Últimamente parece que padezco una crisis lectora, o al menos, de libros.
Estoy leyendo varios libros de criminología (actualmente uno de violencia de género) y como estos requieren el 100% de mi atención, luego, cuando decido relajarme leyendo no me apetece la literatura, como mucho me obligo a leer el último de los Alatristes ya que llevo con él más de un mes y esto no es normal.
Por ello, he encontrado una alternativa: la lectura de cómics, sino, seguramente hubiese empezado a leer libros sencillos, de esos para pasar el rato que tan sólo requieren el mínimo de atención.
El cómic es diferente, porque te atraen las imágenes, puedes pasarte el rato que quieras mirándolas e incluso dejándote transportar por ellas, en los libros también pero el proceso no es el mismo.
Yo de pequeña empecé con los libros, sí que leía algún Mortadelo o algún Astérix, pero nada más. Y parece ser que ahora estoy recuperando un poco el tiempo perdido, eso sí, leo sin demasiado criterio, elijo según la portada, según el texto, y bueno, tampoco me puedo quejar porque, de momento, estoy satisfecha con las lecturas que han resultado; algunas son mejores que otras y algunas me han enganchado muchísimo, pero el balance es totalmente positivo.
Con Efecto Dominó dudé un poco, me llamaba la atención la portada pero al abrirlo no me acababan de convencer las viñetas.
No conocía al autor -Rafa Fonteriz- de nada, aunque tampoco es que sea muy raro viendo mis pocos conocimientos de la materia (Frank Miller, Alan Moore...), y el título tampoco me resultaba demasiado atrayente.
Aún así, como una amiga me esperaba fuera de la biblioteca para ir a comer (teóricamente yo había entrado sólo a dejar un libro), preferí llevármelo y si no me gustaba, ya lo devolvería al día siguiente. O dos semanas más tarde, que ha sido cuando lo he abierto y leído.
El cómic es de Edicions de Ponent y consta de 145 páginas, aunque luego nos encontramos unas diez páginas más de bocetos. ISBN: 84-89929-51-3.
.¸¸.*´¨`*DE DONDE SURGE ESTE CÓMIC.¸¸.*´¨`*
Esta información la he descubierto en el prólogo del cómic.
Rafa Fonteriz parece ser un autor muy perfeccionista, casi podría decirse obsesionado por conseguir el resultado que busca.
Este cómic nace de una publicación en El Víbora llamada también "El efecto dominó". En ese momento se obsesionó con la obra, nada le parecía del todo bien, consideraba que se podía haber narrado de otra forma, que podría haberle sacado más rendimiento a los dibujos, a la planificación, en definitiva, que podría haber quedado mejor y para ello, había que cambiarlo todo.
La verdad es que conozco la sensación, hacer algo, obtener un resultado que no nos acaba de convencer pero que por las razones que sea, tienes que dejar así y piensas que tampoco pasa nada, pero luego, te va asaltando el recuerdo y no para hasta que lo rehaces y obtienes un resultado satisfactorio, que puede ser mejor o peor, pero que es el que nos deja descansar por fin dejando el tema cerrado.
Y para esta segunda historieta, Rafa Fonteriz ha cambiado el estilo de entintado por otro más dinámico, dotando a la acción de fuerza y movimiento.
Pero sobretodo, juega con la historia, con la narrativa, los efectos de transición, la planificación y la puesta en escena.
Gracias a su perfeccionismo, ahora podemos tener este cómic entre manos.
.¸¸.*´¨`*ARGUMENTO.¸¸.*´¨`*
Nos encontramos en algún momento del futuro.
La ciudad se ve afectada por un nuevo virus, de origen desconocido, que se transmite rápidamente por la sangre.
Los portadores ven como incrementa su fuerza, su deseo de violencia y su apetito de sangre.
Los disparos no pueden matarlos y la única forma de detenerlos es el fuego.
Dos personas de la Brigada Especial, en misión secreta, tendrán que encontrar un espécimen para ser estudiado y de esta forma tener la oportunidad de salvar a la raza humana.
Para ponernos en antecedentes:
-1993- New York: para controlar una epidemia de tuberculosis, se autoriza a "detener" a los enfermos en los hospitales hasta completar el tratamiento médico. No saldrán a la calle hasta estar completamente curados.
- Finales de los 90: La organización mundial de la salud "sugiere" a todos los gobiernos, la creación de la policía de la salud. Un cuerpo especializado en tratar con personas afectadas por enfermedades contagiosas en situaciones conflictivas.-Más allá en el tiempo: aparecen los primeros casos del "parásito". La infección se extiende sin control. La policía de sanidad decide crear un cuerpo de choque.
De aquí nace la Brigada Especial.
.¸¸.*´¨`*OPINIÓN PERSONAL.¸¸.*´¨`*
Después de leer el cómic, no podría precisar en qué lugar transcurre la acción porque no lo dice, pero en la primera viñeta juraría que aparece la Sagrada Familia, y por ello, para mí la acción transcurre en Barcelona.
Primero de todo nos encontramos con una introducción, en ella se nos presenta esta nueva raza afectada por el virus o parásito y vemos como se transmite de una persona a otra.
Y vamos a hablar de esta nueva raza, sus características son las siguientes: se transmite de una persona a otra a través de la sangre, puede afectar a cualquier persona y una vez infectada, su comportamiento se vuelve más agresivo, elude la luz solar, sus pupilas no soportan la luz brillante y su piel demasiado sensible se quema con facilidad. Su violencia crece y busca desesperadamente víctimas para saciar su sed de sangre y lo peor, es su resistencia: no se puede matar simplemente con balas.
Se les puede destrozar la cabeza si el parásito está poco desarrollado pero el método más efectivo es la incineración.
Supongo que a todos, como a mí, esta raza os recuerda a los vampiros, excepto claro, en la forma de matarlos y porque ni ajos ni cruces les hacen nada.
Incluso, en algún momento del cómic lo comentan, pero la idea es descartada rápidamente en pos de una explicación científica: se trata de un parásito.
Y de hecho, no es mala idea. Siempre se ha asociado el vampirismo a consecuencias sobrenaturales, pero porque no puede ser por un motivo científico.
Muchas enfermedades se transmiten a través de la sangre y este parásito no deja de actuar como el VIH (en su forma de transmisión, no en sus efectos).
En ningún momento nos aparece ningún motivo sobrenatural, tampoco les aparecen colmillos.
Tampoco es del todo original el planteamiento porque en algunas películas lo hemos visto, en otras incluso podemos ver la mezcla entre lo científico y lo sobrenatural (y espero que me perdonéis pero la única película que me viene ahora mismo a la mente es Jesucristo Cazavampiros, película cutrísima en la línea de Karate a muerte en Torremolinos).
Una vez nos hemos hecho a la idea de lo que nos puede esperar en las siguientes páginas, nos adentramos en la historia. Son cinco capítulos y un epílogo.
Pasamos con agilidad por las páginas, aunque nos detengamos observando los dibujos, en un par de horas tenemos el cómic leído.
El ritmo es rápido y nos encontramos con mucha acción.
Pero a la vez, Fonteriz, ha conseguido plasmar perfectamente las características de cada personaje, nos muestra como son en realidad y la diferencia, a veces brutal, entre como tienen que actuar de caras a los demás y como sienten en realidad.
Me parece excepcional conseguir algo así en un cómic, en tan pocas páginas y en un argumento tan... sangriento.Las viñetas son en blanco y negro y no hay espacio entre ellas. Esto también ayuda a dotar la historia de ritmo.
Es tan rápido que a veces tenemos que frenar nuestra mirada que salta de una viñeta a otra.
Es curioso, pero siempre que leo un cómic (ahora que he leído varios ya me permito utilizar el siempre), me detengo a observar los rostros, ver que expresan y si lo que expresan es lo que toca en función de las circunstancias (dice una amiga que esto sólo lo hacemos los psicólogos, pero lo dudo).
Supongo que para una vez en la que ponemos rostro a los personajes, quiero que estos me transmitan sensaciones.
Me decepcionan tanto los personajes planos como los rostros carentes de emociones.
No es este el caso. Sí que algunas miradas, rostros o cuerpos nos transmiten poco, pero en general no pasa, podemos leer en ellos tan sólo mirándolos.
Es otro punto a favor de Efecto Dominó.
El texto es parte importante de la historia, pero no siempre. A veces únicamente encontramos el soporte gráfico y tampoco hace falta más para entender lo que ocurre.
Es una buena alternativa para obligarnos a fijar nuestra atención en el dibujo, está claro que en un cómic no todo es texto ni todo imagen. Lo ideal es utilizar uno u otro en función del momento.
Lo que he notado es que a veces me cuesta centrarme en la parte gráfica, supongo que es un defecto de los que hemos leído poco cómic, al estar acostumbrados a leer y leer, no nos fijamos tanto en la imagen, y que conste, que al ser consciente de ello, intento remediarlo.
Me queda por comentar un aspecto, que he dejado para el final porque sigo dudando de la interpretación que debería darle.
Estoy acostumbrada a buscar el por qué de las cosas, y esto de no saber por donde tirar me tiene un poco desconcertada, aunque hipótesis he realizado ya.
Aparecen en el cómic muchísimas viñetas de carácter sexual, muchos desnudos tanto femeninos como masculinos, sexo explícito...
Realmente no es necesario para el desarrollo de la historia, a veces incluso me ha sorprendido por su abundancia.
Al final, nos comenta el autor que dudó sobre si incorporar en la historia el origen del parásito y que lo descartó porque no aportaba nada esencial.
Por ello, no entiendo porque tanto interés en añadir viñetas de alto contenido sexual.
Pensando en el tema, mi primera hipótesis fue que el cómic está dirigido a lectores masculinos y tanto desnudo busca su fácil excitación, vamos que inicialmente taché el cómic de machista (eso me indignó, claro), pero luego reformulé mi teoría.
A las dos protagonistas femeninas las dota de fuerza, coraje, inteligencia... características que pocos hombres tienen en el cómic. Son las mujeres quienes consiguen la información que curará a la raza humana.
También son mujeres con los mismos instintos que los hombres y que no les necesitan para satisfacer nada de nada, ni tan siquiera los deseos sexuales, por lo que, por este lado sería feminista.
Vamos, que no lo entiendo. Y aquí dejo mi duda, no le encuentro más explicaciones ni le veo motivos. Si se os ocurre otra cosa, no dudéis en decírmelo.
Este contenido sexual contrasta enormemente con otras situaciones: ver como los sentimientos les mueven a no obedecer órdenes, el vínculo entre madre e hijo que lo puede todo...
O quizá el contraste me sorprenda a mí porque no estoy acostumbrada, ya que leyendo mis palabras, veo que tampoco es tan raro, de hecho, ¿no es así la vida?
Vamos, que sigo liada y que probablemente os esté liando a vosotros que no habéis leído el cómic.
Una vez terminada la historia, encontramos un epílogo.
Éste nos sirve para ver como termina cada uno de los supervivientes, y de él, me quedo con una frase de una chica de la Brigada:
"En fin, la vida sigue"
"Y después de escapar con vida de un ataque de zombis vampirizados"
"¿Qué importa la inmadurez de los hombres?"
A mí me ha hecho sonreír.
Una vez terminado el epílogo, termina la historia pero nos encontramos aún la "Galería".
Aquí vemos diferentes versiones del cómic, pero no diferentes finales, vemos diferentes viñetas donde aparece lo mismo pero con diferentes dibujos (en uno la chica es morena, en la otra rubia...). También hay varias versiones a lápiz y el guión gráfico del cómic.
Es una parte interesante para hacernos un poco a la idea del proceso de creación: como el dibujante ha plasmado lo que quería y el resultado final que hemos podido ver a lo largo del cómic.
Me ha gustado su inclusión.
.¸¸.*´¨`*PARA FINALIZAR.¸¸.*´¨`*
La historia en general me ha gustado.
Es un cómic entretenido que, como decía, se puede leer en un par de horas (y eso que yo me paro mirando las viñetas).
Ha cumplido totalmente con lo que buscaba, desviar un poco mi atención de la violencia de género y centrarla en la exterminación del parásito vampirizante (que visto así, no deja de ser el mismo problema).
No compraría el cómic y tampoco lo volvería a leer pero, si encuentro otro del mismo autor lo leeré.
Eso sí, la cuestión del sexo me sigue preocupando.
Si alguna vez encontráis El Efecto Dominó o tenéis la oportunidad de leerlo, siempre que os guste un poco el género, no lo dudéis.
En cuanto pueda, colgaré las fotos del cómic, supongo que si mi ordenador y la conexión a Internet siguen funcionando, las pondré dentro de media hora al llegar a casa.
Otra cosita, en el título me he permitido poner la palabra Vampiro, aunque entre comillas ya que son y no son vampiros.
ya tienes tu excepcional