sentryman Carbono:
Después de este pequeño abuso homenajeando el mundo de la estilográfica paso directamente a opinar sobre la centinela de Alfred Dunhill.
Desde luego, lo primero que salta a la vista es el tamaño del capuchón el cual se puede calificar de enorme en comparación con otros modelos aprovechándose el mismo para situar una corona con el logotipo de la marca inglesa, una gran "d" minúscula por más señas en color plata con fondo negro (vamos, para que se vea bien clarito que llevas una Dunhill cuando te la colocas en el bolsillo de la camisa o chaqueta).
Además, este capuchón tan característico de las Dunhill es un homenaje a los antigüos buzones de correos londinenses.
Desde un punto de vista estético, lo segundo que salta a la vista es el material utilizado para decorar el cuerpo y el capuchón: ni más ni menos que la fibra de carbono que se utiliza en los coches de Fórmula 1 (o por lo menos eso dice la publicidad de la marca) y además en hilo trenzado recubierto con un plástico transparente muy fino y resistente que le sirve de protección.
El clip que monta esta estilográfica no se puede calificar de otra manera que de poderoso siendo uno de los más grandes que he visto (igualmente recuerda a los buzones de correos ingleses). Además, la sujeción del mismo se realiza con un anillo en tono plateado donde lleva serigrafiado el nombre de la marca "Alfred Dunhill" en letras mayúsculas. Desde luego, la combinación de negro con plateado le da un aspecto muy elegante y su tamaño lógicamente hace que vaya destinado al público masculino.
El plumín es de oro blanco 18 K 750 (o sea, es una aleación de 750 oro fino + 250 de "impurezas" que en este caso es el paladio) y llama la atención, en comparación a otras marcas, su tamaño relativamente pequeño que a su vez contrasta con el voluminoso capuchón que lo cobija. Ni que decir tiene que escribe como los ángeles aunque un poco grueso para mi caligrafía no siendo esto un problema pues, como dije antes, hay que saber escoger el plumín según la necesidad del momento (ej. no es recomendable un plumín fino para echar firmas).
El sistema de carga es tanto de émbolo convertidor a rosca como depósitos de tinta estándar (los cartuchos de tinta de toda la vida) y lógicamente va alojado en el cañón, es decir, la parte interna del mango o cuerpo.
También me ha llamado la atención de este modelo que la unión del cuerpo con el capuchón así como el cuerpo con el culote son de rosca a metal siendo lo relevante que tiene una vuelta o vuelta y media más que otras que he probado donde con el uso se afloja un poco el culote con el cuerpo debiéndose terminar de enroscar de nuevo para fijarlas en su posición inicial de acople.
En lo que hace al precio lo desconozco pues se trata de un regalo y aunque lo he buscado por Internet tampoco lo encuentro aunque sí puedo decir que es una de las de alta gama de esta marca inglesa.
En último lugar quisiera destacar, y este detalle es muy importante, que el tipo de plumín que monta es un M por lo que para determinadas personas puede resultar un trazo demasiado grueso.
Digo esto porque las Dunhill montan por sistema el plumín medio y no se puede acceder a uno de tipo fino (sí a través de un especialista pero anulas la garantía) por lo que es un motivo para tener muy en cuenta tanto a los que tienen intención de comprarse una o aquéllos que quiera hacer un obsequio a una persona. Este detalle puede hacer que este regalo sea un éxito (lo veas portando siempre la pluma en el bolsillo) o un fracaso (lo tenga reservado en un cajón exclusivamente para firmar y poco más).
Espero os sea útil mi opinión-homenaje sobre el mundo de las estilográficas y en particular a esta Alfred Dunhill "centinela". Un saludo.
Soy un aficionado a firmar con estilográfica, y digo firmar porque prácticamente ya no escribo a mano. Me encantan su tacto, su trazo y su elegancia, lástima que sean tan caras, por eso no suelo tener plumas excesivamente buenas. Tu artículo me ha encantado, pues a pesar de su uso constante, las plumas son grandes desconocidas y es difícil encontrar un experto como tú. Claro que hubiera sido aún mejor si la opinión versase sobre una gama más amplia de estilográficas y no sobre una sola. ¿Por qué no sigues con otros modelos? Un saludo