Acabo de ver un trailer con la transformación de Benicio del Toro en hombre-lobo, de la última pelicula que sobre ese personaje se ha hecho.
La primera transformación que recuerdo es la de Paul Naschy (el español Jacinto Molina, fallecido en 2009, especialista en el género de terror)
De ésta decir que, tratándose de una película de, no quisiera equivocarme, 1969, la transformación es correcta, pero denota la falta de materiales para llevar a cabo efectos especiales espectaculares. Vamos, que miedo da el justito.
En 1981, la película "Un hombre lobo americano en Londres" obtuvo el Oscar al mejor maquillaje precisamente por esa mutación de persona a animal que se produce en el protagonista.
Para mí está especialmente lograda, quizás por el grado de desesperación que transmite el mutante y logra hacer llegar al espectador. Espectacular la formación del hocico del lobo. Más que miedo, transmite angustia
Algo después, en 1994, podemos ver a Jack Nicholson, siempre tan histriónico pero tan garante de que vamos a disfrutar de una excelente interpretación, meterse en el papel de el lobo (¡coño, como el turrón!) en Wolf.
Esta transformación está lograda no solo por los efectos especiales sino por, tal y como ya he comentado, la magistral interpretación de Nicholson, sus gestos de incredulidad, de odio...de instinto criminal.
No llega a desfigurar del todo al personaje y se le reconoce, pero genial. En vez de miedo a mí me produce una sensación de inseguridad, de sentirme vigilado.
De 2006 es la película Aullidos, ésta sí podemos incluirla (igual que la de Paul Naschy) en el género de terror más clásico.
La transformación dura en torno a los 3 minutos, en ocasiones parece que los cambios se están efectuando sobre un muñeco.
Los efectos especiales son excelentes y van dirigidos a asustar no solo a la partenaire del transformado sino también a los asistentes en la sala. Podemos decir que esta, realmente si dá miedo (o, por lo menos, lo intenta con todas sus fuerzas)
2009 es el año de Luna Nueva, de la serie Crepúsculo, y la transformación obedece a una exigencia del guión. Esta transformación es lo de menos en la película porque ésta va por otros derroteros. Rápida y efectiva. Ni miedo, ni "ná", se limita a cumplir.
Y la que nos ocupa, de 2010, nos convierte a Benicio del Toro en el licántropo mientras está atado y enfrentado a un Tribunal. No es mi actor favorito y creo que, gestualmente, se limita a cumplir. Los efectos, como corresponde, excepcionales. A mí miedo me da el justo, pero las carreras de los presentes en el mencionado Tribunal, transmiten mucho "canguelo" (al menos entre ellos)
Y ahora...¿quedamos esta noche? Sí, a partir de las 12...¡Auuuuuuuuuuh"
ACLARACIÓN: Por un error en la elección del epígrafe, esta opinión aparece en "El Hombre Lobo" de Joe Johnston En ningún momento hago mención a ella. Siento el malentendido pero no se cómo arreglarlo.
09.02.2010 22:49
vamos a ver la pelicula no? jeje
09.02.2010 21:12
Te faltó por nombrar Un h. l. americano en París, secuela de U. h.l. a. en Londres, saludos.
09.02.2010 17:20
Pues nada, a esperar al estreno. Saludos.