Paso a menudo con el coche por allí, subiendo desde la calle Atocha y siempre, siempre se lleva mi mirada, es un monumento oscuro con formas humanas de espaldas en la parte superior, sobre un pedestal blanco, emplazado en medio de la pequeña plaza de Antón Martín, muy cerca del número 53 de la calle Atocha, un edificio antiguo, semiabandonado y con un portal lleno de grafitti , el lugar donde hace treinta y tres años tuvo lugar la matanza de los abogados de Atocha.
Confieso que al principio, cuando se inauguró el monumento en 2003, en el vigésimo quinto aniversario de estas muertes, no sabía realmente a quién estaba dedicado, pero seguía llamándome la atención, por eso primero averigüe a quién estaba dedicado y después investigue un poco este episodio negro sucedido casi al comienzo de la historia de la democracia, y mientras he seguido viéndolo y apreciándolo día tras día.
La historia del suceso al que se dedica la escultura, según la prensa de la época

Todo comienza a las once menos cuarto de la noche del 24 de enero de 1977. En la 3ª planta de un edificio situado en el número cincuenta y cinco de la calle Atocha, nueve personas de Comisiones Obreras y militantes del Partido Comunista de España, por aquel entonces todavía ilegal, se encuentran trabajando en un despacho de abogados laboralistas, donde estaban más de doce horas diarias, por un salario realmente bajo. Ese 24 de enero, alguien abre la puerta cuando suena el timbre y se desencadena la tragedia, tres hombres armados a cara descubierta irrumpen en el piso y ponen contra la pared a las personas que se encontraban allí, disparando contra ellos, en apenas unos minutos, cinco de ellos murieron - tres abogados, un estudiante de derecho y un administrativo - y cuatro quedaron heridos de gravedad. La excusa para realizar esta matanza, fue castigar a los inductores de una huelga de transporte que había tenido lugar el día anterior en Madrid, con éxito. Los terroristas iban en busca del dirigente comunista Joaquín Navarro Estevan, dirigente del Sindicato de Transportes de CCOO en Madrid, convocante de la huelga. Al no encontrarle, ya que había salido un poco antes, decidieron matar a las personas que encontraron en ese momento. Esa misma noche, varios desconocidos asaltaron también un despacho del sindicato UGT, que se hallaba vacío.
Tras una operación fueron detenidas- en pocos días- seis personas, incluidos los presuntos asesinos- El Tribunal que dictó sentencia el 4 de marzo de 1980 consideró que tres de los procesados constituían un "grupo activista e ideológico, defensor de una ideología política radicalizada y totalitaria, disconforme con el cambio institucional que se estaba operando en España", siendo uno de ellos el secretario del Sindicato Vertical del Transporte Privado de Madrid. El fallo condenó a dos de los procesados a un total de 193 años a cada uno, y a un tercero a un total de 73 años.
.
A pesar de ser unos años difíciles en los que los atentados y secuestros, formaban parte del día a día, este acto deleznable fue una prueba para la recién nacida democracia y para su posterior consolidación, ya que todo los partidos políticos democráticos decidieron hacer causa común.
Toda la historia quedó recogida en la película “Siete días de enero”, dirigida en 1979 por Juan Antonio Bardem.
El Monumento
Fue inaugurado por el Ayuntamiento en junio de 2003, y se trata de un grupo escultórico formado por dos cuerpos. La parte superior se compone de una sola pieza cilíndrica de bronce patinado integrada por un grupo de figuras abrazadas y agarradas por los hombros entre ellas. Tiene 2,3 metros de altura y 3,5 metros de diámetro, con un peso de 3.000 kilos. La base está formada por una superficie blanca lisa con protección anti pintadas- aunque no funciona del todo- y es en ella dónde se encuentra la placa conmemorativa que se inauguró el 24 de enero de 2007, en ella se explica la dedicatoria de la escultura. En total su altura rondará los seis metros.

Las figuras están abrazadas en un círculo cerrado de espaldas a la calle, como tomando una decisión, ayudándose e infundiéndose confianza los unos a los otros. No hay rostros, no hay formas definidas, pero guardan y encierran entre ellos todo el significado del momento en que sucedió todo y según su autor “intenta ser una representación de la unidad de acción y una llamada a la paz”
También como recuerdo, además del monumento de la plaza de Antón Martín, existe una placa junto al portal de la calle Atocha 55, que recuerda a las víctimas.
Las cinco personas a las que está dedicado
Como consecuencia de los disparos resultaron muertos los abogados laboralistas Enrique Valdevira Ibáñez, Luis Javier Benavides Orgaz y Francisco Javier Sauquillo Pérez del Arco; el estudiante de derecho Serafín Holgado de Antonio; y el administrativo Ángel Rodríguez Leal. Resultaron gravemente heridos Miguel Sarabia Gil, Alejandro Ruiz-Huerta Carbonell, Luis Ramos Pardo y Dolores González Ruiz, casada con Sauquillo, embarazada que perdió también a su bebé.
El Autor y El Abrazo
El Abrazo, también llamado Amnistía, es una obra pictórica del artista valenciano Juan Genovés realizada en el año 1976, se trata de una obra muy representativa, símbolo de la transición española, y ha sido reproducida en cartel para Amnistía Internacional, encontrándose muy en la línea del resto de su trabajo, donde los personajes que aparecen suelen ser figuras humanas, en este caso personas con los brazos abiertos. Esta obra es la que se convierte- posteriormente- en la escultura El Abrazo, homenaje a los abogados muertos en Atocha, que fue financiada por suscripción popular, además de la colaboración del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.
En la presentación del proyecto de esta obra, Genovés, que afrontó así su primera creación escultórica, recordó que este cuadro, que le costó ocho días en los calabozos de la antigua Dirección General de Seguridad, nació en la clandestinidad por encargo de la Junta Democrática como un cartel en el que se pedía la amnistía política.
Cuenta que para la escultura, plasmo primero en un boceto en cera la obra pictórica de 'El Abrazo'. Después hace una parte abstracta y otra totalmente descriptiva. Repitiendo varias veces su parte emblemática.
Del boceto a escala en cera en Valencia llevo a cabo el boceto a tamaño real también en cera. Luego, finalmente, transporto la escultura a fundición y obtuvo la obra en bronce. El Ayuntamiento de Madrid de Alvarez del Manzano dijo sí y hoy la escultura está en Antón Martín. En su emplazamiento influyó la posición mantenida por la oposición y la actitud de CC.OO.
En el despacho de los abogados estaba colgado el cartel de 'Amnistía' en la pared. Durante el asesinato se manchó de sangre y, a partir de este suceso, se hizo una tirada mayor del cartel y popularmente pasó de llamarse 'Amnistía' a 'El Abrazo'.
http://www.juangenoves.com/es/obra/
En definitiva
Un monumento que llama, que involucra y que te hace sentir algo diferente cuando lo ves por primera vez, y siempre que lo vuelves a contemplar, quizás me hubiese gustado descubrir rostros, pero es una obra que transmite sensaciones , cada uno lo sentirá de forma diferente, pero lo notará, independientemente de su ideología, su forma de pensar o su afiliación política.Es por ello que este monumento hace que quieras acercarte y descubrir a quién está dedicado, buscas unos rostros que no existen en la escultura, pero si en las hemerotecas y tratarás de adivinar quién o quienes están realmente detrás de ese ABRAZO.
Nadie debería tener nunca en sus manos el poder de quitar la vida a otra persona.
En memoria de Javier Benavides, Serafín Holgado, Ángel Rodríguez, Javier Sauquillo y Enrique Valdelvira
Nota aclaratoria : Una parte importante de la información está extraída, de la antigua hemeroteca de Diario 16 -uno de los primeros diarios que se publicaron durante la transición, en concreto en 1976 , cerrando en 2001- y de otros periódicos de tirada nacional, como El País o ABC. Además de la página Web de Juan Genovés y de La película siete días de enero ; y mis propias sensaciones con esta escultura y con toda la historia que la rodea.
Desconocía completamente la historia que se encuentra detrás de esta escultura: gracias por habérnosla narrado, a pesar de las circunstancias. Un besazo.