Esperaba impaciente el juego de este genio del motocross y la verdad es que no me ha defraudado. No es tan bueno como el Motocross Madness de Microsoft pero merece la pena.
Quizás la única pega que tenga el juego sea la dificultad del mismo a la hora de realizar los saltos. El sistema de saltos es parecido al de Motocross Madness, pero aquí es algo más difícil el aterrizaje, y a lo mejor esto hace que te desanimes al principio, pero en cuanto le coges un poco el truco a los saltos, son mejores que los del Motocross Madness.
Los gráficos del juegos no están tampoco nada mal del todo. Y luego está la originalidad de algunos escenarios, como por ejemplo la de "Paris me mata", en la que vas por los tejados de París