Vengo a hablaros de otro libro, la última lectura de estos días. No me gusta escribir sobre un mismo tema varias veces seguidas, pero teniendo en cuenta que apenas estoy haciendo nada interesante estos días y que por hablaros de otra novela me van a dar un eurillo, pues mira, no vamos a desaprovechar la promoción. Desde luego que conmigo Ciao no va a perder dinero.
Hace como un mes estuve en el Feria del Libro de Madrid, más contenta que unas pascuas al estar rodeada de tantas casetas con tantos libros que me hubiera llevado sin mirar la cartera, pero como eso no es posible, ni aún con el 10% de descuento, tuve que comprar sólo aquellos que tenía especial interés en leer en los últimos meses.
No estaba “El ángel perdido” entre estos que andaba buscando, de hecho no me atraía por su título y en si la situación hubiera sido distinta no lo habría comprado. Lo que pasa es que Alex lee muy poco y este es el tipo de libro con el que se puede animar, así que le comenté que podríamos llevárnoslo, que lo mismo estaba bien y además no lo podía firmar el autor.
Se convenció, nos pusimos a la cola y Javier Sierra nos firmó el libro. Estábamos un poco cortados porque era la primera vez que nos veíamos en una de estas y porque no conocíamos ninguna de sus novelas anteriores, así que poco podíamos comentarle al hombre. Fue muy agradable y nos dejó una dedicatoria bastante bonita, e incluso, cursi.
Semanas después, aquí vengo a hablaros de qué me ha parecido esta novela, pero como inteligentemente habréis deducido por el numerito de estrellitas que le he dado, no me ha entusiasmado.
SOBRE JAVIER SIERRA
No voy a hablaros de Javier Sierra porque creo que es una información que todos podemos sacar de internet y porque considero que hay cosas más relevantes que comentar sobre este libro.
Lo único que os comentaré es que se dice de él que es el único autor español contemporáneo que ha logrado situar sus novelas en el “top ten” de libros más vendidos en Estados Unidos. Aunque yo no lo conocía, sí me sonaba cuando vi su foto en el libro haberlo visto en Crónicas Marcianas hace muchos años. Fue director de la revista “Más allá de la Ciencia” durante siete años y ahora invierte su tiempo en investigar arcanos de la Historia y escribir sobre ellos.
No conocía tampoco que, aparte de esta novela, tenía otras tantas anteriores, quizás os suene “La cena secreta” que fue la que lo lanzó a la fama literaria. Sus obras han sido traducidas a más de cuarenta idiomas, datos estos de los que cada vez hago menos caso porque me parece que sólo sirven para engrandecer lo que a veces necesita ser resaltado por otras carencias.
¿POR QUÉ UN CAJÓN DE SASTRE?
Diréis que vaya título más raro le he puesto a esta opinión, pero es que creo que le viene a la perfección porque
este libro ha sido para mí como encontrar un saco donde hay cantidad de cosas dispares.
Veréis, el libro trata y aborda muchos temas, además de que parece que al pronto ninguno de ellos tenga relación con los otros, lo cual nos lleva a encontrarnos una novela llena de datos sobre astronomía, leyendas, religión, magia, tecnologías ancestrales, secuestros, problemas de fin del mundo, etc.
Una salsa de lo más variada y, por tanto, muchas veces con demasiada información que hace que el lector acabe aburrido. Me da la sensación de que Javier Sierra ha querido transmitirnos toda la investigación que ha llevado a cabo para documentar su novela (que nos discuto que haya sido así porque creo que es notable que el autor se ha documentado), pero
no ha sabido dosificarla bien, y esto se traduce en una historia llena de datos, leyendas casi mitológicas, mezcladas con datos físicos y climatológicos (a pequeña escala) y unido a su vez al tema de la existencia de los ángeles. No sé, a mí la verdad es que la historia me ha resultado un poco extrañada con tanta información, muchas veces algo densa (que no complicada ni difícil de seguir, puesto que, en el peor de los casos, podremos avanzar sin haber entendido algunos datos que proporciona). Todo esto a su vez va
en detrimento de los personajes, ya que al haberse centrado tanto en la historia, en dar a conocer datos e investigaciones que haya podido llevar a cabo, estos se quedan bastante desnudos y dan poco juego. En definitiva, un cajón de sastre o un saco lleno de información del que al final casi no obtenemos nada.
EL ARGUMENTO
La historia comienza cuando Julia Álvarez, la protagonista, está trabajando en la restauración del Pórtico de la Gloria de Santiago de Compostela y recibe la noticia de que su marido, Martin Faber, ha sido secuestrado en una región montañosa del noreste de Turquía. Sin quererlo, Julia se verá envuelta en una ambiciosa carrera por controlar dos antiguas piedras que permiten el contacto con entidades sobrenaturales y por las que están interesados desde una misteriosa secta oriental hasta el presienta de los Estados Unidos. Todo esto lleva a una persecución por dichas piedras para ver quién las consigue primero y se hace con el poder que estas tienen. Por un lado, Julia será ayudada por unos supuestos amigos de su marido, y por otro, el presidente de Estados Unidos y sus hombres, que querrán hacerse con las piedras para poder seguir con sus investigaciones de un secreto proyecto llamado el Proyecto Elías. Como veis,
una historia al más puro estilo Dan Brown, o al menos, a mí es lo que me sugirió nada más ver el dibujo de la portada, el título del libro y la breve reseña sobre la historia.
Aún así, tengo que decir que Dan Brown ha sabido captar mi atención con casi todos sus libros (excepto con el último que ha publicado, “El símbolo perdido”, que me pareció algo más flojo que el resto de su obra), y es que tiene un estilo rápido y una forma de narrar casi vertiginosa que a mí, particularmente, me hace no poder soltar sus libros hasta que los termino.
Sin embargo, en el caso de esta novela de Javier Sierra no ha sido así, más bien lo contrario, aunque es entretenida, no me ha parecido una historia ágil, me ha costado seguirla en cuanto a que el estilo narrativo me parecía un poco denso y la historia algo aburrida, y en definitiva, le falta chispa.
No he leído nada más de este autor, con lo cual no puedo comparar esta novela con las anteriores, pero por el momento se me han quitado las ganas de seguir con su obra.
Más adelante puede que le de una segunda oportunidad.
LOS PERSONAJES
Como os comentaba los personajes de esta novela son todos bastante sosos y aportan poco o nada a la historia, debido a que el autor (en mi opinión) se ha centrado más en la historia en sí mismas, ha dejado de lado el desarrollo de los personajes, con lo cual nos encontramos casi unas marionetas que están ahí porque son necesarias para dar movimiento a la historia, pero pare usted de contar.
Hay una gran cantidad de personajes, aunque la protagonista como tal es Julia Álvarez. Esta se nos presenta como una restauradora experta en arte que está trabajando en el Pórtico de la Gloria en la catedral de Santiago de Compostela.
Apenas sabemos mucho de ella, aparte de que es pelirroja y tiene un don para la visión de cosas “paranormales” que otros no pueden ver o sentir. Este don hace que Martin Faber, el otro protagonista, “la elija” como esposa y, apenas unos meses después de conocerse, ambos se casen.
Julia no sabrá cuáles son las intenciones de Martin hasta un día antes de su boda cuando ya no pueda echarse atrás y se verá metida en un mundo surrealista donde su marido y los amigos de éste le confiesan un secreto de lo más extraño, además de pedirle que haga funcionar dos piedras antiguas que tiene unos poderes tremendamente fuertes y que pueden suponer incluso un cataclismo universal, el siguiente después del Diluvio Universal.
Aparte de Julia y Martin, tendremos varios personajes implicados en la historia, entre ellos el presidente de Estados Unidos, Roger Castle, que se verá manejando un asunto que su propia oficina de seguridad nacional le ha ocultado, amén de agentes especiales que intentarán rescatar a Julia y hacerse con las piedras, los amigos de Martin que la ayudarán a que llegue hasta él y hacerse primero con las piedras que persiguen los americanos, y por último, un policía español que se verá excluido del asunto por quedársele este demasiado ancho.
En definitiva, muchos personajes para una historia que necesita ser sustentada por muchos actores, pero de los que apenas sabemos cuatro datos de cada uno de ellos. Esto hace que no profundicemos en los personajes y en sus vidas, que nos de lo mismo quién consigue primero esas piedras antiguas, raras y poderosas, independientemente de que unos las quieran con unos fines más loables que otros.
La historia, a nivel interpretativo, se queda muy coja. A mí me gustan los libros donde los personajes están muy trabajados, de los que sabemos muchos datos, porque eso hace que al final la historia me resulte interesante de por sí y me interesen los hechos. Sin embargo, si por el contrario la historia digamos que está bien resuelta, pero los personajes no la acompañan, entonces acaba por no interesarme, por buena que sea la documentación e investigación que el autor aporte.
MIS IMPRESIONES GENERALES
Dicho todo esto podréis deducir que
el libro no me ha entusiasmado, a pesar de que se nota que el autor ha hecho un gran trabajo a la hora de documentarse para la historia.
Por desgracia, en una novela eso no es suficiente.
Le falta chispa, pues el libro no acaba de enganchar, de hecho he pasado varios días sin leerlo y no lo he echado de menos, no he tenido esa sensación casi de ansiedad que me producen otras novelas y que me obligan a dedicarles unos minutos todos los días. Aquí no me ha pasado de eso, de hecho he terminado de leerla porque no me gusta dejar los libros a medias y porque esperaba que la historia mejorara hacia el final. En cuanto el final, deciros que sigue en la línea que el resto, no me ha sorprendido ni para bien ni para mal, de hecho me ha dejado con algo de indiferencia, que no sé qué es peor, así que poco puedo decir. Imagino que una historia como esta no podía tener muchos finales alternativos y es que llega un punto que hay tantos datos y tanta información, que no sabía como el autor iba a terminar la historia. Si os digo que lo que más me ha gustado ha sido el último apartado, el “Ultílogo”, donde el autor cuenta en apenas dos páginas algunas anécdotas de su investigación y de los problemas que tuvo para obtener los datos, ¿qué me decís?Aunque la historia no es compleja, sí me ha resultado bastante pesada, y en algunas partes, incluso aburrida, por esa cantidad de datos que se nos dan, y quizás también, por la forma de darlos, no me ha parecido especialmente ágil la narración y eso que los capítulos son muy cortos (tres o cuatro páginas como mucho) y con una letra de tamaño más bien grande. El total de páginas es de 534 y el número de capítulos 103. A pesar de todo, se lee rápidamente porque apenas hay chicha, lo que no deja de ser una pena porque la historia no aporta nada.
CONCLUSIONES FINALES
No voy a deciros que no os lo recomiendo porque la lectura es algo muy personal y cada uno tiene sus gustos y nunca se sabe a quién puede gustar esta historia, pero en líneas generales, para los lectores habituales, creo que deberíais leer antes todos aquellos libros que os están esperando desde hace tiempo y dejar este para un momento en el que no queráis calentamientos de cabeza.Como lectura para el verano puede ser buena precisamente porque es muy ligera y, precisamente, por ser tan laxa acaba por dejarnos indiferentes. No os recomiendo que la compréis, eso sí, y es que a nosotros nos costó unos 19 euros por el 10% de descuento que había en la Feria del Libro, pero su precio normal es de 21,90 euros, el cual me parece caro para lo que ofrece. En vuestras manos dejo la decisión. Gracias por leerme.
Muy bien descrito, es justo lo que me ocurrió al leerlo. Creo que el trabajo del autor en un libro no es simplemente demostrar que ha hecho un gran trabajo de documentación, sino en conseguir que el lector se implique en la historia.